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Nueve historias exitosas de mujeres rurales e indígenas

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/Cimacnoticias/por:  Adriana Franco Rosales

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ECONOMÍA
Nueve historias exitosas de mujeres rurales e indígenas
Financian proyectos en comunidades del DF

México, DF, 15 abr 13 (Cimacnoticias).- Financiar proyectos de mujeres de comunidades rurales e indígenas con el fin de reducir la brecha de desigualdad permite que quienes viven situaciones de pobreza, en ocasiones extrema, puedan crear microempresas con las que no sólo logran su independencia económica sino que además generan empleo para familiares y congéneres.

Así lo demuestran las historias de nueve colectivos femeninos que forman parte del cuaderno “Hacia la autonomía económica de mujeres productoras indígenas, rurales, huéspedes y migrantes”, que se presentó ayer en la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC), que de 2009 a 2011 otorgó recursos para diversos proyectos con perspectiva de género.

María Guadalupe Noriega García, presidenta de In Lakesh Alakem, asociación civil que elaboró el cuaderno mediante mesas de trabajo y entrevistas con las emprendedoras, dijo que este proceso de empoderamiento de las mujeres es irreversible, ya que aunque puede haber retrocesos quienes están en este camino ya no regresan al punto de partida.

Ese antes y después es evidente en mujeres como Reyna Abonza Martínez, de 34 años de edad, quien es originaria de Xochimilco y madre soltera de tres hijos.  Ella trabajaba en fábricas y lavanderías, donde no respetaban sus horarios ni los pagos acordados.

“Nos trataban como animales, incluso tengo una enfermedad en el riñón debido al exceso de calor que había en mi lugar de trabajo y a que no me dejaban ir al baño tantas veces, además no podía ir a las juntas de mis hijos porque si no, me corrían”, narra.

Su abuelo y su padre eran panaderos, de ellos adquirió el amor a este oficio al que se dedicaba por temporadas porque las máquinas que tenían eran muy viejas y se descomponían a menudo. Cuando eso sucedía tenía que trabajar en lo que fuera para juntar dinero suficiente y así mandarlas a componer.

A partir del apoyo económico que le otorgó SEDEREC compró dos máquinas, charolas y básculas, entre otras herramientas de trabajo, lo que le permitió dejar de buscar otras fuentes de ingresos y dedicarse por completo a su panadería “Las Conchitas”, además de darle empleo a cinco hermanas y a sus padres.

Pero no sólo las carencias económicas frenan el desarrollo de las mujeres, ya que al ser las principales responsables del cuidado de la familia -como esposas, madres o hijas- tienen cargas de trabajo que les dificulta en un inicio cumplir con sus objetivos sin sentirse culpables de descuidar sus hogares.

Así le pasó a Francisca Vicenteño Soto, mujer de 60 años de edad. Tuvo nueve hijos pero su esposo no la dejaba trabajar porque “abandonaba” a su familia. Sin embargo, los problemas económicos que tenían en casa la motivaron a buscar el apoyo de SEDEREC para que financiara su cafetería “La casa de la abuelita” en el pueblo de Aculco, de la delegación Iztapalapa.

Con esos recursos pudo comprar la máquina del café, el molino, las sillas y las mesas. Logró ser independiente económicamente y eso no le gustó a su marido, quien intentó chantajearla para que dejara el negocio. Ella se negó, aunque reconoce que se esfuerza cada vez más para que no se note tanto su ausencia en la casa mientras está en el trabajo.

“Antes tenía que conformarme con lo que me diera el esposo de gasto, aunque no me alcanzara; y ahora ni para mis medicamentos le pido. Cuando empecé no sabía ni cómo hacer un capuchino mucho menos un frappé. Ahora trabajan conmigo cinco mujeres y acabamos de contratar a un muchacho para que atraiga a las chicas jóvenes”, dice entre risas Francisca Vicenteño.

Los apoyos económicos que reciben las mujeres emprendedoras se van a fondo perdido, es decir, no tienen que pagarlos después como sucede con programas de la Secretaría de Economía federal, pero sí deben comprometerse a comprobar qué material adquirieron con ese dinero y permitir que personal de la SEDEREC monitoree el avance de los proyectos.

Cabe mencionar que esta secretaría del Gobierno del Distrito Federal calcula que la población rural en la Ciudad de México asciende a 700 mil personas, de las cuales 370 mil son mujeres, que están en condiciones de marginación, violencia, analfabetismo y rezago educativo, por lo que requieren políticas públicas que las fortalezcan económicamente para que eleven su calidad de vida.

Chiapas: pobreza extrema expulsa a las mujeres a EU

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/Cimacnoticias/por:Patricia Chandomí, corresponsal

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LA OTRA RUTA MIGRATORIA
Chiapas: pobreza extrema expulsa a las mujeres a EU
Se combinan desempleo y falta de políticas de desarrollo
 
Tuxtla Gutiérrez, 15 mar 13 (Cimacnoticias).- Chiapas concentra 6 de los 10 municipios más pobres del país, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), principal razón de la migración femenina en el estado.
 
Con una población mayoritariamente rural e indígena, el menor índice de desarrollo humano y más alta marginación, la situación de pobreza extrema en las familias rurales en Chiapas es alentada y reproducida por los salarios bajos, la ineficacia de los programas sociales y las nulas políticas de desarrollo.
 
En su investigación “El papel de las remesas en los hogares de Chiapas” (2010), Óscar Peláez Herreros señala que la pobreza extrema ha obligado cada vez en mayor medida a las personas a emigrar a las principales ciudades del estado, al norte del país o a Quintana Roo y Estados Unidos, con el afán de encontrar mejores condiciones de vida para sus familias.
 
Para 2012 de los 11 millones 700 mil mexicanas y mexicanos que  viven en EU, las mujeres representan el 46 por ciento (4 millones 680 mil) que mandaron remesas en promedio de unos 10 mil 324 millones de pesos, según el Banco de México (Banxico).
 
Datos oficiales para la elaboración del Plan de Desarrollo 2006-2012 indican que Chiapas ocupa el último lugar nacional en el Índice de Desarrollo Humano y el segundo lugar en marginación,  lo que representa que de sus 118 municipios, 53 de ellos se consideran de “muy alta” y 40 de “alta” marginación.
 
Las familias que emigran por ejemplo a EU desde Chiapas piden dinero prestado y recurren a las casas de empeño para obtener de 5 mil a 50 mil pesos.
 
A diario en Chiapas salen camiones de las principales ciudades, cómo Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Palenque y Tapachula, en viajes directos a la frontera norte. Un boleto a Tijuana vale desde mil 850 pesos.
 
Los polleros o coyotes (traficantes de personas) pueden cobrar desde 150 o hasta 5 mil dólares por persona (entre mil 900 a 63 mil pesos mexicanos), dice el director del Instituto Estatal de Migración (IEM), Rigoberto Castañeda Espinosa.
 
En busca del “sueño americano”, las familias más pobres de Chiapas se endeudan con lo poco que tienen, cómo son su tierra donde trabajan y viven, ganado, o de plano firman pagarés para juntar lo suficiente para llegar a la frontera, medio alimentarse y pagar a un “coyote” para cruzar la frontera.
 
Para 2010 en el estado había un millón 580 mil 626 personas en pobreza extrema; 2 millones 197 mil 97 chiapanecas y chiapanecos con pobreza moderada, y 3 millones 777 mil 723 en situación de pobreza, afectando a 86 municipios con un muy alto y alto grado de pobreza, de acuerdo con el Comité Estatal de Información y Estadística de Chiapas.
 
POCA MEJORÍA CON REMESAS
 
En su estudio, Peláez Herreros reporta que para 2010 si bien el impacto de las remesas en el conjunto de la economía chiapaneca es aún bastante reducido, para los hogares receptores estas transferencias suelen ser su principal fuente de ingreso.
 
En términos medios, las remesas representan 43.04 por ciento del ingreso total de los hogares que las reciben en la entidad. En 2011 el monto fue de 594.8 millones de dólares.
 
El ingreso promedio de los hogares que perciben remesas supera ligeramente al de los hogares sin acceso a esta fuente de ingreso.
 
Peláez Herreros argumenta que las familias receptoras de remesas se limitan a acumular el ingreso y darles, en parte, el uso habitual que da al resto de los ingresos.
 
“La mayor parte de los hogares o familias que reciben remesas tienen jefa de hogar como jefe sustituto, lo que indica que se trata de familias divididas por el fenómeno migratorio donde la disponibilidad para emprender actividades productivas es prácticamente anulada por el peso de las tareas domésticas y de cuidado de los hijos”.
 
La pobreza en las familias está más extendida en las zonas rurales que urbanas: 8 de cada 10 chiapanecas y chiapanecos en poblaciones rurales se encuentran en pobreza extrema, cuyo gasto en consumo es inferior a la línea de pobreza alimentaria o canasta básica, según el Comité Estatal de Geografía y Estadística de Chiapas 2012.
 
En el estudio “Migración y remesas en el estado de Chiapas” (2008) se advierte que la situación económica chiapaneca es de un persistente atraso económico, tomando en cuenta que las actividades productivas de la entidad tienen más de dos décadas de crecer a ritmos mínimos, y en algunos casos con tasas de desempeño económico negativas.
 
Las y los migrantes mexicanos en EU ganan menos que los ciudadanos de otras nacionalidades y de estos las mexicanas migrantes obtienen menos ingresos, según Adolfo Albo Márquez, economista en jefe para México de BBVA Bancomer.
 
Su ingreso promedio apenas llega a unos 10 mil dólares anuales (unos 129 mil 996 pesos mexicanos), es decir 10 mil 833 pesos al mes.
 
El sector rural en Chiapas representa 51 por ciento de la población total. Datos sobre la Población Económicamente Activa Ocupada (PEAO) indican que sólo 29 por ciento de esta población son mujeres, la mayoría empleada en el sector informal.
 
MIGAJAS CON LOS PROGRAMAS SOCIALES
 
Desde el año 2000, los programas de desarrollo y de combate a la pobreza en el estado han privilegiado a las mujeres como principales beneficiarias.
 
Sin embargo los niveles de pobreza siguen siendo altos, lo cual ha obligado a que las familias emigren primero a otros estados y después a EU.
 
Mayra Moreno Trujillo, directora de Chiapanecos en el Exterior de la Secretaría para el Desarrollo de la Frontera Sur, considera que actualmente unos 40 mil chiapanecas y chiapanecos dejan sus comunidades para emigrar al vecino del norte.
 
Un informe de organizaciones de mujeres presentado en 2012 ante el Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) señala que la mayoría de los programas sociales no promueven la libertad ni la capacidad de las mujeres para tomar decisiones que afectan sus vidas.
 
Agrega que tales programas las convierten en dependientes de un sistema asistencial que las inmoviliza política y socialmente, desconociendo su calidad de titulares de derechos y con capacidad de transformar su propia realidad.
 
En el informe hacen referencia al programa federal Oportunidades: “Carece totalmente de un enfoque de género e intercultural, no garantiza los derechos civiles ni sociales de las personas beneficiarias, y en particular de las mujeres.
 
“Es un programa que transfiere recursos a las mujeres para la educación, la salud y nutrición de sus hijos. Es asistencialista porque perpetúa la pobreza, reduciendo el gasto social que implicaría para el Estado garantizar a la población el acceso efectivo al derecho a la educación, el derecho a la nivel más alto de salud, así como el derecho a los alimentos.”
 
Las consecuencias de estas políticas asistencialistas –remarcan las organizaciones civiles– “han estado sujetas a mayor violencia familiar por no asistir a las reuniones (…) o al resistirse a dar el dinero (la transferencia monetaria) a sus maridos. Otras mujeres advierten que el dinero que fue entregado se convirtió en fuente para financiar el alcoholismo de sus esposos, y en otros casos éstos dejaron de trabajar”.
 
En México, en 46 por ciento de los hogares que reciben remesas una mujer es la jefa del  hogar. Además, casi 70 por ciento de los hogares receptores de remesas tienen una jefa o jefe de hogar sin instrucción escolar o sólo con primaria.

Oaxaca: estado con más violencia estructural contra las mujeres

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Anaiz Zamora Márquez

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VIOLENCIA
Oaxaca: estado con más violencia estructural contra las mujeres 
Al feminicidio se suman las agresiones en casa y comunidades
 
México, DF, 5 feb 13 (Cimacnoticias).- En contraste con el feminicidio en Chihuahua –donde las mujeres son “levantadas” por desconocidos, asesinadas y sus cuerpos abandonados en el desierto–, en Oaxaca, ellas viven con el enemigo en casa.
 
Y es que en esa entidad del sur del país, tanto las agresiones físicas como los homicidios por razón de género son cometidos en su gran mayoría por personas que mantienen un vínculo cercano con las víctimas, lo que evidencia el grado de inseguridad que viven las oaxaqueñas.
 
En su informe ciudadano “¡Justicia ya! Feminicidio y violencia contra las mujeres en Oaxaca a dos años del gobierno de la alternancia 2011-2012”, el Colectivo Huaxyacac advierte que la inacción de las autoridades locales ante el incremento en 50 por ciento de los casos de feminicidio en 2011 y 2012, manda a la población el mensaje de que la “vida y la integridad femenina no valen nada”.
 
Al mismo tiempo que se han disparado los asesinatos de mujeres en el estado, se han recrudecido diversas agresiones a la integridad física, psicológica, sexual y emocional de la población femenina, y todo ello enmarcado por la omisión y deficiencias de las autoridades encargadas de investigar los crímenes.
 
Por lo anterior, el Colectivo Huaxyacac considera que las acciones contra la violencia de género en la entidad no deben enfocarse solamente a la ola de feminicidio, sino también a la atención y prevención de la violencia intrafamiliar, así como a la capacitación del personal judicial.
 
Otros informes y estudios confirman que Oaxaca es triste ejemplo de cómo la violencia estructural contra las mujeres inicia en los hogares y comunidades desde que son niñas, y culmina con el asesinato perpetrado por un ser cercano, como el padre o el propio hijo.
 
ENTIDAD CRÍTICA
 
Según el informe de Huaxyacac, los casos de feminicidio en la entidad han aumentado en casi 50 por ciento al registrarse 173 asesinatos de mujeres entre diciembre de 2010 y noviembre de 2012 (primeros dos años de gobierno del actual mandatario estatal, Gabino Cué –postulado por los opositores PAN y PRD–), en contraste con los 111 homicidios documentados de diciembre de 2008 a noviembre de 2010 (últimos dos años de gestión del anterior gobernador, Ulises Ruiz, emanado del PRI).
 
En total, de diciembre de 2010 a noviembre de 2012 se documentaron al menos 4 mil 265 agresiones contra las oaxaqueñas, incluidos los asesinatos.
 
De los casos de homicidios perpetuados en 2011 sólo hay un sentenciado y por los de 2012 no se ha emitido ninguna sentencia. De las denuncias por violencia intrafamiliar en 2012 sólo hay seis sentenciados y durante 2011 no hubo ninguna sentencia.
 
Con anterioridad, en otro documento (“Feminicidio en Oaxaca, informe ciudadano 2008-2009”), organizaciones civiles ya habían denunciado que en el 58 por ciento de los asesinatos de mujeres hubo exceso de fuerza física, a la par que se agudizaron otros tipos de violencia como la física y la sexual.
 
Igualmente, en 2008 el estado ocupó el primer lugar a nivel nacional y el de mayor prevalencia de algún tipo de violencia contra las mujeres. En el primer semestre de 2012 la Comisión Nacional para la Erradicación de la Violencia Contra la Mujer (Conavim) confirmó en un estudio que Oaxaca se ubica en los primeros sitios de violencia estructural contra la población femenina.
 
En el informe ciudadano 2008-2009 se asienta que 61 de cada 100 mujeres de 15 años y más han enfrentado algún tipo de violencia, ya sea por parte de su pareja o en algún ámbito de su comunidad.
 
Asimismo se constata que un número significativo de los agresores son los compañeros o ex compañeros sentimentales de las mujeres. Incluso existe información de agresiones cometidas por sus padres, así como por sus propios hijos.
 
TODA UNA TRADICIÓN
 
En su momento, la Consultoría de Estrategias para la Igualdad Social (Conesis) advirtió que en las comunidades de origen rural e indígena, como en Oaxaca, persisten tradiciones machistas y patriarcales que discriminan a las mujeres.
 
Puso como ejemplo que la venta de niñas para matrimonios forzados “vulnera su integridad poniéndola en un riesgo constante de ver afectada su salud e impidiendo su derecho a decidir”.
 
Otro factor que contribuye a la impunidad es la falta de denuncia. Según “Feminicidio en Oaxaca, informe ciudadano 2008-2009”, el índice de denuncias al respecto es mínimo, ya que del total de mujeres que ha sufrido alguna agresión sólo el 15 por ciento acudió ante las autoridades.
 
De acuerdo con el reporte, las oaxaqueñas no denuncian porque consideran que la agresión “no tuvo importancia”, “es algo normal”, o “su pareja tiene derecho a reprenderlas”.
 
Pero también hay un amplio sector de la población femenina que no interpone una denuncia pues considera que las autoridades no son confiables, o que la situación no va a cambiar, concepciones que se derivan del poco acceso que tienen las mujeres a la justicia.

Más mujeres jóvenes y madres solteras dejan Oaxaca para ir a EU

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Citlalli López, corresponsal

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LA OTRA RUTA MIGRATORIA
Más mujeres jóvenes y madres solteras dejan Oaxaca para ir a EU
Ellas enfrentan mayores obstáculos para migrar

Oaxaca, 29 ene 13 (Cimacnoticias).- En 10 años, la integración de las mujeres indígenas de Oaxaca a la migración internacional ha mostrado un crecimiento importante por el deseo de superación de las mujeres y la falta de oportunidades en sus comunidades, señaló Alejandra Aquino, catedrática investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Pacífico Sur.

La investigadora, quien ha realizado estudios en la comunidad indígena de Villa Hidalgo, Yalalag, municipio de la Sierra Norte del estado, sostuvo que al menos el 50 por ciento de los más de 4 mil yalaltecos radicados en Estados Unidos son mujeres.

Lo anterior ha ocasionado que en este momento sólo una de cada cuatro personas nacidas en Yalalag viva actualmente en su comunidad.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), precisan que en la comunidad viven mil 995 ciudadanos. Mientras que, de acuerdo con registros de las organizaciones de la comunidad en Los Ángeles, EU, habitan aproximadamente 4 mil yalaltecas y yalaltecos.

Alejandra Aquino destacó que desde los años 90 las mujeres se agregaron al flujo migratorio y actualmente constituyen uno de los principales motores de la economía en la comunidad. Quienes están migrando son mujeres jóvenes, madres solteras y mujeres viudas.

Una de las razones que obliga a las mujeres a emigrar es la falta de fuentes de empleo. “En el caso de ellas es doblemente difícil porque no sólo son las cosas a las que todo migrante se enfrenta como  conseguir el dinero para cruzar o conseguir un ‘pollero’ (traficante de personas) seguro”, explicó la experta.

La parte más difícil es la negociación con la familia. “La migración de las mujeres tiene todo un proceso previo, pues para que se pueda ir tiene que negociar con los padres y lograr que sean ellos los que se queden al cuidado de los hijos o de los hermanos menores, quienes muchas veces pasan a ser responsabilidad de la hermana mayor”, abundó.

La especialista indicó que uno de los retos psicológicos más fuertes que ellas enfrentan es cuando se incorporan al cuidado de las y los niños, personas adultas mayores y enfermos, pensando en que sus hijas e hijos o sus progenitores están en el desamparo.

Si ellas se van mucho tiempo, al regresar sus hijas e hijos ya no las reconocen como sus madres.

En los últimos cinco años las mujeres que se han ido no han regresado ni contemplan el retorno en breve debido a lo riesgoso que es cruzar la frontera. “Lo que proyectan las mujeres es juntar el dinero suficiente para mandar a traer a sus hijos”, indicó la académica del CIESAS.

Otro de los retos es conseguir los recursos económicos para el viaje porque carecen de propiedades, terrenos o acceso a créditos que les permitan capitalizarse en tanto comienzan a trabajar.

Normas contra violencia excluyen derechos de las indígenas

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Anaiz Zamora Márquez

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VIOLENCIA
Normas contra violencia excluyen derechos de las indígenas
No contemplan agresiones a sus creencias y territorios
 
México, DF, 25 ene 13 (Cimacnoticias).- Las formas de discriminación y violencia que se ejercen contra las mujeres indígenas son múltiples y variadas, e inclusive algunas de ellas no están contempladas en la legislación de Derechos Humanos (DH), alertaron especialistas.
 
Según investigaciones realizadas como parte del proyecto “Discriminación por etnia y género en las Américas: el caso de las mujeres indígenas” –en el que participan Abogadas y Abogados para la Justicia y los Derechos Humanos (AJDH), entre otras instancias–, los instrumentos que pretenden garantizar los DH están elaborados desde una visión occidental que ignora la de las indígenas.
 
Durante la presentación de los avances del proyecto, apoyado por el Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo (IDRC, por sus siglas en inglés), de Canadá, expertas dijeron que el acceso a la justicia para las indígenas se dificulta por la discriminación y porque las declaraciones vigentes de DH están realizadas desde una perspectiva occidental que les impide el pleno respeto de sus derechos.
 
Ana Manuela Ochoa, representante y abogada de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), puso como ejemplo que las maneras que tienen las mujeres autóctonas de nombrar la violencia no están reflejadas en los instrumentos jurídicos materia de DH.
 
Para la abogada es necesario que las indígenas sean consideradas como miembros de una comunidad específica para que las agresiones o violaciones a sus DH sean valoradas de manera integral.
 
De acuerdo con la especialista, para las mujeres indígenas la violencia espiritual (la que atenta contra sus creencias y modos de sanación), territorial o colectiva, son formas de agresión a sus DH, y las instancias de justicia, tanto a nivel nacional como internacional, no las tienen ni siquiera contempladas.
 
“Por ejemplo, el idioma es un agravante pero no una violación a un derecho colectivo, así como la agresión que se comete al interior de un territorio indígena no se toma en cuenta tampoco como una violación al derecho territorial”, precisó Ana Manuela Ochoa.
 
“Discriminación por etnia y género…” es un esfuerzo colectivo que busca identificar las dinámicas comunes de discriminación hacia las habitantes de comunidades indígenas, y al mismo tiempo de enfocar las particularidades que se producen en cada país.
 
Dentro de la investigación se busca visibilizar la discriminación de las jóvenes y niñas indígenas en el acceso a educación en Argentina; el impacto que el conflicto armado ha provocado en las indígenas de Colombia, y la discriminación hacia ellas por las políticas sociales y contra la pobreza en México.

Aún sin el PAN, persiste riesgo de conservadurismo en Conapo

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Claudia Ocaranza Abascal

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POBLACIÓN
Aún sin el PAN, persiste riesgo de conservadurismo en Conapo
Advierten injerencias de derecha con arribo de Patricia Chemor
 
México, DF, 24 ene 13 (Cimacnoticias).- La directora de la organización civil Afluentes, Gabriela Rodríguez Ramírez, advirtió que con el reciente nombramiento de Patricia Chemor Ruiz como secretaria general del Consejo Nacional de Población (Conapo), habría el riesgo de que “grupos conservadores” intervengan en las políticas referentes a la planificación familiar y el derecho al aborto legal.
 
Aunque en el Conapo ya no están los funcionarios “ultraconservadores” emanados del Partido Acción Nacional (PAN), otras “fuerzas conservadoras” podrían impedir que el consejo sea de nuevo el rector de la política de Estado en materia de educación sexual, apuntó Rodríguez en declaraciones a Cimacnoticias.
 
La experta recordó que desde su fundación en 1974, Conapo –instancia dependiente de la Secretaría de Gobernación (Segob)– se convirtió en un referente de la política demográfica, con programas y campañas para la planeación familiar y la salud sexual, pero que desde hace 20 años esas acciones dejaron de ser prioritarias para el Estado mexicano.
 
Ex secretaria técnica del Consejo Estatal de Población (Coespo) del Estado de México, Patricia Chemor Ruiz es considerada como “muy cercana” a Enrique Peña Nieto.
 
Durante la gubernatura del priista (2005-2011), la ahora titular de Conapo fue directora de Alimentación y Nutrición Familiar del Sistema para el Desarrollo de la Familia (DIF) de la entidad, así como directora de Televisión Mexiquense.
 
Durante su campaña presidencial, Peña Nieto se reunió con la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en abril de 2012 y se comprometió a respetar la decisión de cada entidad federativa en materia de reformas sobre el aborto legal. Se pronunció porque las mujeres no fueran criminalizadas por interrumpir sus embarazos.
 
Desde 2008 el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha encabezado –con el respaldo del PAN y la jerarquía católica– una cruzada contra el derecho de las mujeres a decidir sobre la maternidad.
 
Desde ese año, 17 estados reformaron sus constituciones locales para “proteger la vida desde la concepción-fecundación”, lo que en los hechos ha restringido las causales para la interrupción legal del embarazo y ha criminalizado a las mujeres, al grado de que sean encarceladas por sufrir abortos espontáneos.
 
El capítulo más reciente de esa cruzada de contrarreformas se escribe en Aguascalientes, donde el diputado local priista José Luis Alférez, presidente de la Comisión de la Familia, presentó una iniciativa a fin de penalizar el aborto que se mantiene en discusión en espera de ser dictaminada y presentada ante el Pleno para su votación.
 
EN LA MIRA
 
Gabriela Rodríguez, experta en salud sexual e integrante del Consejo Consultivo Ciudadano de Conapo, destacó que entre los retos que enfrenta la instancia es reposicionar a México como país defensor de los Derechos Humanos (DH), y retomar el liderazgo en programas de educación y salud sexual enfocados principalmente a las mujeres y la población juvenil.
 
Por ejemplo, precisó la activista, Conapo debe impulsar el cumplimiento del Objetivo cinco de Desarrollo del Milenio de la ONU, referente a mejorar la salud materna, que incluye reducir en un 75 por ciento la tasa de mortalidad materna.
 
Por separado, Celia Aguilar Setién, integrante de ONU Mujeres en México y también del Consejo Consultivo Ciudadano de Conapo, subrayó que la nueva titular del mecanismo debe rescatar las políticas de población en un marco de respeto a los DH.
 
Y es que Conapo tiene la facultad –por ejemplo– de indicar qué se publica en los libros de educación pública en materia de salud sexual y reproductiva. Por tal razón, confió Aguilar, se espera que los subsecretarios de Salud y de Educación trabajen de cerca con el organismo.
 
Cabe recordar que en los últimos 12 años, durante las dos administraciones federales panistas, el Conapo se vio mermado en sus funciones. En 2006 con Vicente Fox como presidente, Elena Zúñiga Herrera, entonces titular de Conapo e impulsora de proyectos de educación, fecundidad y salud reproductiva, renunció por sus desacuerdos con las posturas conservadoras de Carlos Abascal Carranza, titular de la Segob.
 
Para 2008, ya en la gestión de Felipe Calderón, Zúñiga Herrera regresó a ser secretaria general, pero ese mismo año fue destituida, lo que a decir de personajes de la academia e integrantes del Consejo Consultivo Ciudadano fue un reflejo de la poca importancia que los gobiernos panistas le dieron a la política de  población.

Discriminada por ser indígena, ahora es maestra de migrantes

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Carlos Rosas, corresponsal

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LA OTRA RUTA MIGRATORIA
Discriminada por ser indígena, ahora es maestra de migrantes  
Julia enseña español a niñas mixtecas en Sinaloa
 
Culiacán, 18 ene 13 (Cimacnoticias).- Julia Ortiz Martínez, de 29 años de edad y oriunda de Oaxaca, llegó a Sinaloa hace 6 años abrazando un ideal: convertirse en psicóloga. Su sueño se hizo realidad.
 
Hoy es una de los más de 500 maestros sujetos al Programa de Educación Preescolar y Primaria para Niñas y Niños de Familias Jornaleras Agrícolas Migrantes (Pronim).
 
Sin embargo, el caso de Julia es especial, ya que es la única en este programa que cuenta con un diplomado en Lenguas Indígenas, que le permite modelar las clases de los niños indígenas. Es decir, hace las veces de intérprete en el aula para ayudar al personal docente en la traducción de las y los niños.
 
Además de dominar el español, la joven habla mixteco y sus 12 variantes más conocidas. Llegó a esta ciudad del norte del país para estudiar Psicología en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y hace año y medio cumplió su sueño, se graduó y ahora trabaja con niñas y niños migrantes.
 
En entrevista con Cimacnoticias, dijo que su tarea es abocarse a la alfabetización de las y los estudiantes, ya que cuando la infancia indígena emigra a Sinaloa sólo habla una lengua y eso dificulta el trabajo docente.
 
“Es como generar estrategias para que las y los maestros vean que no es tan difícil trabajar con niños que hablan una sola lengua”, explicó.
 
Abundó que actualmente cuenta con un proyecto que se aplicará en las regiones norte, centro y sur del estado para capacitar al magisterio de Sinaloa en un modelo de aprendizaje para las y los niños migrantes.
 
Julia relató que no fue fácil desarrollarse en Sinaloa, toda vez que enfrentó diversos obstáculos, como el estilo de vida en la entidad, pero su interés por estudiar fue superior a todo: “Siempre he creído que a través de la educación se pueden mejorar las cosas”.
 
En su natal Oaxaca Julia trabajó en el Consejo Nacional de Fomento Educativo impartiendo clases a niñas y niños en comunidades rurales, y a los 23 años migró a Sinaloa para buscar nuevas oportunidades de vida.
 
Los pocos pesos que percibía como salario los fue ahorrando para estudiar en Sinaloa la carrera de Psicología que a duras penas logró culminar.
 
Cuando Julia llegó al estado rentó un modesto departamento por un año y más tarde se hospedó en la UAS, en una casa de asistencia donde las y los jóvenes estudiantes aportan una módica cantidad de dinero.
 
La maestra explicó que su lengua materna es el mixteco y su segunda el español, el cual empezó a hablar a los 16 años.
 
Durante mucho tiempo, agregó, ella sufrió discriminación por su color de piel, su baja estatura, la vestimenta y su forma de hablar. “Cuando uno emigra de un estado a otro se encuentra con un contexto completamente diferente. Entonces allí empiezan las diferencias de cómo el docente ve al alumno y la niña o el niño ven al maestro. Allí se crea, entonces la discriminación”, resumió.
 
Su condición de mujer también fue una dificultad para salir adelante, pero lo logró y hoy en día es una de las maestras de jornaleros migrantes más reconocidas.

Mujeres indígenas: sexualidad y violencia (Segunda parte)

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Cirenia Celestino Ortega

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OPINIÓN
Mujeres indígenas: sexualidad y violencia (Segunda parte)
 
En 2010, según el Observatorio de Mortalidad Materna (OMM), 992 mujeres murieron en México en el ejercicio de su maternidad, es decir, en torno a su embarazo, parto, puerperio o aborto, una de cada 5 era adolescente, 14 por ciento era hablante de una lengua indígena, y 9 de cada 10 recibieron asistencia médica, es decir, no murieron en manos de una partera.
 
Las condiciones de pobreza y las oportunidades de vida limitadas están estrechamente relacionadas con tener un embarazo a temprana edad, perpetúan la inequidad de género y la desventaja social para las mujeres.
 
Para el caso de Puebla, el OMM reportó 58 muertes maternas en 2010, de las cuales 9 eran adolescentes y otras 9 hablantes de una lengua indígena, reflejo de la violación al principio de la no discriminación, la universalidad y la equidad, porque afecta a quienes sufren pobreza, no tienen acceso a escolaridad ni a servicios de seguridad social, y viven en zonas rurales, marginadas y aisladas.
 
Puebla ocupa el quinto lugar entre las entidades federativas con mayor población (5 millones 779 mil 829 habitantes, de las cuales 52 por ciento son mujeres), y con mayor índice de analfabetismo, donde una de cada 10 personas de 15 años en adelante no sabe leer ni escribir (Inegi, 2010).
 
En 2009, 40 de cada 100 adolescentes poblanas usó algún método anticonceptivo, 3.8 por ciento inició su vida sexual antes de cumplir 15 años. En este mismo año se registraron 122 mil 200 nacimientos, de los cuales 73 por ciento fueron de madres adolescentes (Campaña Por una Maternidad Libre y Voluntaria, CIMAC, México, 2010).
 
La salud constituye un campo aceptado para la participación pública de las mujeres, ha permitido una tradición de conocimiento y la aparición de oficios vinculados a estos saberes: parteras y sobadoras, como actividades de especialización.
 
La partería constituye uno de los nichos de reconocimiento para las mujeres al interior de sus familias y comunidades, acompañan a la embarazada durante el proceso, incorporan prácticas locales de salud, comparten una misma cosmovisión, y crean un ambiente de confianza y seguridad para la gestante.
 
Las traductoras, por su parte, garantizan que las mujeres puedan ser atendidas en su lengua y cuenten con alguien que les ayude a comprender el sentido que ciertos eventos y procesos tienen para las mujeres.
 
Cuetzalan presenta un trabajo importante en la organización de mujeres: agrupaciones de parteras, médicas, promotoras de salud y/o defensoras de Derechos Humanos de otras mujeres.
 
Las mujeres organizadas enfrentan las múltiples formas de explotación y opresión. Las indígenas de Cuetzalan empoderadas, promueven su auto-sustentabilidad, la formación de promotoras de salud, la profesionalización de las parteras, y la atención integral a las mujeres en su vida sexual y reproductiva.
 
La Estrategia Nacional de Promoción y Prevención para una Mejor Salud 2001-2006 señala que México cuenta con mil 121 hospitales públicos, 628 de éstos atienden a la población no asegurada, esto significa 1.1 hospitales por cada 100 mil habitantes para la población sin seguridad social.
 
Sin embargo, existen diferencias importantes entre entidades federativas: el Distrito Federal cuenta con tres médicos por cada mil habitantes, mientras que Puebla, Chiapas y Estado de México, con menos de uno, y Cuetzalan con uno para la atención de toda la población, 47 mil 433 habitantes.
 
La especificidad lingüística representa para las indígenas una barrera frente a las instituciones. En Puebla conviven cuatro lenguas indígenas, principalmente náhuatl, con 76.3 por ciento; el resto entre totonaca, popoloca y mazateco, de las cuales al menos 14 por ciento no habla español.
 
La salud sexual y la salud reproductiva fueron adoptadas como prioridad en la atención de la salud con la creación del Programa Nacional de Planificación Familiar y Salud Reproductiva 1995-2000, hoy Programa de Acción: Salud Reproductiva en el Programa Nacional de Salud 2007-2012, en el que se reconoce el derecho al disfrute de una vida sexual, reproductiva y post-reproductiva satisfactoria, saludable y sin riesgos.
 
El Estado mexicano firmó y ratificó instrumentos internacionales que otorgan legitimidad a los derechos sexuales y reproductivos, como la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de El Cairo (1994); la Declaración de Valencia (1997); la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, 1979); las cuatro Conferencias Mundiales sobre la Mujer (México 1975, Copenhage 1980, Nairobi 1985 y Beijing 1995), y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer Belem Do Pará (1990).
 
Todos esos tratados marcan la normatividad de los Derechos Humanos de las mujeres como sujetas de reconocimiento, goce, ejercicio, protección y respeto de su vida, su integridad física, psíquica y moral, su libertad, salud y sexualidad, reconocido también en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2006).
 
Pese a los altos índices de embarazo en adolescentes y de muerte materna, de la vasta legislación nacional y las recomendaciones internacionales, el 12 de marzo de 2009 el Congreso poblano aprobó la reforma al artículo 26 de la Constitución estatal para proteger la vida desde la concepción, criminalizando así a las mujeres que deciden interrumpir su embarazo aunque a nivel federal la NOM-046-SSA2-2005 “Violencia familiar, sexual y contra las mujeres. Criterios para la prevención y atención”, obliga a promover la salud sexual y reproductiva, y a ofrecer la interrupción legal del embarazo y efectuarla si la mujer así lo decide de manera informada.
 
A pesar de su importancia en la realización integral de las mujeres, persisten indicadores de retroceso en la materia, como la ausencia de sensibilización, prestación de servicios y la misma legislación que garantice la decisión y ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos con pertinencia cultural para las indígenas.
 
*Investigadora de la Coordinación de Redes de Periodistas de CIMAC.

Mujeres indígenas: sexualidad y violencia (Primera parte)

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CIMAC/por: Cirenia Celestino Ortega

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OPINIÓN
Mujeres indígenas: sexualidad y violencia (Primera parte)
 
Los ámbitos de la sexualidad y de la reproducción históricamente han sido los escenarios donde se ha potenciado la violencia contra las mujeres a través del disciplinamiento e intentos violentos por contener, distorsionar y/o suprimir su deseo sexual, incluidas todas las formas de violencia.
 
La sexualidad es un fenómeno cultural que supone tres condicionantes: género, clase social y grupo étnico, que a su vez, caminan sobre la base biológica, las relaciones sociales y la ideologización.
 
De la cultura náhuatl prehispánica, propia de la zona en la que se ubica el municipio Cuetzalan del Progreso, Sierra Norte de Puebla, sabemos lo que escribieron los frailes, desde su mirada de hombres y católicos, quienes enfocaron sus estudios a la parte central de la Nueva España: Valle de México, Tlaxcala y Puebla.
 
El término sexualidad no existía en el siglo XVI y la doctrina sexual que los frailes predicaron tenía como fundamento los valores de la Iglesia de la época.
 
Cuetzalan es reflejo de una cultura ancestral impregnada en los usos y costumbres de su población mayoritariamente indígena, donde las mujeres constituyen el sector más tradicional por ser quienes cumplen la función de transmitir y preservar la cultura.
 
La salud es una materia en la que la mirada indígena coloca a las mujeres con pocas posibilidades de decisión sobre su cuerpo, más aún la salud sexual, alrededor de la cual se construyen una serie de mitos que justifican el nulo acceso de las mujeres indígenas a información científica sobre su sexualidad.
 
Así la mayoría de las mujeres ha sido especializada en sexualidad procreadora y el resto en sexualidad erótica, pero para otros, no para ellas.
 
Asimismo, la salud encarna la posibilidad de ejecutar las funciones propias del ser humano que se traducen en el desarrollo real, efectivo e integral de la vida humana, de la libertad y da al ser humano las posibilidades de desarrollo sin límites físicos.
 
Para las culturas ancestrales, la salud y la enfermedad tienen un referente mágico-religioso, un simbolismo asociado y una curación prescrita, que envuelve las ideas sobre esterilidad, embarazo, alumbramiento, fertilidad, uso del baño de vapor o temazcal, reproducción y prácticas y procedimientos de atención al parto.
 
En materia de salud supone que una enfermedad fría se cura con remedios calientes, y en ocasiones con remedios fríos y a la inversa. En cuanto al cuerpo, las personas pueden nacer frías o calientes, o con una naturaleza débil o fuerte, respectivamente.
 
La concepción indígena dual indica que las menstruantes, embarazadas, puérperas o parturientas tienen exceso de calor, por lo que se les aconseja no exponerse a enfriamientos de ningún tipo, a fin de evitar complicaciones que puedan culminar en la esterilidad.
 
La llegada de la menstruación era vista como un período caliente y como un indicador de que la joven estaba preparada para la procreación. Una vez terminado el período menstrual y pasado el parto, la puérpera no regresa a su estado “térmico” normal y para que recupere un cierto equilibrio debe bañarse en el temazcal.
 
Bajo la concepción frío-calor, la atención al embarazo y el parto es brindada por sobadoras y parteras, incluso en aquellos casos en que existe la posibilidad de recibir atención especializada en una clínica, las mujeres prefieren alumbrar en la casa, en presencia de una terapeuta tradicional.
 
La Nueva España nació en medio de una auténtica conquista sexual que entendió la violencia como una herramienta de poder.
 
Posteriormente, las relaciones entre indígenas y españoles se estabilizarían, dando lugar a vínculos de todo tipo, entre ellos el matrimonio, el cual constituye uno de los ritos más importantes de la sociedad indígena debido a sus implicaciones en términos de parentesco (consanguíneo, descendencia y compadrazgo); económicos (acceso a  bienes), y de reproducción social (reforzamiento y continuidad de representaciones).
 
La familia era un bien venerado, se resguardaba la sexualidad del marido sobre la mujer y los frailes instauraron en la Nueva España el matrimonio cristiano: “estarás bajo la potestad o mando de tu marido, y él te dominará”.
 
Señalaban que “el mandamiento de Dios, que dice y manda a las mujeres, que sean y estén a la sujeción y poderío de sus maridos”. Exhortaban a la obediencia: “No le seas desacatada; mas en mandándote hacer algo, óyelo y obedece, y hazlo con alegría”. “…De su naturaleza todas aquellas gentes, más que nación en el mundo son las mujeres a sus maridos…”. Enseñaban a sus hijas a mostrar “amor y reverencia de su marido”.
 
El patrón es que los padres den en matrimonio a sus hijas desde niñas a partir de los 12 años con hombres que le pueden triplicar la edad. En algunos casos, se debe al pago por un préstamo, ayuda o ante la incapacidad de la cabeza de la familia de seguir manteniéndola.
 
Así, de los 3 a 4 años de edad las mujeres indígenas inician su colaboración en las tareas domésticas; a los 7 u 8 son las madres sustitutas de sus hermanos más pequeños; a los 10 acarrean el agua, recolectan leña, ayudan en las tareas domésticas, se hacen cargo de los hermanos menores y ayudan en las tareas artesanales.
 
A los 12 años tienen responsabilidades de adultas en las labores domésticas y agrícolas; entre los 13 y 16 están listas para el matrimonio; entre los 16 y 19 empiezan su vida de casadas e inician un largo periodo de procreación, con alrededor de 12 o 15 embarazos, de los que sobreviven 4 o 5 hijos –a menos que sean esterilizadas, generalmente sin su conocimiento–.
 
A los 40 años han dejado de ser fértiles y representan 15 o 20 años más de los que tienen y tendrán un alto riesgo de violencia en sus relaciones de pareja, es decir, que en la vida de las mujeres indígenas, la sexualidad, el matrimonio y la maternidad están íntimamente ligadas; ellas apenas podrán diferenciar sexualidad de reproducción.
 
Las indígenas viven en constante violencia sexual al interior de sus hogares y viven con sus agresores. Su sexualidad se concibe como una obligación-servicio para su marido y al embarazarse no tienen otra alternativa que concluir con su embarazo con amigas, parteras o lugares inseguros en los que su vida está en juego.
 
Presentan constantes abusos médicos institucionalizados: maltrato, discriminación, negación de servicios, desinformación y esterilizaciones forzosas.
 
*Investigadora de la Coordinación de Redes de Periodistas de CIMAC.