Archivo de la categoría: Plan B con Lydia Cacho

Plan B: ¿Niños virtuales?

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Plan B by Lydia Cacho
¿Niños virtuales?
 
El joven tiene 13 años; habla con otros de su edad y no puedo evitar preguntarles: “¿Cuántos amigos tienes?”. Ochocientos veinte, responde con el aire soberbio de un conquistador que ha viajado por ultramar buscando amistades en los confines del mundo.
 
Deja de mirarme y dirige sus ojos a su iPhone para seguir escribiendo como el más ágil digitógrafo, el escritor de la era digital.
 
Otro niño, bueno a los 13 no les gusta que les llames niños, me mira y pregunta: “¿Y tú cuántos amigos tienes?”. Siguiendo el juego le pregunto: “¿Amigos o seguidores?”. Sonríe, seguro pensó “¡mira una abuelita que sabe de Twitter!”.
 
Respondo: “Más de 298 mil”. Sin preguntar se acerca y toma de mis manos mi Blackberry, abre mi Twitter como si fuéramos compadres de toda la vida. Ahora sonríe. Me acabo de convertir en alguien interesante.
 
Con la entereza de un general del Pentágono les ordena a los otros dos chicos: “Síganla @lydiacachosi”. Me devuelve mi teléfono. Ahora danos “followback”.
 
Pero ¿por qué? A ver, qué méritos tienen para que los siga. Se quedan mirando; uno de ellos está leyendo mi perfil, estamos a medio metro de distancia, pero no me pregunta a qué me dedico, lo descubre leyendo el breve perfil en mi cuenta de la cual ya es seguidor.
 
“Ahh… es que es periodista”, dice con el tono decepcionado de quien acaba de descubrir que la fama es bien ganada y no producto de la emocionante casualidad. Me río.
 
A ver, ustedes cómo se llaman, pregunto. Me responden con sus nombres de Twitter. Les sigo la corriente. ¿Y en su Facebook usan sus nombres reales? Todos los nombres son reales, me dice el más pequeño de los tres. Son reales porque nosotros los inventamos y nosotros somos reales.
 
“¿A ti te espían?”, pregunta el que trae una tablet. “¿Quién?”, pregunto. Se miran entre ellos. “¿Que no sabes? Nuestros teléfonos sirven también para espiar”.
 
Inmediatamente superponiendo una explicación sobre otra, me dan una cátedra de un señor que se llama Snowden, de los programas de espionaje en los teléfonos, de cómo a los periodistas los espían más por si se están enterando de secretos peligrosos sobre terroristas.
 
Estoy azorada, sonrío. “Claro”, les digo. “¿Y sabes secretos sobre terroristas? ¿Hay terroristas en México?”. “Algunos secretos, pero no puedo contárselos”. Me miran y me proponen que se los mande en un DM por Twitter. “No porque nos espían”.
 
Es cierto, dice el único que usa lentes. Yo estoy jugando, pero de pronto caigo en cuenta de que ellos no. Ellos están conversando con una adulta que, extrañamente, puede seguirles la conversación.
 
Explican los adolescentes que sus padres no tienen ni-i-de-a de nada. “Creen que esto es un juego”, advierte el que está enviando un whatsapp a su madre para que le compre chocolates en la tienda del aeropuerto.
 
Les pregunto cuántos amigos reales tienen, los de carne y hueso (me veo obligada a discriminar entre los amigos cibernéticos cuyo perfil es imaginado y el avatar puede ser la fotografía de algún actor de la serie “Big bang theory”).
 
Los tres me explican con paciencia que hay dos tipos de amistades, las que puedes engañar y contarles lo que quieras para que te sigan, y los amigos no virtuales (usan esa palabra) con los que juegas al fut y viajas y vas a la escuela.
 
“¿Cuál es la diferencia entre los amigos virtuales y los no virtuales?”, pregunto. “Ahh, pues que los virtuales tienes que ganártelos porque igual te hacen unfollow por cualquier cosa. Y los otros… ésos ya saben dónde vives”.
 
Vaya, cuando yo era niña me enseñaron que a las amistades hay que cuidarlas y quererlas para que duren. Explico cómo en mi pleistoceno A.C. (antes de los celulares) no existían los amigos virtuales. Me miran seguramente pensando: “#ternurita”.
 
“¿Qué peligros hay en la red?”, inquiero. “Todos, todos”, responden con el gesto y el tono de un padre desesperado ante una hija imbécil.
 
“La pornografía, los viejos marranos que les gustan los niños, los que quieren que te desnudes”. La lista de locos y azotados es larguísima. Conocen los peligros. También saben que el gobierno los espía, creen que les graba sus conversaciones.
 
Quieren ir a ver la “Guerra de los Zetas” (así llaman a la película), pero no saben si eso afecte lo que el gobierno piensa de ellos.
 
Llegan sus madres cargadas de comida y refrescos. Ellas me sonríen y piden disculpas si me molestaban con sus cosas de niños. En absoluto, pienso, es la conversación sociopolítica más realista que he tenido en las últimas semanas.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

PLAN B: Gendarmería militar y el secuestro

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Lydia Cacho Plan B
Gendarmería militar y el secuestro
 
En el último mes dos mujeres cercanas a mi familia fueron secuestradas en Morelos. Fueron momentos infernales y muy complejo conseguir negociadores confiables para rescatarlas.
 
La recomendación de los expertos fue llamar al 088, pero bajo ningún motivo denunciar ante la policía local. Antes de estos dos casos mi sobrina sufrió un intento de secuestro en la misma zona de Cuernavaca, afortunadamente se llevaron su auto y su billetera, pero la dejaron ir. Nos descubrimos diciendo que qué suerte había tenido de sólo ser asaltada.
 
La policía morelense, tanto en el caso del robo como luego del primer secuestro, dijo a los familiares que ellos sabían dónde opera la banda de secuestradores, pero no pueden hacer nada, porque no están capacitados y no tienen armas para entrar en el “territorio de los secuestradores”, que cuentan con armas de uso militar; aunque son pandillas no vinculadas con cárteles.
 
La Policía Federal (PF), por su parte, cuenta con un pequeño grupo de especialistas que asesoran a algunas familias, generalmente a las que llaman primero y tienen suerte. Su apoyo consiste en decir cómo debe negociar la familia para rescatar viva a la víctima; qué porcentaje se les debe dar y qué no decir.
 
Dentro de la propia PF hay un pequeño equipo que desconfía del resto de sus compañeros y de la policía estatal.
 
En ese contexto, que se reproduce en todo el país, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, declaró que en septiembre van a presentar a la Gendarmería Nacional, una suerte de panacea policiaca.
 
Lo más notable es que insisten en que no seguirán la política militarizada de Felipe Calderón, pero la Gendarmería consiste en 8 mil 500 soldados y mil 500 marinos.
 
Esos nuevos policías que no son policías, sino gendarmes, que no son militares sino soldados y marinos (lo dice la autoridad, no yo), se ubicarán en las zonas en las que la policía no puede operar, y en donde tampoco hay militares que sí son soldados y marinos que pertenecen a la Secretaría de Marina (Semar). También irán a donde la PF no opera o no es confiable.
 
Asegura Carlos Toledo, de la Segob, que esta Gendarmería apoyará a la PF, pero sin intervenir en sus funciones. Y para 2018 tendrá 50 mil elementos que no serán policías, ni trabajarán como policías, pero harán labores policiacas. ¿Me sigue usted?
 
Después de Nigeria, México es el segundo país con más secuestros en el mundo (Risk Map 2013). Mientras escribo este texto tengo claro que el domingo hubo 45 familias que acaban de recibir llamadas para darles aviso de que algún familiar ha sido secuestrado, y deben pagar para verle con vida de nuevo.
 
Los secuestros deben ser atendidos por los 300 agentes de las Unidades Especiales Antisecuestro en todo el país. Estas unidades cuentan con personal especializado en información delictiva, despliegue táctico, negociación y rescate de rehenes.
 
Funcionan, pero sólo logran atender un 10 por ciento de los casos. En el 90 por ciento los secuestradores no son arrestados, simplemente (y lo digo sin depreciar la importancia del logro), se rescata a la víctima.
 
Sólo en uno de los dos casos que he atestiguado recientemente participó la fuerza especial, y por tanto sólo en uno se pudo obtener un mapa forense. El porcentaje de cobro, así como de impunidad y no investigación es brutal; los secuestradores lo saben.
 
Una vez rescatada la víctima sucedió lo que nos advirtieron: los secuestradores llamaron al negocio y piden más dinero o van tras el personal. ¿Llamamos a la policía local? La respuesta fue negativa, los negociadores consideran que algunos policías trabajan como halcones de las bandas. ¿Cerramos? ¿Por cuánto tiempo? Sí, no lo sabemos, es la única respuesta sensata.
 
Según una fuente interna, la tarea de la Gendarmería será vigilar a policías corruptos y mapear el crimen.
 
Las estrategias locales no pueden resultar de improntas para resolver un caso cercano a personas influyentes; los gobernadores deben asumir la responsabilidad de cada uno de esos 45 secuestros diarios que suceden en su localidad.
 
Si algo evidenció Calderón es que todas las demostraciones grandilocuentes de seguridad no tienen impacto de fondo en la vida diaria de la sociedad. Ahora me descubro educando familias en protocolos de seguridad. Yo tuve que aprenderlos por ser periodista y activista; ahora todas las familias de México deben saber qué hacer en caso de secuestro.
 
La normalización de la barbarie no puede ser la respuesta. La militarización tampoco. Urge trabajar en cada municipio, sin aspavientos, con efectividad.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

PLAN B: Nación TV, la mentira como negocio

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
PLAN B by Lydia Cacho
Nación TV, la mentira como negocio
 
En 1970, cuando yo tenía siete años, en casa sabíamos que en este lugar que llamaban patria cohabitaban dos países; uno de la pobreza, el racismo brutal, el de las rebeliones estudiantiles y el movimiento feminista en el que vivían mis tíos y mi madre. Y ese otro que narraba Jacobo Zabludovsky en su noticiero de Televicentro.
 
En línea directa desde Los Pinos las noticias se reconstruían, se manipulaban, desaparecían evidencias y fabricaban enemigos a modo.
 
Sin duda mi generación creció escuchando a quienes construían una sociedad civil incluyente a cada paso, en contraste con los que hacían todo lo posible para pulverizar esos esfuerzos para desacreditar los movimientos que buscaban la pluralidad, la democracia, la educación progresista, la igualdad y todas esas quimeras libertarias que siguen cobrando vida en nuestros labios 43 años después.
 
Hace unos meses mi sobrina me dijo que le indigna la manera en que Televisa y algunos diarios dispuestos a reinventar la realidad a modo de los gobernantes, retratan al país y sus problemas.
 
A ella como a millones de jóvenes le inquieta esa narrativa mentirosa que teme a los pasamontañas, que promueve un Estado policiaco que se vanagloria en perseguir a la libertad a punta de golpes y balazos, que ridiculiza el disenso. Que utiliza la justicia como escarmiento y el micrófono como amplificador de la ignominia.
 
Pensé en darle a leer “La terca memoria”, un pequeño libro en el que el autor, Julio Scherer, confiesa cómo él y otros periodistas, que ahora son los adalides de la libertad de expresión, se casaron con el poder.
 
Recibían obsequios a manera de cochupo; el Presidente les daba órdenes, los gobernadores lisonjas a cambio de lisonjas. Pero llegó otro libro, el que ella y su generación necesitaban. Una biografía novelada de la vida y obra de la familia Azcárraga, propietarios de Televisa, la revelación detallada de cómo y por qué llegamos a este momento en que esas dos patrias, la real y la ficticia, se enfrentan como nunca antes. El nombre no podía ser mejor: “Nación TV”, la novela de Televisa (Editorial Grijalbo).
 
Su autor, Fabrizio Mejía Madrid, nació en 1968 junto al movimiento estudiantil. Como algunos de mi generación, se ha convertido en crítico de la escuela de periodismo corruptor que hoy se resiste a morir.
 
Ése que reinventa la historia bajo el suave manto, también, de una izquierda poco crítica cuando de sus santones se trata; esos patriarcas de medios que no le han pedido perdón al país por haber sido parte de esa nación que Fabrizio describe con la puntualidad del cronista más avezado, del biógrafo que no da concesiones.
 
Paso una a una sus 192 páginas casi olvidándome de respirar. Se reconstruye una historia conocida, se acomodan las piezas faltantes para comprender lo que hace dos décadas parecía incomprensible.
 
Claro, claro, me digo en voz alta como si esto no fuese una lectura solitaria sino un diálogo con el valiente autor que no se guarda un sólo nombre real, que no se arredra ante las anécdotas más escalofriantes de cómo, desde Gustavo Díaz Ordaz hasta la fecha, la Presidencia ha creado sus propios medios y los medios su propia Presidencia.
 
Qué necesario e importante es este libro. Justo mientras se debate la Ley de Medios, y algunos se niegan a la autocrítica, porque aunque no sean Televisa han sido prohijados por esa escuela de las infamias que vende, como dice Mejía, la fantasía como realidad rentable.
 
Esos comunicadores de las élites favorecidas por el poder que, desde su atalaya intelectual, o pseudo-intelectual en algunos casos, venden versiones blanquinegras de un país multicolor.
 
Fabrizio nos recuerda que los medios en nuestro país han sido un cuarto poder, interconectados para cumplir la función de falsear ciertas historias a cambio de amasar fortunas; que como ajedrecistas mueven las piezas electorales.
 
Pienso al terminar el libro que la prensa socialmente útil no es el cuarto poder, debe ser un contra-poder, como ha dicho una colega española.
 
Y que bien que justo ahora llega este libro, que se suma a otros críticos de la corrupción mediática; porque si bien ha sido novelado como recurso narrativo, la urdimbre anecdótica y la base histórica son más que reales.
 
Habremos de cuidar al autor de “Nación TV”, quien recibió una amenaza por esta obra. Vale la pena leer el libro que los medios cercanos al poder no quieren que sea conocido por las nuevas generaciones.
 
Mejía pone en nuestras manos la historia que faltaba para comprender al poder detrás de algunos medios y a esos medios como instrumentos de ocultamiento de la realidad.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC, Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Te espían en la red

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Lydia Cacho /@lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Lydia Cacho Plan B
Te espían en la red
 
Recientemente nos hemos enterado de que la NSA (Agencia Nacional de Seguridad, por sus siglas en inglés) está recopilando el contenido de mensajes correos y llamadas de millones de personas.
 
Nos han dicho que esa medida es parte del programa contra el terrorismo que lleva a cabo esa agencia equivalente al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) mexicano.
 
Sin embargo lo que no nos han dicho es lo que más debe preocuparnos. Porque aunque usted y yo no estemos en la lista de potenciales peligros terroristas hay una alta probabilidad de que todas nuestras comunicaciones estén intervenidas y mientras mando esta columna la primicia de mi texto la tengan los espías del Estado, tanto mexicano como norteamericano.
 
El pasado 6 de junio dos periódicos, The Guardian y The Washington Post, revelaron que la NSA ha estado recolectando información de las siete empresas más importantes de internet.
 
El programa tecnológico llamado PRISMA ha recolectado correos electrónicos, chats, video-llamadas por Skype, artículos, textos y PDF enviados por mensajería que ingenuamente muchos creen se encuentran en redes protegidas. Y no es solamente en Estados Unidos, sino en diversos países.
 
Las revelaciones fueron involuntariamente admitidas por el gobierno norteamericano al asegurar que lo publicado en los diarios es parte de documentos secretos y que se ha puesto en riesgo la lucha contra el terrorismo.
 
Desde que el Congreso norteamericano aprobó el 702 (Foreign Inteligence Surveillance Act) NSA no necesita tener orden judicial para intervenir los servidores de internet.
 
Aunque Microsoft nos diga en sus anuncios que “nuestra seguridad es su prioridad” lo cierto, asegura el documento oficial, es que desde 2007 Microsoft ha abierto las puertas al centro de espionaje para que intervenga nuestras comunicaciones.
 
Yahoo dio el sí en 2008, Google, Facebook y PalTalk en 2009 y  Youtube en 2010. ¿Qué empresa no le diría que sí al gobierno norteamericano si su argumento central es la lucha antiterrorista?
 
Pues eso mismo pensaron en 2011 Skype y AOL. En 2012 les siguió Apple que vendía “comunicaciones seguras” a sus compradores. Olvídese de eso, la privacidad en internet es cosa del pasado.
 
A pesar de que empresas como Google han negado que PRISMA se conecte a ellos como una especie de aspiradora de datos, cuyo sofisticado sistema de algoritmos guarda o desecha información privada.
 
Pero Erick Schmidt, el CEO de Google, es el asesor principal en asuntos tecnológicos para el presidente Barack Obama. Si no puedes espiarlos, dicen por allí, contrátalos para que se entreguen convencidos de ser parte de una cruzada moral antiterrorista.
 
En una especie de acto de desesperación, el general James Clapper, director de Inteligencia Nacional, aseguró que “PRISMA fue creado para facilitar la adquisición de (material de) Inteligencia extranjera, de personas no norteamericanas localizadas fuera del territorio de Estados Unidos de Norteamérica”.
 
Para tranquilizar a la sociedad de su país declaró que “no está diseñado para intervenir intencionalmente a ciudadanos norteamericanos, ni a nadie que se localice en nuestro territorio. PRISMA no colecta información, simplemente guarda aquella que coincide con los criterios (palabras, frases, nombres) que buscamos”.
 
En su intento por protegerse de una rebelión de la ciudadanía norteamericana, el general admitió el espionaje sin fronteras. Sus declaraciones resultan ofensivas para las organizaciones de defensa de la libertad de expresión y la democracia, porque sin derecho a la privacidad, la sociedad queda sometida a un Estado policiaco que rompe las reglas de la democracia moderna.
 
Tenemos dos ejemplo claros: los operativos de la NSA para infiltrar el movimiento Ocupa de Estados Unidos, y la más que demostrada infiltración del YoSoy132 en México por parte de una agente del Cisen, que a su vez es operador del PRI.
 
Los escépticos dirán que desde hace tiempo los gobiernos locales nos espían, particularmente a periodistas y políticas o políticos; su excusa es la seguridad pero su verdadero móvil es el control de la información y la prevención del disenso.
 
Y es allí donde tanto la sociedad norteamericana como la mexicana se ven urgidas a defender el derecho a la privacidad en las comunicaciones.
 
Porque si permitimos que los gobiernos usen el argumento de que toda persona es potencialmente peligrosa para el país, admitimos que la democracia transitó a un Estado policiaco que pretende silenciar, acallar, monitorear y controlar a toda persona que sea crítica del sistema, de la opacidad, de la corrupción o el genocidio.
 
En su desesperación, los gobiernos de diversos países intentan arrebatarnos la democratización de las comunicaciones cibernéticas y utilizan todos los medios, legales e ilegales, para hacerlo.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B Jueces y gobernadores “infieles”

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Lydia Cacho/ @Lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Lydia Cacho Plan b*
Jueces y gobernadores “infieles”
 
Era octubre de 2002 cuando los huracanes “Isadore” y “Lilli” entraron en Quintana Roo. A pesar de la contingencia, el entonces gobernador Joaquín Hendricks Díaz tomó su avión privado para irse a Europa con su amante.
 
La joven con quien el mandatario estatal engañaba a su esposa María Rubio, era bailarina desnudista en el bar-prostíbulo de la Zona Hotelera de Cancún operado por el hoy acusado por trata internacional de personas, el argentino Raúl Martins.
 
El sujeto trajo a la joven desde Uruguay y fue él quien los presentó y arreglaba sus encuentros.
 
En ese entonces Rubio denunció a los medios que el gobernador utilizaba recursos del erario para viajar con su amante, además de abandonar el estado en un momento de emergencia.
 
Cuando volvió, el gobernador dijo que lo suyo “era un asunto privado” y que su esposa sufría de serios problemas psiquiátricos. Durante los siguientes meses la acusó de enfermedades mentales e intentó forzar su divorcio por esas razones.
 
A pesar de su poder, su esposa supo defenderse, no sin ser amenazada y sometida al escarnio público. Años después se divorciaron, no sin que Rubio exhibiera la amistad de Hendricks con Succar Kuri y Kamel Nacif.
 
Hace una semana el ex ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Genaro Góngora Pimentel, de 76 años, reconocido por su apasionada defensa de los Derechos Humanos en el país, y por su flamígero señalamiento de actos de corrupción y abuso de mujeres y menores, fue evidenciado por haber encarcelado a su ex pareja.
 
Ana María Orozco, madre de los dos pequeños, luego de separarse recibió 2 millones de pesos del también ex presidente de la Corte para pagar un departamento en Xochimilco, donde ella y los niños vivían.
 
Lo logró luego de interponer la denuncia para que el juez ordenara el pago de la pensión alimenticia. Ella puso el piso a su nombre, de inmediato Góngora la denunció por fraude y en siete días estaba encarcelada.
 
Ana María lleva un año presa en Santa Marta, durmiendo en el suelo, en una celda con siete presas. Los expeditos trámites judiciales se hicieron gracias a la cercana amistad entre el acusador y el ex presidente del Tribunal capitalino Juan Luis González Alcántara y Carrancá, quien en estos días ha exigido un peritaje que pretende “ratificar” una de las acusaciones de Góngora contra Ana.
 
El famoso ex ministro estuvo casado con la abogada Ligia de la Borbolla. Ana María, su penúltima pareja casi 20 años menor que él, se hizo cargo de los pequeños que fueron diagnosticados con Síndrome de Asperger, una condición de salud también denominada autismo, un conjunto de condiciones mentales y conductuales que precisan de una educación especializada.
 
Mientras la madre se preparó para educar a sus dos pequeños conociendo sus necesidades especiales, el padre ha dicho públicamente que los niños están “enfermos” de autismo, y no les paga diversión porque no pueden divertirse.
 
A pesar de que el casi octogenario ministro no sabe cuidar de sus hijos, al encarcelar a Ana María interpuso una demanda de violencia intrafamiliar que, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, forma parte del juicio para que el ex ministro le quite la patria potestad a la madre y evite que vuelva a ver a sus pequeños.
 
Fuentes de la Suprema Corte que conocieron a la pareja cuando ella trabajaba en ese tribunal, aseguran que Góngora nunca perdonó la afrenta de Ana María al interponer el juicio por alimentos en que el juez le exigió pagar 35 por ciento de sus 350 mil pesos de pensión. Éste logró negociar el pago de 24 mil pesos argumentando que Ana María y sus hijos son gente de clase media baja y así deben vivir.
 
Tanto Hendricks como Góngora son abogados, ambos como muchos hombres de poder saben interpretar las leyes y hacer mal uso de ellas.
 
En el primer caso, Hendricks quedó en deuda con su amigo Martins, quien luego de ser acusado por trata de personas y perseguido por el Instituto Nacional de Migración (INM) para expulsarlo del país, logró ampararse gracias a la ayuda del ex mandatario y sigue operando en Quintana Roo.
 
Góngora, por su parte, encarceló a su ex pareja por lo que él mismo ha denominado un arranque de enojo. Así operó en tribunales para utilizar la cárcel como escarnio, quitarle a los pequeños y darle una lección ejemplar.
 
Ambos han asegurado que lo suyo es “personal”, cuando en realidad son asuntos de interés público y jurídico, con serias repercusiones. Góngora ha pedido perdón públicamente, pero sus abogados siguen la batalla contra Ana esta misma semana.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Carta al procurador Murillo

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Plan B by Lydia Cacho
Carta al procurador Murillo

Señor procurador:
 
Sesenta minutos tarda usted en la sobremesa en El Cardenal con los senadores del PRI, y 30 minutos leyendo el resumen de notas sobre su gestión. Pero cómo tardó en recibir  a las madres de las desaparecidas que se vieron obligadas a sentarse en tiendas de campaña frente a su oficina.
 
Como está usted muy ocupado, aquí le facilitamos algunos datos que seguramente le ayudarán a encontrar a algunas de las desaparecidas.
 
En diciembre de 2010 Nazario Moreno González, líder de La Familia, murió en un tiroteo; desde entonces La Familia, como otros cárteles, se escindió en diversos grupos.
 
En 2013 La Familia se ha fortalecido y opera en pequeñas células que se han repartido las regiones de los tres estados que controlan. Pero seguro eso ya lo sabe.
 
Desde el Operativo Conjunto Michoacán, hasta ahora las fuerzas armadas y la Policía Federal han ultimado la vida de varios miembros y detenido a cabecillas.
 
A todos se les interroga sobre la producción, trasiego y venta de drogas, sin embargo ha quedado oculto uno de los delitos que persiste con mayor crudeza en la región: el secuestro, violación y esclavitud de veintenas de niñas y adolescentes otomíes, purépechas, nahuas y mazahuas. La trata de personas de los cárteles mexicanos ¿le suena conocido?
 
En 2010 gente de Nabor Pérez Chaires, miembro de La Familia, amenazó a Martina y a su esposo para que entregaran su tierra. Su hija de 12 años, oculta detrás de la milpa fue hallada por dos pistoleros. El jefe le dijo a Martina que esa niña era suya, porque Dios así lo quería. Desde mayo de 2010 no ha sabido más de ella.
 
Un estibador del Puerto Lázaro Cárdenas fue testigo de cómo la gente de Francisco López Villanueva, alias “El Bigotes”, líder de La Familia Michoacana antes de ser detenido, regalaba a quienes cumplían con los compromisos de trasiego (incluidos policías) a jovencitas raptadas para ser esclavas.
 
“Primero las violan y como son niñas pus ni saben, luego les dicen que están cogidas y nadie las va a querer. Las ponen a fregar y a cocinar y las hacen sus mujeres”.
 
Por si no tuvo tiempo de enterarse, le recuerdo que los estudios presentados en el Congreso de la Unión muestran que 45 por ciento de las niñas víctimas de trata para mendicidad y rescatadas de burdeles fronterizos, son indígenas.
 
Su edad, y el hecho de que hablen idiomas diferentes les imposibilita el acceso a la información que les permita encontrar oportunidades para escapar o pedir ayuda.
 
La discriminación racial y de género, así como el abandono de las zonas indígenas de Michoacán, han dejado a estas niñas y a sus familias en una vulnerabilidad total. Incluya Oaxaca y Chiapas y todos los estados donde se hablan lenguas indígenas.
 
Juan Carlos Cruz Estrada o Nabor Pérez Chaires, Jesús Méndez Vargas, alias “El Chango”, Francisco López Villanueva, alias “El Bigotes”, entre otros narcotraficantes señalados por personas de Michoacán cuyas hijas han sido raptadas, están encerrados en diversos reclusorios federales del país.
 
Se les interrogó sobre su pertenencia a La Familia y la Orden de los Templarios, confesaron sus negociaciones con los Zetas, se les inquirió sobre la tortura, decapitación y asesinato de cientos de personas; pero ninguna autoridad, incluido Usted, ha intentado averiguar cuántas niñas y jóvenes han esclavizado y cuál es su paradero.
 
Ellos lo saben, como supieron de todo lo demás. ¿Tendrá usted tiempo para ordenar que los interroguen?
 
Ellas son las mujeres y niñas secuestradas, violadas y obsequiadas como trofeos humanos, como preseas de guerra en un México narco. Aunque la autoridad olvide las historias, nosotras no las olvidamos.
 
Las eufemísticamente llamadas “desaparecidas” son víctimas de un país racista y sexista que se ha olvidado que solamente en Michoacán hay 250 mil indígenas cuya pobreza les arrebata, incluso, el derecho a ser vistas por las autoridades, en este caso por usted, señor procurador General de la República.
 
Sus madres las buscan y es obligación de la autoridad no dar por hecho que si terminaron en manos de los narcos es “porque algo buscaban”. Es irresponsable culpar a las víctimas de su destino violento y mortal.
 
Un buen trabajo profesional podría abrir la puerta para encontrar a algunas de esas niñas y adolescentes y conocer su paradero. Por eso hemos de exigir que se escuche la voz de las madres, que no se olvide a las hijas desaparecidas por los cárteles y se interrogue sobre ellas a los detenidos que, sabemos, guardan el secreto.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC, Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Los secretos del Pacto por México

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

Plan B by Lydia Cacho
Los secretos del Pacto por México
 
Decía el maestro Jesús Blancornelas: si sospechas investiga, si investigas verifica, si verificas publica. Aquí mi explicación de la farsa detrás de la infructuosa discusión del Pacto por México y las elecciones.
 
¿Cómo logró el PRI convencer a la oposición de entrar al Pacto por México? Sin duda nadie olvida que fue justamente el PRI, con Manlio Fabio, Emilio Gamboa y los patriarcas de la corrupción institucionalizada quienes paralizaron al país durante el negro sexenio de Felipe Calderón.
 
Sin duda el PRD, el PAN y el propio michoacano que da cátedra en Harvard, mostraron una gran incapacidad para crear un liderazgo formal en el Congreso, pero no todo es culpa suya, los priistas sabían lo que hacían aletargando decisiones vitales para el país, esperando que la seguridad se desmoronara tanto en manos de sus gobernadores como de los federales.
 
Está claro que una democracia necesita partidos que representen la diversidad, y también que esos partidos deben ser oposición y no enemigos mortales. Sin embargo este pacto tiene un tufo a trampa, no porque no sea necesario el trabajo conjunto, sino porque quien lo lidera, el PRI, somete al país a liderazgos disfuncionales y esquizofrénicos.
 
La discusión sobre el riesgo que este pacto corre es infructuosa, porque la desató la denuncia sobre el uso de programas sociales para fines electorales, y su salvación radica, según los líderes partidistas, en lograr acuerdos que van desde pedir la cabeza de Rosario Robles, hasta el absurdo de exigir que se hagan más leyes sobre las leyes electorales, más candados sobre los candados preexistentes.
 
La verdadera discusión de los pactantes en la víspera electoral no es sobre la legalidad electoral, sino sobre la desigualdad para hacer trampa.
 
El 7 de julio se llevarán a cabo elecciones en 14 estados, una gubernatura, 441 diputaciones y  931 presidencias municipales; es decir más de un tercio de las alcaldías (hay 2 mil 445 en total).
 
Mientras esto sucede, de los 14 estados en elecciones 10 los gobierna el PRI y la maquinaria lleva meses operando campañas con todas las triquiñuelas que el Código Federal de Procedimientos Electorales castiga, pero que quienes operan las entidades electorales estatales no implementan, porque han sido elegidos por los gobernadores.
 
Tras bambalinas los partidos dan una batalla prácticamente perdida por adelantado. No puedo decir que los dos estados gobernados por el PAN y los dos por la coalición PRD-PAN no incurran en corruptelas, todos lo hacen. Pero sin duda el “empujoncito” que Rosario Robles y la Segob les están dando a los estados priistas es notable a pie de tierra.
 
Quienes vivimos en provincia lo atestiguamos plenamente. Por eso si los partidos quieren que la sociedad les crea que esta discusión sobre el pacto y las elecciones es real, lo menos que esperamos es transparencia y debate inmediato sobre:
 
–La utilización de las procuradurías como instrumentos de extorsión judicial y amenaza de encarcelamiento a líderes políticos de oposición que puntean en encuestas.
 
–El número de periodistas corruptos que tienen en nómina los gobernadores para destruir reputaciones fuera del radar de tribunales electorales.
 
–La connivencia entre diarios locales y gobernadores para disfrazar material de campañas como noticias (para estar fuera del radar).
 
–Los convenios pagados con sindicatos de taxistas y de obreros transportistas para forzar el voto en sus sindicatos y operar acarreos.
 
–El uso del espionaje de Estado filtrado a los medios para ataque político.
 
–La inequidad en la compra de publicidad oficial, que ha favorecido una dinámica patológica de extorsión del Estado y de manipulación informativa.
 
–La participación flagrante de los DIF estatales y municipales en el condicionamiento de servicios a mujeres y familias pobres a cambio de su voto.
 
–La utilización, documentada también, de recursos de las secretarías de Desarrollo Económico en entrega de despensas y vales especiales, con fines electorales.
 
–La participación de diarios nacionales en campañas (costosísima para el erario) para limpiar la imagen de políticos.
 
–La extorsión a empresarios locales para hacer “donativos” en especie (a cambio de no perseguir a sus negocios por faltas reales o imaginarias), como la entrega gratuita de publicidad en camiones, el no cobro de renta de cientos de espectaculares, o dinero en efectivo.
 
–Y claro, el dinero del narcotráfico en los procesos electorales.
 
Esto es como llevar a un atropellado moribundo al hospital del dueño del auto que lo atropelló. Los partidos han despedazado al IFE y a los IEE, y quieren culpar a las llantas pero no al conductor. Despedir a un operador obediente no es sanar el atropello, es perpetuar la farsa. La sociedad quiere fondo, no sólo forma.

*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Fábrica de culpables

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/Cimacnoticias/por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

Plan B by Lydia Cacho
Fábrica de culpables
 
A Regina Martínez, a un año de su muerte
 
Imagine que su hijo de 22 años consigue un trabajo como fotógrafo de un prestigiado diario, que un mes después de comenzar felizmente su trabajo le llaman para anunciarle que fue asesinado con un amigo de 23 años.
 
Imagine ahora que en menos de seis horas, mientras la policía le permite identificar el cuerpo mutilado de su hijo, el procurador lo declara culpable de narcotráfico gracias a que los sicarios dejaron dos letreros señalándolos.
 
Son miles los casos en que la autoridad determina culpabilidad inmediata de personas que han sido inculpadas única y exclusivamente por sus victimarios.
 
Los procuradores de varios estados siguen declarando supuestos como hechos, hipótesis como prueba cuya única fuente es algún grupo de la delincuencia organizada.
 
Los cárteles, los sicarios y asesinos han entendido esta dinámica y la utilizan a su favor, para declarar contra militares y policías honestos, para culpabilizar a mujeres víctimas de feminicidio, para desacreditar a periodistas.
 
El 3 de octubre de 2012 las autoridades reportaron que Eduardo, hijo de Humberto Moreira, había sido asesinado y su cuerpo hallado a las 9 de la noche en un camino ejidal.
 
En menos de 48 horas la Procuraduría había explicado el supuesto móvil y señalado al supuesto culpable. Como sólo lo haría Scotland Yard, recabó testimonios como “pruebas contundentes” y pronto estaba a punto de cerrar el caso, pese a que la ciberpolicía halló una fotografía de Eduardo recién asesinado en su camioneta a plena luz del día (antes de las 5 de la tarde, por la luz), en la página de Facebook de un sujeto que vive en Cozumel.
 
Según la “evidencia”, Eduardo fue secuestrado a las 6:15 de la tarde, pero los hechos a la autoridad le preocupan menos que los resultados simulados. La Procuraduría General de Justicia de Coahuila (PGJC) blindó al sobrino del gobernador para que no se investigara el móvil.
 
En contraste, hace unos días Claudia Brondo, delegada de la Procuraduría de Coahuila, llamó a la policía de Saltillo para describir con lujo de detalle la escena del crimen donde se hallaban los cuerpos de Daniel, el fotorreportero y su amigo.
 
El problema fue que la policía dio tres vueltas en el supuesto lugar de los hechos y no fue sino hasta la tercera que hallaron a los jóvenes. ¿Cómo se enteró esa funcionaria de lo que estaba por suceder? Según fuentes de la Procuraduría fue porque los propios sicarios “hacen eso de avisar a la Procuraduría todo el tiempo”.
 
Esas mismas fuentes me aseguran que el procurador dio instrucciones al Ministerio Público de poner “esa pinche carpeta con los narcos”.
 
Aunque no existe una sola acusación de comunicadores vinculados con los cárteles, según el trabajador de la PGJC, a lo que su jefe se refería era a no perder el tiempo con la investigación del asesinato.
 
Gracias a la indignación social, el gobernador Moreira tuvo que pedir una disculpa por la actuación del procurador, pero quien pidió perdón públicamente fue el secretario de gobierno, no el jefe de la Fiscalía. Estas declaraciones, sin el interrogatorio de Brondo y la sanción del procurador, son simple manejo de daños.
 
Justamente hace un año la colega Regina Martínez fue asesinada en Veracruz, e inmediatamente la Procuraduría aseguró que el móvil había sido un robo.
 
Ahora, en medio de una opaca investigación, el gobernador Javier Duarte presumió la sentencia del supuesto asesino. La investigación está plagada de inconsistencias; la autoridad asegura que el asesinato se cometió el 27 de abril, cuando la necropsia demuestra que fue ultimada el 28.
 
Hay una extraña urgencia de parte de las autoridades para asegurar que las y los periodistas no han sido asesinados por su labor de investigación, o por tomar fotografías de mafiosos y políticos; para ello utilizan todas las formas de simulación a su alcance.
 
Todos los días en México aproximadamente un 60 por ciento de las víctimas de delitos violentos serán tratadas como culpables por parte de la propia autoridad, sin un mínimo de procedimientos criminalísticos adecuados. En ese contexto nos corresponde a las y los periodistas investigar, evidenciar y aportar información, a pesar de los riesgos.
 
Regina conocía el peligro implícito en sus investigaciones. Los colegas del diario Vanguardia de Saltillo y El Siglo de Torreón y otros saben lo que es vivir bajo amenaza, pero gracias a su labor la sociedad entiende mejor la realidad y las víctimas tienen voz.
 
Por eso Regina y Daniel, y el resto de compañeras y compañeros, aunque no estén aquí tienen voz, vida y dignidad.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC, Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Cibersicarios I

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/Cimacnoticias/por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Plan B by Lydia Cacho
Cibersicarios I

Allí están, posando en sus páginas de Facebook, Carlos, de la Guardia Michoacana de Los Caballeros Templarios, muestra con orgullo su fotografía: él armado, vestido de comando y detrás de su figura el distintivo de los sicarios a los que dice pertenecer.

Sus comentarios, algunos en clave y otros abiertamente claros, se refieren a rondines, trabajos en que tuvo que asesinar a tal o cual personaje y peticiones a sus amigos y seguidores para que pidan que Dios lo bendiga en el próximo trabajo.

Rico posa igualmente en su perfil de Facebook, también pertenece a los Caballeros Templarios, cuenta que vive en Uruapan del Progreso; posa en una fotografía de la portada junto a siete cuerpos inertes y sangrantes; dos de los hombres asesinados tienen clavados en el pecho sendos mensajes en cartulinas.

El K3 por su parte anuncia en su perfil su pertenencia a Los Pelones, brazo armado del cártel del Golfo en el sureste. Muestra sus fotografías con paliacate y sin él, al lado de su novia, cargando una AK47 frente a la playa de Tulum.

Cientos de páginas de Facebook muestran a sicarios y sicarias hablando de su boda, posteando fotos de fiestas en ranchos, con nombres reales de la localidad, ranchos en Nuevo León, fincas en Michoacán y Sinaloa, condominios de playa en la zona hotelera de Cancún, ranchos en el Estado de México.

“Somos una linda familia”, dice una mujer que muestra fotografías del “arsenal del Chato” donde se pueden ver armas y cajas de municiones.

Todas estas páginas de Facebook tienen una gran cantidad de seguidores y sobre todo seguidoras. Mujeres muy jóvenes cuyas fotografías y perfiles denotan que son edecanes, bailarinas, modelos o incluso sicarias.

Una de ellas, Kandi-47, asegura haber asesinado a más de 34 hombres: “Eran + grandes que yo, pero xoy la mexor, por algo era la konsentida de my Barbie”.

Estos personajes orgullosamente muestran grandes camionetas de marcas conocidas, algunos incluso no se toman la molestia de cubrir las placas.

“Aki yegaron todos, miren ke trokas” (muestran las camionetas estacionadas)”, “a los que anden x Uruapan mañana andensen bien pilas xke vaber putassoss en la ciudad, la banda caliente”.

Muestran fotografías y videos de camionetas cerrando brechas en Chihuahua, celebrando una masacre. Otros lloran a sus familiares muertos y suben sus fotografías de cuando en vida bebían, y recién asesinados les dedican corridos e incluso oraciones a Jesús Malverde o a la Guadalupana.

Algunos tienen mil 300 seguidores, otros hasta 7 mil 600. Una de las páginas sube los videos de la banda musical propia de Los Caballeros Templarios y fotos de sus músicos favoritos.

Algunos de los videos que estos sicarios suben para celebrar asesinatos o balaceras con el Ejército, son los mismos que se encuentran en el “Blog del Narco”.

Suben fotografías de hombres armados en el cerro protegiendo un cargamento; otros presumen imágenes de cómo resguardan sembradíos de amapola en Chihuahua y Durango.

Haciendo un seguimiento en línea de estos personajes, encontramos a una red de miles de jóvenes que intercomunicados, celebran la cultura sicaria, la muerte y la valentía.

Algunos preguntan cómo unirse, otros recomiendan por dónde pasar en ciertos estados de la República. Lo asombroso es que muy pocos cubren su rostro, la gran mayoría están allí en ese espacio público y vulnerable, comunicándose como si en realidad Facebook fuera un club privado.

La mayoría de las fotografías de las y los seguidores muestran a jóvenes no mayores de 25 años. Hay una constante: la celebración de la muerte y el romance, del odio y de la admiración a los profesionales dedicados a quitar la vida. Incluso subyace en su lenguaje un discurso político de rebelión contra el sistema.

Mucho de lo que aquí sucede me hace pensar en la serie televisiva “The following”, en la que un asesino serial encarcelado logra crear una red de asesinos que matan ceremonialmente y sin piedad, siguiendo el mandamiento de su “líder”.

Aunque esta serie ve la muerte con un gran cinismo y no aporta sino clichés del tipo “gore”, además de tener serias debilidades narrativas, nos recuerda la gran fascinación que hay en las redes sociales por lo sangriento, por el creciente embeleso insuflado por la televisión y el cine hacia lo más sanguinario de los seres humanos.

La violencia gráfica como acto de fe y valentía, la sangre como alimento ritual, el odio como lenguaje común. La realidad y la ficción se cruzan en las redes sociales en una suerte de ceremonia contra la humanidad.

Miles de jóvenes buscando sentido a sus vidas a través de la muerte. La historia apenas comienza a rebelarse, debemos encontrar caminos para discutirla y encontrar salidas reales.

*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC, Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Zara: ropa hecha por esclavos

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/Cimacnoticias/por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

Plan B by Lydia Cacho
Zara: ropa hecha por esclavos

Si usted compra en Zara seguramente trae puesta ropa fabricada por explotadores que infringen la ley.
 
Hay dos opciones: la primera es preguntarse qué puede hacer para que la fábrica de ropa y calzado que usted y millones de personas compran en México y otros países respete las leyes y no sea parte de las redes de tratantes de costureras empobrecidas.
 
La segunda es ignorar que cada vez que compra, usted colabora en el fortalecimiento de la explotación laboral en nuestro continente. La primera opción puede transformar el mercado esclavista, la segunda seguramente lo perpetuará.
 
Cómo sacar a los tratantes de personas del negocio, mandarlos a la bancarrota, pero paralelamente lograr que esas personas que vivían esclavizadas tengan opciones laborales dignas y con derechos respetados.
 
Ése es el título de una de las mesas de debate del último foro sobre trata de personas y mano de obra esclava en el mundo. David Batstone habló de la importancia que tiene ir más allá del boicot a las maquiladoras esclavistas, y lograr que las propias empresas contraten sólo fabricas que respetan la ley, los tratados sobre Derechos Humanos, derechos laborales y leyes que penalizan la explotación de nacionales, migrantes en tránsito, o migrantes irregulares en el mundo.
 
La colaboración entre organizaciones civiles que investigan y denuncian estas prácticas, y los medios de comunicación, es vital para cerrar el paso a los multimillonarios que van por el mundo sorteando leyes y firmando contratos con explotadores profesionales que coadyuvan al empobrecimiento obrero.
 
Tal es el caso de Amancio Ortega, dueño de Grupo Inditex (Zara), el español cuya fortuna vale 73 mil millones de dólares. Forbes lo ubicó como el tercer hombre más rico del mundo, según documentó Sin embargo.mx.
 
El propietario de las 56 tiendas Zara y las 51 Bershka en México ha sido evidenciado por Fundación Alameda, una de las organizaciones de activistas antitrata más efectivas de Latinoamérica.
 
Esta organización interpuso tres denuncias contra Zara por contratar maquiladoras clandestinas en Argentina, donde las y los trabajadores nacionales y de Bolivia son explotados.
 
Ortega no es el único multimillonario que ante las leyes laborales de su país terciariza la producción de su ropa y calzado en países donde las leyes son laxas y la pobreza enorme.
 
Los abogados del emporio de Amancio Ortega aseguran que ignoraban que la ropa se confeccionaba en talleres clandestinos, pero la evidencia demuestra que es por la falta de regulación que logran mayores ganancias.
 
El modelo económico de muchos países, incluidos México, Argentina, la India, Camboya y Vietnam, entre otros, avala la explotación laboral en grado de esclavitud bajo el pretexto neoliberal de que es mejor ser esclavo que desempleado.
 
Lucas Schaerer, de Alameda, declaró que en su país hay alrededor de tres mil talleres de esclavos, donde trabajan 30 mil obreros y obreras en pésimas condiciones, con jornadas de 16 horas, duermen hacinados en habitaciones sin ventilación donde cohabitan con niñas y niños pequeños.
 
Al personal de otros países se le mantiene en la clandestinidad, trabajando con una sola oportunidad de ir al baño. En muchos casos les retienen sus identificaciones para que no puedan salir del local en que duermen, comen y trabajan.
 
La Fiscalía Antitrata de Argentina ha recibido denuncias de esclavitud contra 110 empresas textiles de 2005 a 2013. Entre las empresas que reiteradamente se mudan de un país a otro una vez descubiertas están Adidas, Puma, Zara y otras.
 
Se pagan 4 pesos por prenda terminada (lo que al mes asciende más o menos a 2 mil 400 pesos mexicanos). Las y los costureros carecen de derechos laborales y prestaciones, y en muchos casos viven temerosos de que su patrón les denuncie ante la autoridad migratoria si no se someten.
 
La evidencia judicial demuestra que Zara viola la ley, sin embargo la empresa sigue operando. Mientras tanto activistas de Alameda recibieron amenazas de muerte. Eso mismo sucede con maquiladores abusivos en México.
 
Zara tiene denuncias en 12 países, entre los que destacan Marruecos, Turquía y Brasil. Grupo Inditex cuenta con 6 mil 9 tiendas en 87 naciones con sus marcas Zara, Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Oysho, Zara Home, etcétera.
 
Cuando los responsables de maquiladoras que sí cumplen con estándares internacionales antitrata se suman para presionar a las secretarías del trabajo en sus países, limpian el mercado.
 
Tres cosas se pueden hacer: denunciar y presionar a la autoridad; cambiar nuestro consumo hasta que las empresas esclavistas cambien; avisar en redes sociales de lo que la o el cliente puede hacer para impulsar mejores prácticas empresariales, y promover el consumo ético: le pagamos a quien paga bien. Ni más ni menos.
 
www.lydiacacho.net
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Washington invade Latinoamérica

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/Cimacnoticias/por: Lydia Cacho/@lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

Plan B by Lydia Cacho
Washington invade Latinoamérica
 
Si le preguntaran a usted dónde han hecho intervenciones de guerra los marinos norteamericanos en los últimos 12 meses, seguramente responderá que en Somalia, Afganistán, Irak, Yemen y Pakistán. Y sí, efectivamente los Estados Unidos tienen intervenciones guerreras en esos países, pero también las tienen en México, Honduras y Guatemala. Y si usted le pregunta al norteamericano común si sabe que sus impuestos se van a Centroamérica y México para asesinar civiles y fortalecer el intervencionismo militar, lo más probable es que diga que no. La política norteamericana de imponer el miedo a la ciudadanía para justificar espionaje y control de las vidas privadas se parece a la de su nuevo archienemigo: Norcorea.
 
Ambos gobiernos, con sus diferencias (uno democrático y otro socialista) fortalecen la inseguridad de la ciudadanía reiterando el peligro inminente de ser atacados por armas mortales de sus enemigos. Aunque los norteamericanos se han ganado a pulso a muchos más enemigos que Corea, y su papel en Geopolítica es cien veces superior, los dos construyen un discurso que asegura que su forma de vida y de gobernar es la buena. Que su intervencionismo se justifica porque los otros representan grandes riesgos para el mundo libre. Pero contrario a Corea, los Estados Unidos no quieren controlar al mundo amenazando con el uso de misiles, sino lo controlan de facto con la implementación de guerras regionales con Drones y venta de armas e intervención de la CIA, el ejército y la Marina.
 
El 29 de agosto del 2012 la Marina norteamericana tenía 200 especialistas Navy Seals patrullando la costa oeste de Guatemala en una operación “contra las drogas”. La última presencia militar norteamericana en Guatemala fue en 1978, pero ahora ya no es a través de infiltraciones, ni con los estratégicos golpes militares para “democratizarlos”. Un portavoz de la Marina aseguró que esta operación comando es sólo el principio de una intervención mayor.
 
Según Tom Engelhardt, autor del libro  The United States of Fear (los Estados Unidos del Miedo) en la historia reciente Washington se dedicó a enviar a sus Marines a Nicaragua, Haití y República Dominicana porque consideraba el sur su patio trasero.
 
Lo increíble es que Latinoamérica se ha acostumbrado a creer que esto es simplemente la aplicación de la Política Exterior y ayuda. Aunque sea intervencionismo que promueve la guerra, la violencia y las desapariciones forzadas como métodos de “justicia alternativa” en países sin estado de derecho y sumidos en la corrupción. Es aquí donde está el negocio: según cifras oficiales Estados Unidos triplicó su venta de armas en 2011 y hoy en día controla el 78 por ciento de la venta de armamento en el mundo entero, con un valor de 66.3 mil millones de dólares anuales.
 
Lo que queda claro es que mientras esperamos la discusión sobre el tratado de armas en la ONU, las organizaciones civiles presionan a Washington con argumentos sobre el respeto a los Derechos Humanos, y aunque este tema es central en la discusión, deberíamos denunciar cómo el país de Lincoln se ha convertido en el gran monopolio armamentista del mundo, denunciar que cada guerra que inicia enriquece a fabricantes y fortalece a las cúpulas políticas que se mantienen en el poder gracias a las negociaciones con los que hacen instrumentos para la muerte y el control social.
 
Por el momento, mientras los medios masivos se concentran en un solo discurso, no aparece en las primeras planas lo que nos urge conocer: las operaciones con un valor de 30 millones de dólares aprobadas hace 7 meses en el Congreso de Estados Unidos para entregar armas a Juan Carlos Bonilla en Honduras, jefe de la policía acusado de implementar comandos armados para eliminar a bandas juveniles. Estas masacres son orquestadas con métodos de Inteligencia y estrategia propios del ejército norteamericano. Pura y dura limpieza social. Honduras es el país con el índice mundial más alto en asesinatos, y las armas son eminentemente norteamericanas.
 
Cinco cosas tenemos en común México, Guatemala y Honduras en esta guerra contra el narco: la inteligencia y armas norteamericanas, las desapariciones forzadas y la limpieza social como sucedáneo de justicia; y el asesinato de periodistas que están descubriendo esto.
 
En ese contexto los Cárteles son el socio perfecto de los armamentistas norteamericanos y de nuestros inútiles gobiernos; compran armas y en medio de tanta muerte e impunidad colaboran en la creación de un escenario de desorden y opacidad que impide transparentar la perversidad de los dos grandes traficantes: los de drogas y los de armas. Los primeros son considerados delincuentes, los segundos se creen salvadores de la democracia.
 
 www.lydiacacho.net
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC, Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B — Las neo-dictaduras

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/por:Cimacnoticias/ por: Lydia Cacho/ @Lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA INVITADA
Plan B by Lydia Cacho
Las neo-dictaduras

Kofi Annan, ex secretario general de Naciones Unidas, me pregunta si en México somos capaces de entender la crisis humanitaria que vivimos.

Para erradicar la violencia, dice, hace falta reconocerla. Sí que reconocemos las tragedias que se acumulan. Y es que son tantas que nadie puede cargar el dolor del país.

Por eso administramos el sufrimiento y rescatamos entre las cenizas de minas desplomadas, guarderías, redacciones periodísticas y casinos, la dignidad de las personas y su fortaleza inexplicable.

Un día admiramos ese aguante heroico con tintes guadalupanos que marcha en caravanas cargando cruces, unas de fe y otras de muerte. Otro día suspiramos intentando hacer sentido del caos.

Pero la vida cotidiana sigue y las pequeñas cosas buenas nos recuerdan que no todo está perdido. Nos dicen que esto es democracia, pero no lo parece.

Hay dictaduras que arrasan con la Constitución y con el voto voluntario; que estratégicamente planean la justicia selectiva y administran la debilidad del sistema penal para el escarmiento.

Hay dictaduras que arañan el corazón de la patria y a sus habitantes; que fomentan la ira mientras dividen al país entre blancos, verdes, amarillos.

Hay quienes toman el poder por la fuerza sutil y legalizan la tortura, encarcelan la libertad, arrebatan el sueño convirtiendo las noches en pesadillas. Hay dictaduras llevaderas que fabrican culpables a fuerza de golpes y mentiras, de balas y amenazas.

Hay dictadores de mano suave que escriben el guión de las noticias antes de que sucedan; que reinventan nuestras vidas sin derecho a la defensa.

Esas neo-dictaduras expulsan a miles de familias de sus pueblos y ciudades hasta que no queda más que cruzar la frontera como parias, para ser tratados del otro lado como presuntos culpables de algún crimen que nunca cometieron.

Hay dictaduras cuya magia radica en que se visten de democracia neoliberal y cuyos mensajeros diplomáticos van por aquí anunciando un nuevo día, una nueva ley. Esos vuelan en jet privado para evitar ensuciar su calzado con la sangre de las víctimas, para que no les toque el fantasma de miles de personas desaparecidas.

Esas neo-dictaduras no reconocen el valor de la vida, simplemente niegan el poder de la muerte y sus vestigios.

Una niña de seis años juega frente a mí cocinando pasteles de lodo. A lo largo de su breve existencia, en México se contabilizaron 25 mil asesinatos, 3 mil crímenes de lesa humanidad, 56 gobernantes fueron aniquilados a balazos, 36 jefes de policía perdieron la vida frente a testigos, 46 periodistas han muerto por decir la verdad.

Y 21 activistas de Derechos Humanos ya no respiran más por haber defendido la vida de otras y otros. A esta niña en la escuela le dirán que vivir en un país que cuenta así a sus muertas, a sus muertos, es vivir en democracia.

Y mientras nos ocupamos de la tragedia del día, con el escándalo del sexenio, con la injusticia nuestra de cada hora, un empresario abandona su hogar a media noche y promete a sus hijas mandar por ellas cuando esté lejos de los secuestradores. Una madre cruza la frontera con lo puesto y niños en brazos sin despedirse de los suyos, porque la muerte la persigue.

Mientras nos dicen cuántos goles metió el Real Madrid, una periodista es violada en su hogar por un soldado; un diario es baleado tres veces para acallar o domar a sus valientes periodistas.

Sí, es cierto que en todas partes aparecen litigantes solidarios como los norteamericanos Carlos y Sandra Spector, que defienden el derecho al asilo político de quienes emigraron por la violencia impune.

Aunque cada caso cuenta y cada ayuda resulta valiosa, no podemos olvidar que en una esquina está la fábrica de valientes y en la otra la fábrica de muerte e injusticia.

El país se ha convertido en un gran cuartel. El gobierno promete que los soldados volverán a sus fortines, pero en realidad van a nuestras calles.

Y quienes comprenden que los gobernantes no saben hacer su trabajo, prefieren a los soldados que al abandono. Ni esta niña, ni nadie, se merece que le digan que la democracia es miedo, injusticia y muerte. Hay que nombrarlo todo, hablar con la verdad para edificar una real democracia.

Esta semana de marzo celebrarán a las mujeres porque la fecha lo marca el calendario político. Habría que conmemorar la existencia de las niñas mexicanas recordando que peor que mentir es enseñar a mentir, que sin igualdad y justicia no hay democracia; que haremos todo lo posible para que su futuro sea mejor que este difícil presente.

www.lydiacacho.net

*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC, Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Plan B: Naves asesinas desde EU

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/por:Cimacnoticias/ por: Lydia Cacho/ @lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

Plan B by Lydia Cacho
Naves asesinas desde EU
 
Cuando el general T. Michael Moseley, jefe de la Fuerza Aérea norteamericana, celebró que los nuevos drones o aviones sin piloto ya no solamente sirven para espionaje antiterrorista, sino son una maravilla para matar personas a distancia sin exponer a los soldados norteamericanos, sorprendió al mundo.
 
No solamente el gobierno norteamericano anuncia el éxito que los UAV (vehículos aéreos sin hombre a bordo, por sus siglas en inglés) tuvieron en la (irónicamente) llamada Operación Libertad por Irak, además festeja que se utilicen incluso en la frontera entre su territorio y el norte de México.
 
Actualmente el Pentágono tiene en funciones 19 mil drones que llevan a cabo tareas de espionaje y eliminación de enemigos.
 
La celebración del gobierno norteamericano no podía ser más alarmante. El general Moseley declaró que la nave Reaper es la mejor arma de destrucción cazadora-asesina que han tenido hasta ahora y la sociedad norteamericana ha reaccionado, pero para protegerse a sí misma.
 
Es decir los drones, como en una novela de ciencia ficción, toman el lugar de los complejos sistemas de espionaje terrestre y pueden verlo, grabarlo y perseguirlo todo; desde bases aéreas hasta oficinas, personas o vehículos.
 
Su capacidad combina artefactos que pueden ver al interior de los hogares y no solamente detectar sino grabar todo lo que se hace al interior.
 
Activistas acompañadas por un puñado de congresistas han exigido al presidente Barack Obama que cuando los drones vuelen sobre territorio norteamericano, precisen de una orden judicial para hacer espionaje o persecución.
 
Entre los discursos en que senadores norteamericanos defendían el uso de drones en varios países, incluido el norte de México, se escuchó la frase: es muy difícil para el presidente Obama ser el líder del mundo libre, y ésta es una buena opción para mantener seguro al mundo libre.
 
Esta idea es común entre demócratas y republicanos, y un alto porcentaje de la sociedad en verdad cree que su presidente es el líder del “mundo libre” y, por tanto, puede tomar decisiones extraterritoriales para proteger la libertad del mundo libre (que para ellos equivale, exclusivamente, a la población norteamericana).
 
Está claro que el espionaje no es cosa nueva, pero sí la tecnología de estas naves combinadas con la política exterior norteamericana.
 
El presidente Obama y el Senado llevan meses fingiendo que no están en guerra con Paquistán cuando sus drones llevan meses en tareas de espionaje masivo y “eliminación” de sujetos supuestamente peligrosos.
 
Ahora será más fácil la guerra, pues, dicen expertas antibélicas norteamericanas, no hay soldados estadounidenses por los cuales llorar, los únicos muertos estarán del lado enemigo.
 
La profesora de leyes Rosa Brooks declaró “los drones se han convertido en realidad en las armas preferidas del presidente Obama para el contraterrorismo. Hay tanto secreto alrededor de esas operaciones que no podemos saber con exactitud si las personas eliminadas por estas naves en verdad representan un peligro para nosotros”.
 
Recientemente el Nobel de la Paz, el arzobispo Desmond Tutu, escribió una carta de indignación frente a la discusión que prevé que la Corte Suprema de Estados Unidos aprobaría que exista una Corte Especial dedicada a proteger a la ciudadanía norteamericana de los UAV.
 
Esta propuesta fue expuesta por el nuevo director de la CIA, John Brennan, quien para tranquilizar los temores aseguró que esta Corte podría tener rango constitucional para asegurar que los drones no cometan abusos contra su propio pueblo.
 
“¿Acaso Estados Unidos nos quiere decir a nosotros, quienes vivimos en el resto del mundo, que nuestras vidas no son tan valiosas como las de ustedes? Que el presidente Obama puede firmar una orden para matarnos sin el menor escrutinio judicial, cosa que no harían si el objetivo es un ciudadano norteamericano. ¿Acaso su Corte Suprema quiere decirnos que nosotros, como el esclavo Dred Scott del siglo XIX, no somos tan humanos como ustedes? No puedo creerlo.”
 
Tutu, reconocido mundialmente por sus posturas en defensa de la legalidad y la igualdad, describió un paralelismo entre las decisiones que está tomando el gobierno norteamericano para eliminar seres humanos con drones, y el apartheid. El Nobel asegura que lo que están haciendo y pretenden seguir haciendo disminuye sus estándares morales y la propia humanidad de las y los estadounidenses.
 
Este tema abre las puertas a una guerra sin culpables, sin responsables directos. Un asunto de Derechos Humanos ante el cual el presidente Enrique Peña Nieto debería tomar una postura pública. ¿Acaso autorizará el Presidente la utilización de drones en territorio mexicano? ¿Y la soberanía y los Derechos Humanos?
 
http://www.lydiacacho.net/
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

PLAN B: Policías: verdugos o justicieros

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Lydia Cacho / @Lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

Plan B by Lydia Cacho
Policías: verdugos o justicieros
 
Cuando el entonces gobernador de Puebla, Mario Marín, ordenó mi arresto ilegal hace ocho años comprendí que en México la policía hace lo que el sistema le exige: el sistema reproduce impunidad y la impunidad fortalece la creencia de la que ilegalidad y la tortura son indispensables para que en nuestro país haya un símil de Estado de Derecho.
 
A veces es la policía la que decide el escenario de culpabilidad y hace todo para que la sociedad lo crea y, de la mano del Ministerio Público, destruye, inventa, manipula o fabrica pruebas.
 
En el largo viaje de mi detención con los policías armados les pregunté por qué me trataban como si me odiaran (había un goce en la tortura). Nosotros seguimos órdenes ¿para qué se mete con los patrones?, respondieron reiteradamente, instruyéndome sobre lo que debía confesar al llegar a prisión.
 
No se trataba de que hubiese violado una ley sino de “haberme metido con la gente equivocada”. Ese arquetipo de policía al que miles de hombres y mujeres nos hemos enfrentado tiene varias características comunes: cree en la verticalidad del sistema, pero no en la ética policiaca del entrenamiento con que fueron capacitados.
 
Llevan sus creencias personales de violencia, racismo y sexismo, a su trabajo. La mayoría pasa las pruebas de control de confianza porque son disciplinados con la corporación.
 
Ese tipo de policía generalmente ejerce violencia en todos los ámbitos. El 36 por ciento de los agresores registrados por CIAM Cancún por ejercer violencia doméstica grave en Quintana Roo eran policías. Ese agente puede ser judicial (encargado de apoyar las investigaciones y detenciones con el Ministerio Público) o federal (a partir del Calderonato responsable de todo tipo de tareas legales y supra-legales para levantar índices de detenciones por razones políticas).
 
Este tipo de policía encaja perfectamente en el sistema de corrupción corporativa; es el que espera el ascenso para poder extorsionar a sus subalternos con la “cuota”, el que justifica la violencia, desconfía de la Constitución, se niega a leerle los derechos a la víctima y es, en pocas palabras, un agente con un perfil psicológico de verdugo que racionaliza el uso de la violencia, justifica la discriminación y se siente orgulloso de formar parte de una institución que si bien no hace justicia, entrega resultados que política y estadísticamente lo convierten en buen policía.
 
Se gana reconocimientos y a la vez es corresponsable de construir y proteger el entramado de la impunidad.
 
En ese mismo caso que causó mi detención, y otros cientos que he documentado, me topé con agentes judiciales y federales que hicieron lo posible e imposible por proteger a las víctimas de pederastia, que rompieron las reglas del sistema pero no la ley, para proteger la evidencia que posteriormente llevó al líder pederasta a una sentencia histórica.
 
Se atrevieron a declarar contra sus jefes y MP a sabiendas del riesgo y lo hicieron porque era lo correcto. Son miles de policías, mujeres y hombres, que sufren las extorsiones de sus superiores; los que sí aprendieron en la escuela los derechos de las víctimas, que creen que están allí para servir a la sociedad, para fomentar el Estado de Derecho y no para destruirlo.
 
Puedo asegurar que cientos de agentes estatales y federales durante el sexenio pasado recibieron capacitaciones en Derechos Humanos, género y no racismo, y no sólo aprehendieron sino obtuvieron inspiración.
 
Ellas y ellos, desde el interior de una corporación cuyos grandes jefes pertenecen al primer grupo (los verdugos), salvaron vidas, hicieron detenciones legales, ayudaron a periodistas a detentar detenciones arbitrarias e ilegales y, me consta también, hicieron declaraciones valientes ante Asuntos Internos para señalar los actos de corrupción de sus pares y sus jefes.
 
El costo de su honestidad en algunos casos fue muy elevado, o un seguro para evitar su ascenso en el coto de Genaro García Luna, o del procurador en turno en cualquiera de las 32 entidades del país.
 
La organización INSYDE y otras más llevan años dando capacitaciones de Derechos Humanos, de salud psicoemocional, trato digno, etcétera, a los miles de agentes de todo el país.
 
Las capacitaciones, me consta, son efectivas a nivel individual, pero los directivos del sistema desalientan los nuevos comportamientos en un alto porcentaje.
 
Las cartillas recientemente entregadas por la Secretaría de Gobernación a 37 mil federales para que sepan tratar a personas detenidas son un acto mediático. Lo indispensable desde mi punto de vista es rescatar el inmenso capital humano que durante años se ha producido y renovar los liderazgos, sólo así cambiará el sistema: eligiendo no a los verdugos sino a quienes creen que su trabajo es  darnos seguridad y justicia.
 
www.lydiacacho.net 
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

PLAN B: Peña Nieto y las mujeres

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Lydia Cacho/  @Lydiacachosi

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Plan B by Lydia Cacho
Peña Nieto y las mujeres
 
En lo oscurito y con desdén Peña Nieto trata a las mujeres. Eso se ha documentado desde que se convirtió en gobernador del Estado de México.
 
No es casualidad, ni chisme de telenovela, es una realidad que a lo largo de su breve carrera pública ha dejado huellas claras de cómo ve y trata a las mujeres.
 
En entrevista no pudo recordar cómo o cuándo murió su esposa; más tarde intentó ocultar la existencia de otra mujer con la que tuvo un hijo.
 
Reiteradamente ha hecho patente cómo lleva ese desdén de lo privado a lo público. Cuando la senadora chiapaneca María Elena Orantes presentó su postulación para gobernadora de su estado, Peña le respondió “tú no puedes ser candidata María Elena, eres mujer y eso te hace vulnerable. Ya tenemos un compromiso con el Partido Verde”.
 
Antes resonó a nivel nacional su rotunda negación de un grave problema de salud pública y justicia que aqueja a todo el país y del cual el Estado de México no es la excepción: el feminicidio.
 
Cuando el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio hizo un mapeo de las ciudades en que se debía decretar la Alerta de Violencia de Género (AVG), cuyo propósito es realizar acciones conjuntas del Estado y la sociedad para acotar la violencia contra mujeres y niñas, tanto antes como durante los focos rojos de incremento de agresiones, el entonces gobernador Peña eligió a Lorena Cruz Sánchez para boicotear  y evitar por todos los medios que la alerta se hiciera efectiva.
 
Lorena era entonces directora del Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social en el Estado de México (Cemybs), y testigos presenciales contaron que durante la reunión privada en sus oficinas, antes de llegar al encuentro para solicitar la AVG, ella dijo: “No vamos a dejar que nada manche la imagen de nuestro presidenciable”. Como si la sangre de las mujeres y niñas fuese ficha de negociación, una mácula incómoda.
 
Hace unos días, en una reunión en lo oscurito, sin prensa y sin el protocolo que ameritan los nombramientos públicos, Peña entregó el puesto de presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) a Lorena Cruz Sánchez.
 
Dicen las fuentes al interior del PRI que Peña quería pagarle el favor, además la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, insistió que su “pupila” Lorena fuese la directora para que ella misma, desde la Sedesol, pudiera jalar los hilos del Inmujeres.
 
Peña quería que a toda costa fuese una priista y no una feminista de izquierda la que controlara al Inmujeres, que con los años se ha convertido en una importante instancia pública para promover y aplicar las políticas de igualdad entre mujeres y hombres en México.
 
Inmujeres tiene vínculos importantes con organismos como la ONU, y el papel que juega su presidenta es vital para México y sus políticas de igualdad. Lorena Cruz carece de credenciales y conocimientos para seguir fortaleciendo esta institución que en otros países tiene el rango de Secretaría de Estado.
 
Y quien crea que el Inmujeres es cosa menor o coto de feministas, se equivoca. No hay organismo internacional de Derechos Humanos ni democracia avanzada que no tenga entre sus prioridades la educación por la igualdad, y la aplicación de criterios de equidad de género en el servicio público y la justicia.
 
El nombramiento de Cruz es una afrenta para el país porque para ella los derechos de las mujeres son negociables. Denota la gran ignorancia de Peña sobre la importancia que tendrá el debate de equidad de género en la arena internacional en los próximos seis años, porque atraviesa todo: asuntos migratorios, de salud pública, de justicia, de trata de personas, hasta las calificaciones del BID.
 
Lo cierto es que la mirada de las organizaciones y los medios deberá fijarse en el Inmujeres. Expertas y expertos al interior del organismo no sienten respeto por Cruz Sánchez y desde ya aseguran que ni siquiera entiende las premisas básicas del instituto.
 
Insisto en que Peña revela un desdén por la violencia hacia las mujeres, porque resulta imposible que quiera que Rosario Robles (la política feminista que se vende al mejor postor), tenga poder sobre dos instancias claves para el país: desarrollo social  e igualdad.
 
Tampoco hace sentido el argumento de que quería a una priista y es “lo que halló”. Allí tiene a dos magníficas mujeres del tricolor expertas en género, profesionales y honestas, Dulce María Sauri y  Lucero Saldaña, las dos con credenciales para hacer un buen papel que beneficiaría al país y al gobierno. Por eso pregunto ¿qué miedo tiene Peña a las mujeres empoderadas?
 
www.lydiacacho.net
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD,  El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.