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Recompensa en caso Morlett,por petición de la familia

STAFF:MTXNoticias.com/CanalMatrix/CIMAC/Por:Anayeli García Martínez

Recompensa en caso Morlett, por petición de la familia
Aún sin esclarecerse desaparición y asesinato de Adriana
 
México, DF, 28 dic 11 (CIMAC).- En un capítulo más de las indagaciones judiciales por la desaparición y asesinato de la estudiante de arquitectura Adriana Morlett Espinosa, la Procuraduría General de la República (PGR) ofreció una recompensa de 5 millones de pesos (mdp) a quien dé información para hallar a los responsables de este caso de feminicidio.
 
Teresa Ulloa, directora regional de la Coalición Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas para América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés) y quien ha acompañado el caso, dijo a Cimacnoticias que la recompensa fue una petición que el padre de Adriana, Javier Morlett, le hizo a la procuradora Marisela Morales.
 
De acuerdo con la activista, hace unos 15 días Javier Morlett se reunió con la titular de la PGR para pedirle que ofreciera una recompensa, y así obtener información sobre los responsables de la desaparición y asesinato de su hija.
 
Fue así que ayer la procuradora emitió el acuerdo A/191/11 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), a través del cual se ofrecen cinco mdp a quien proporcione información veraz y útil para dar con el paradero del asesino o los asesinos de la joven de 22 años desaparecida el 6 de septiembre de 2010.
 
La directora de la CATWLAC señaló que por seguridad no se pueden revelar las líneas de investigación del caso. No obstante, desde 2010 las autoridades capitalinas y federales han seguido la línea de un posible delito de trata de personas.
 
El asesinato de Adriana Morlett se suma a otros casos de mujeres ultimadas en los que las autoridades judiciales han optado por ofrecer un monto económico a cambio de información. Así ocurrió con Marisela Escobedo, asesinada en diciembre de 2010 frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua.
 
Ante la falta de resultados en las investigaciones del crimen, en junio pasado la PGR decidió ofrecer 3 mdp para localizar al asesino de Marisela, además de 5 mdp a quien diera datos para capturar al prófugo Sergio Rafael Barraza Bocanegra, presunto homicida de la hija de Marisela, Rubí Marisol Frayre, asesinada en 2008.
 
VÍA CRUCIS
 
Apenas el pasado 28 de noviembre, la familia de Adriana informó que la joven murió luego de que el grupo Antropólogas Forenses Argentinas confirmó que los restos óseos encontrados en diciembre de 2010 en la delegación Tlalpan, en esta ciudad, sí eran de ella.
 
El vía crucis de la familia Morlett comenzó el lunes 6 de septiembre de 2010 cuando Adriana desapareció tras ir a la Biblioteca Central de la UNAM y ver por última vez a su amigo Mauro Alberto Rodríguez Romero.
 
Al percatarse de la ausencia de la joven, la familia –que viajó desde Guerrero para localizarla– intentó denunciar el hecho el 7 de septiembre, es decir un día después.
 
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) se negó a atender la denuncia presentada por Javier Morlett, al argumentar que no habían transcurrido las 72 horas que marca la ley para considerar extraviada a una persona.
 
Desde entonces, seguiría una investigación inconsistente por parte de la PGJDF, la cual no logró localizar a Adriana con vida ni identificar sus restos.
 
Tras la insistencia de la familia y luego de que Javier Morlett se entrevistó con el procurador capitalino Miguel Ángel Mancera, el caso pasó a la Fiscalía Antisecuestros (FAS). Posteriormente el rector de la UNAM, José Narro, se reunió con Mancera y Marisela Morales para pedirles que unieran esfuerzos en las pesquisas.
 
En marzo pasado, el caso fue atraído por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR.
 
CONTRADICCIONES
 
La última persona que vio a Adriana antes de su desaparición fue su amigo Mauro Rodríguez, quien previo a su encuentro en la Biblioteca de la UNAM le llamó por teléfono y le envió mensajes por Facebook.
 
Al enterarse de que el también estudiante de la UNAM es testigo clave en el caso, la familia Morlett intentó localizarlo.
 
Mauro se presentó a declarar acompañado de su abogado y con un amparo, a pesar de ser considerado sólo un testigo y no un presunto responsable de los hechos.
 
De acuerdo con su testimonio, que ha cambiado en tres ocasiones, la joven fue a su casa a ver un sofá que compraría para amueblar su departamento. Pero luego dijo que no, que Adriana sólo quiso acompañarlo para seguir platicando luego de que salieron de la Biblioteca.
 
En otra versión, Mauro afirmó que ella lo acompañó por “cortesía”. Además aseguró que él la dejó en la esquina de avenida Aztecas y Nezahualpilli, donde ella abordó un taxi y se fue.
 
Javier Morlett señaló en su momento que en lugar de ayudar a localizar a su hija, el joven buscó el respaldo de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal para que se le dejara de “acosar”.
 
Otro hecho sospechoso es que el libro que Adriana sacó de la Biblioteca el día de su desaparición fue devuelto, sin que hasta ahora se sepa quién lo regresó.

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PGR ofrece recompensa por secuestradores de Adriana Morlett

STAFF:MTXNoticias.com/CanalMatrix/Por:Redacción

Ciudad de México.- La Procuraduría General de la República (PGR) publicó en el Diario Oficial los montos de las recompensas para quien o quienes proporcionen información para la localización de 12 personas, así como para identificar y detener a los probables responsables del delito de privación ilegal de la libertad.

Además del acuerdo A/189/11 y A/190/11 que establecen recompensas por agentes de la policía federal y servidores públicos adcritos a la Fiscalía General de Durango, destaca en el Diario Oficial el acuerdo A/191/11 especificamente para Adriana Eugenia Morlett Espinosa.

El acuerdo A/191/11 indica una recompensa de cinco millones de pesos para quienes ayuden a localizar y detener a los probables responsables de los delitos de privación ilegal de la libertad y homicidio cometidos en agravio de Adriana Eugenia Morlett Espinosa y los que resulten.

Asimismo, otro acuerdo que resalta es el A/192/11 que autoriza el ofrecimiento y la entrega de cinco millones de pesos por la identificación y detención de los presuntos responsables de privación ilegal de la libertad y homicidio cometidos en agravio de Francisco Farid Fernández Salman.

Los documentos señalan que la información que aporten los particulares sobre los hechos materia de la averiguación previa, será recibida en avenida Paseo de la Reforma 75 primer piso colonia Guerrero, delegación Cuauhtémoc.

Así como en la dirección de correo electrónico denunciapgr@pgr.gob.mx y en los números telefónicos (55) 53-46-15-44 y (55) 53-46-00-00, extensión 4748 en la ciudad de México y 01-800-831-31-96 desde cualquier parte del país.

Familia de Adriana Morlett exige esclarecer asesinato de la joven

STAFF:MTXNoticias.com/CanalMatrix/CIMAC/Por:la Redacción

VIOLENCIA
Familia de Adriana Morlett exige esclarecer asesinato de la joven
Tras confirmación de identidad de restos, SIEDO debe indagar
 
México, DF, 30 nov 11 (CIMAC).- El grupo Antropólogas Forenses Argentinas confirmó –en tan sólo dos meses– que los restos óseos de Adriana Morlett Espinosa, estudiante de arquitectura que desapareció en septiembre de 2010 en esta ciudad, sí son de ella, algo que las autoridades mexicanas no hicieron a pesar de tener las evidencias desde diciembre pasado.
 
La Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés) informó en un comunicado que luego de que se confirmara que los restos son de la joven desaparecida el 6 de septiembre de 2010, se suman a la lucha para exigir justicia y encontrar a los asesinos.
 
La conclusión a la que llegó Antropólogas Forenses Argentinas, un grupo de expertas que en septiembre pasado llegó a esta capital para recoger las muestras óseas –encontradas en la delegación Tlalpan el 17 de diciembre de 2010–, y analizarlas en un laboratorio en Estados Unidos, se dio tras la exigencia de justicia por parte de la familia de la víctima.
 
Las y los familiares de la joven emitieron un comunicado pidiendo respeto a su duelo, al tiempo que exigieron justicia y agradecieron las muestras de solidaridad. “…Albergábamos la esperanza de recuperar a nuestra hija. Ahora lanzamos un grito desgarrador que exige justicia para Adri”, enfatizaron.
 
Agregaron: “Las lamentables y violentas circunstancias en las que fueron encontrados una parte de sus restos y el papel de las autoridades, nos lleva a pedir con mucha más rabia e indignación el esclarecimiento de estos hechos. Lo que la familia Morlett Espinosa solicita a la Procuraduría General de la República (PGR) es que sea la SIEDO la que continúe con la investigación de los hechos hasta su total esclarecimiento”.
 
La estudiante de la UNAM Adriana Morlett Espinosa desapareció el 6 de septiembre de 2010 luego de salir de la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria (CU). Ese día la joven se encontró con Mauro Rodríguez, principal testigo del caso y quien la vio por última vez antes de que ella desapareciera.
 
La versión de Mauro ante la PGJDF es que al salir de la biblioteca ambos caminaron por CU, subieron al Metro y fueron a la casa de él, luego Adriana abordó un taxi entre avenida Aztecas y Delfín Madrigal, donde se supone fue secuestrada.
 
Desde entonces no se supo de ella, por lo que sus padres, Javier Morlett Macho y Adriana Espinosa, denunciaron la desaparición ante la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Coyoacán.

La respuesta del fiscal fue: “No se preocupe, señor Morlett; su hija se fue con el novio, va a regresar en tres o cuatro días”, y no quisieron aceptar la denuncia porque no habían pasado 72 horas desde la desaparición; sin embargo el padre insistió hasta lograr que se levantara la averiguación previa FCY/COY-1/T2/01778/10-09.
 
Las primeras indagaciones determinaron que Adriana había sido víctima de la delincuencia organizada, por lo que el caso fue atraído por la PGR y se le asignó a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
 
Sin embargo la investigación no logró encontrar con vida a Adriana pese a que el padre de la joven hizo todo por presionar a las autoridades locales y federales, y buscar ayuda de la CATWLAC.
 
Javier Morlett se reunió con el procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera, con la entonces titular de la SIEDO, Marisela Morales, y con el rector de la UNAM, José Narro. A todos les pidió investigar y cruzar información para dar con el paradero de su hija.
 
Lo único que logró es que se abriera una línea de investigación que apuntara a la delincuencia organizada y que presumía que Adriana podía estar en Colombia o Venezuela. La familia de la joven acudió a embajadas de países de América Latina para pedir ayuda.
 
Desde diciembre de 2010, cuando el caso se difundió en los medios, empezaron las amenazas de muerte y llamadas de extorsión a la familia Morlett, quien aún tenía la esperanza de encontrar con vida a Adriana, pero la información difundida hoy acabó con esa posibilidad.
 
Este día la CATWLAC señaló en un comunicado: “Las lamentables y violentas circunstancias en las que fueron encontrados una parte de sus restos, el papel de las autoridades, en muchas ocasiones su negligencia, nos llevan a pedir con mucha más rabia e indignación el esclarecimiento de estos hechos”.
 
Agregó que para la familia de Adriana es difícil superar esta pérdida, porque albergaban la profunda esperanza de recuperar a su hija, pero ahora lo que sigue es exigir justicia y sumarse a la lucha para encontrar a los asesinos de la joven, y exigir a las autoridades que no quiten el dedo del renglón.
 
En tanto, en las redes sociales la confirmación de la muerte de la estudiante de arquitectura causó conmoción. El día de hoy el nombre de Adriana Morlett se convirtió en uno de los temas más comentados en Twitter.
 
El rector José Narro hizo un llamado para exigir justicia a las autoridades, luego de que los medios de comunicación lo cuestionaran sobre el caso tras su participación en la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Periodismo.

Confirman que restos corresponden a Adriana Morlett Espinosa

 STAFF:MTXNoticias.com/CanalMatrix/Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de nov 2011.-Un equipo de antropólogas forenses de Argentina confirmó que los restos óseos encontrados el 19 de diciembre de 2010 en Tlalpan, al sur del Distrito Federal, corresponden a Adriana Morlett Espinosa, desaparecida el 6 de septiembre de ese año, informó su familia que pidió castigo a los responsables.

“Las lamentables y violentas circunstancias en las que fueron encontrados una parte de sus restos y el papel de las autoridades, nos llevan a pedir con mucha más rabia e indignación el esclarecimento de estos hechos”, indicó en un comunicado fechado en Acapulco, Guerrero, este martes 29 de noviembre de 2011 y difundido por Twitter.

La familia Morlet Espinosa también solicitó a la Procuradora General de la República, Marisela Morales, que sea la Siedo la que continúe con la investigación de los hechos hasta su total esclarecimiento.

Recuerda los meses de búsqueda incansable, desesperación y angustia que pasaron la familia, amigos y sociedad en general, para dar con el paradero de la estudiante de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Para nosotros, su familia es difícil en estos momentos superar esta pérdida, porque albergabamos la esperanza de recuperar a nuestra hija, pero ahora lanzamos un grito desgarrador que exige justicia para Adri”, agrega el documento.

Ahora, agrega, la sociedad se suma a la lucha para encontrar a los asesinos “y exigir a las autoridades castigo a los culpables de este inexplicable y horrendo homicidio, hasta que se haga justicia, se esclarezcan los hechos y se castigue a los culpables”.

Asimismo, la familia solicitó a los medios de comunicación su comprensión y respeto a su duelo, además de las líneas de investigación abiertas, por lo que se verán imposibilitados en otorgar entrevistas.

Al final de su comunicado agradecen las muestras de solidaridad recibidas durante estos meses y piden una oración “por el eterno descanso de Adri”.

Antropólogas forenses argentinas intervendrán en caso Morlett

STAFF:MTXNoticias.com/CanalMatrix/CIMAC/Por:Gladis Torres Ruiz

VIOLENCIA
Antropólogas forenses argentinas intervendrán en caso Morlett
Cotejarán versión de autoridades para identificar identidad de joven
 
México, DF, 6 sep 11 (CIMAC).- Luego de que autoridades federales y locales afirmaron que el cráneo encontrado en diciembre de 2010 en la delegación Tlalpan, pertenece a Adriana Morlett Espinosa, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desaparecida hace un año, antropólogas forenses argentinas arribarán el próximo 12 de septiembre a la capital, para recoger las muestras y analizarlas en un laboratorio en Estados Unidos.
 
Lo anterior lo afirmó Teresa Ulloa Ziaurriz, directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas para América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés), quien aseguró que existen líneas de investigación que se contradicen y otras tres que apuntan a que Adriana se encuentra con vida en el extranjero.
 
En entrevista con Cimacnoticias, la activista lamentó las declaraciones del presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), Édgar Elías Azar, quien dijo que los restos encontrados podrían ser de la estudiante desaparecida el 6 de septiembre de 2010.
 
Según Ulloa, el titular del TSJDF le aseguró que el Servicio Médico Forense (Semefo) no cuenta con la tecnología para obtener ADN de restos óseos. A ello se suma que el presunto cráneo de la joven fue encontrado el 17 de diciembre de 2010 y “apenas se dieron cuenta que era de Adriana”, criticó la activista.
 
La dirigente de la organización que acompaña a la familia en la búsqueda de Adriana, refirió que existen varias contradicciones en las investigaciones y ésta es una de varias. “Hay una serie de errores que nos hacen dudar”, abundó.
 
La activista precisó que su organización contrató a las mismas antropólogas forenses argentinas, quienes arribarán a esta ciudad el próximo 12 de septiembre para recoger las muestras y llevarlas analizar a un laboratorio en Estados Unidos. Los resultados tardarán de uno a tres meses, detalló.
 
Agregó que las pruebas se realizarán, a sugerencia de las antropólogas, en el laboratorio que hizo todas las identificaciones de víctimas de la guerra en la ex Yugoslavia y del atentado del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
 
Ulloa Ziaurriz recordó que en los casos de varias de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, los restos pasaron primero al Semefo y luego a servicios periciales de la Procuraduría General de la República (PGR), la cual confirmó lo que había dicho Semefo.
 
“Al final de cuentas no era lo que ellos (PGR y Semefo) habían dicho, los datos no correspondían”, de acuerdo con una investigación posterior de las antropólogas argentinas, explicó la directora de la CATWLAC.
 
Afirmó que las investigaciones sobre el paradero de la universitaria continúan a pesar de declaraciones “irresponsables y poco sensibles” de funcionarios locales y federales en las que se afirma que fue encontrado el cráneo de la joven en la delegación Tlalpan.
 
Ulloa Ziaurriz consideró que con sus afirmaciones, publicadas en un diario de circulación nacional, el presidente del Tribunal incurrió en responsabilidad al hablar de una investigación que todavía esta abierta, por lo que violentó la secrecía consagrada en el artículo 16 del Código de Procedimientos Penales del DF.
 
Por separado, Javier Morlett Macho, padre de la joven, señaló que quien lleva la investigación y tiene toda la información sobre el caso es la PGR, por lo que ni el presidente del TSJDF, Édgar Elías Azar, ni la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), tienen la información real y actualizada, ya que no corresponde a las investigaciones que tiene la PGR, según las cuales indican que Adriana sigue con vida.
 
Recordó que el 6 de septiembre se cumple un año de la desaparición de Adriana, por lo que el mensaje a la ciudadanía es el mismo: “Que me ayuden a buscarla, que estén alertas y cualquier información que tengan sobre ella no duden en darla a la familia, la PGR, a los medios de comunicación, que no pararemos hasta encontrarla”.
 
La directora de la CATWLAC afirmó que junto con la familia continuarán con la búsqueda de la estudiante de arquitectura de la UNAM. “Mientras las cosas no estén confirmadas a satisfacción de la familia, seguiremos buscándola”, advirtió.
 
De acuerdo con Ulloa, “la madre (de Adriana) ha recibido llamadas en las que le indican que la han visto en otros países”.
 
INICIA CAMPAÑA EN LA UNAM
 
La estudiante de arquitectura de la UNAM Adriana Eugenia Morlett Espinosa desapareció el 6 de septiembre de 2010 tras acudir a la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria.
 
La denuncia de su desaparición se presentó ante la PGJDF, donde se levantó la averiguación previa FCY/COY-1/T2/01778/10-09.
 
Las primeras investigaciones determinaron que Adriana había sido víctima de la delincuencia organizada, por lo que el caso fue atraído por la PGR.
 
Para recordar el caso de la estudiante universitaria se realizaron varios eventos. A la una de la tarde se realizó una misa en el Centro Universitario Cultural y posteriormente en el lobby de la Facultad de Arquitectura se presentó la obra teatral “Mi primera vez”.
 
Con estos eventos arrancó la campaña “Ni una más en la UNAM”; la cual se realizará en las distintas facultades universitarias, y que a decir de Teresa Ulloa consiste en la realización de talleres en los que se pretenden participen todas las mujeres de la comunidad, es decir, empleadas, académicas y estudiantes, a fin de crear un “protocolo de auto-cuidado”.
 
Teresa Ulloa precisó que los talleres iniciarán este mes en la Facultad de Ciencias Políticas.

Padre de Adriana Morlett acusa negligencia de PGJDF

STAFF:MTXNoticias/CanalMatrix/CIMAC/Por:Lourdes Godínez Leal

DERECHOS HUMANOS 
Padre de Adriana Morlett acusa negligencia de PGJDF
En manos de la SIEDO recuperar a su hija
 
México, DF, 15 jun 11 (CIMAC).- En el Distrito Federal tienen que pasar 72 horas (tres días) para reportar a una persona como desaparecida; cualquier intento de hacerlo antes de ese tiempo es inútil, toda vez que las autoridades no investigan y no hay protocolos expeditos para buscar a mujeres y niñas desaparecidas.
 
Hace un año, el procurador de justicia capitalino, Miguel Ángel Mancera, anunció ante la Comisión Especial de Feminicidios de la Cámara de Diputados, la publicación en la Gaceta Oficial del GDF de las directrices para elaborar el protocolo para la búsqueda inmediata de niñas y mujeres extraviadas o ausentes, en riesgo de ser víctimas de delito y, en especial, de violencia sexual.
 
Hoy se desconocen los avances en la elaboración de ese protocolo y quienes siguen perdiendo a familiares continúan viviendo la angustia de esperar las primeras 72 horas.
 
Esta experiencia la conoce muy bien Javier Morlett, padre de Adriana Morlett, joven universitaria que desapareció en la Ciudad de México el 6 de septiembre de 2010 en circunstancias aún no esclarecidas por las autoridades capitalinas.
 
A nueve meses de su desaparición el caso ha tomado un vuelco internacional, ya que se sospecha que la joven es víctima de la delincuencia organizada y, se presume, podría estar en Venezuela o Colombia.
 
El caso está ahora en manos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la Procuraduría General de la República (PGR).
 
En entrevista con Cimacnoticias, Javier Morlett narró las inconsistencias en la declaración del testigo principal del caso, Mauro Rodríguez, quien vio por última vez a su hija Adriana; la negligencia de los funcionarios de la Fiscalía Desconcentrada en Coyoacán, y la lentitud del Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA), dependiente de la PGJDF, para buscar a su hija. 
 
LA ANGUSTIA
 
El lunes 6 de septiembre de 2010 fue el último día que se le vio a Adriana. Se citó afuera de la Biblioteca Central, en Ciudad Universitaria, con Mauro Rodríguez, testigo principal del caso. La versión de Mauro ante la PGJDF es que Adriana abordó un taxi entre avenida Aztecas y Delfín Madrigal, donde se supone fue secuestrada.
 
Javier Morlett Macho, economista de profesión, precisó que el 7 de septiembre de 2010 él y su esposa, Adriana Espinosa, denunciaron la desaparición de Adriana ante la Fiscalía Desconcentrada de Investigación en Coyoacán.
 
La respuesta del fiscal fue: “No se preocupe, señor Morlett; su hija se fue con el novio, va a regresar en tres o cuatro días”.
 
Sin más explicación, sin investigar nada, las autoridades les dijeron que no era necesario levantar una denuncia, que había que esperar tres días para poder considerar un secuestro.
 
“Por insistencia mía fue que el fiscal dijo: ‘vamos a proceder aunque es un error hacerlo porque estamos levantando denuncia sin elementos’; tenemos que esperar 72 horas”, recuerda Javier Morlett.
 
La Fiscalía citó a declarar a Mauro Rodríguez el domingo 12 de septiembre, pero no acudió sino dos días después, el martes 14, acompañado de dos abogados.
 
De acuerdo con su versión, él y Adriana se encontraron afuera de la Biblioteca Central, caminaron por la UNAM, pasaron por el departamento de ella, subieron al Metro Copilco, bajaron en el Metro Universidad, tomaron una combi que los llevó al departamento de Mauro y ahí estuvieron dos minutos.
 
“Él acompañó a mi hija a la esquina de la avenida Aztecas con calle Nezahualpilli y ahí mi hija tomó un taxi”, relata Morlett.
 
SIN PRUEBAS PARA DETENER AL TESTIGO
 
Javier Morlett se pregunta por qué si Mauro ha cambiado su versión de los hechos en más de tres ocasiones, no se ha podido cambiar su estatus jurídico. La respuesta de la Procuraduría es que “no hay contradicciones”.
 
La primera versión es que Adriana fue a la casa de Mauro a ver un sofá que compraría para amueblar el departamento que su padre le puso a ella y a su hermano, ambos estudiantes.
 
Mauro después dijo que no, que Adriana sólo quiso acompañarlo para seguir platicando. En otra versión, el joven afirmó que ella lo acompañó por cortesía, aunque no ha podido explicar a qué se refiere con “cortesía”, advierte Javier Morlett.
 
“La Procuraduría del DF nunca encontró elementos para arraigarlo, ni para cambiarle su situación legal de testigo a presunto; nunca se ha entendido por qué el esfuerzo de este muchacho de buscar la protección de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, ni por qué se amparó”.
 
Esto me genera suspicacia ­agrega­ porque la pregunta es: si es tu amiga la que te acompañó a tu departamento, a la que tú buscaste durante dos días para platicar con ella, se pierde, el comportamiento lógico de un amigo es contribuir en su búsqueda. Él hizo lo contrario, en lugar de ayudar, se amparó, se escondió, buscó abogados, protección, es lógico que produjo suspicacia”, apunta el padre de Adriana.
 
La pregunta que le da vueltas en la cabeza y que hasta ahora no ha sido respondida satisfactoriamente ni por las autoridades ni por el propio Mauro es “a qué fue su hija a su departamento”.
 
De acuerdo con Javier Morlett, Adriana y Mauro no eran compañeros de clase. Ella estudiaba en la facultad de Arquitectura y él en la de Psicología en la UNAM. Se conocieron en una fiesta hace un año y los presentó un amigo en común, al que Adriana conoció en Chilpancingo, Guerrero, de donde era originaria.
 
Cuenta el papá de Adriana que ambos jóvenes empezaron una relación superficial de amistad porque ­asegura­ tanto él como su esposa conocían a los amigos que frecuentaba su hija, con quién salía y nadie, afirma, sabía de la existencia de Mauro hasta que ella desapareció.
 
CAMBIO DE INSTANCIA
 
Tras la nula investigación para esclarecer el paradero de Adriana, Javier Morlett logró entrevistarse con el procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera, quien ordenó pasar el caso a la Fiscalía Antisecuestros (FAS).
 
El fiscal antisecuestros, Óscar Montes de Oca, estuvo a cargo de la indagatoria. A decir de Morlett “ahí empezó el trabajo de inteligencia”, sin embargo no se centraron en Mauro como testigo principal.
 
Morlett explica que le pidió al fiscal que volviera a interrogar al muchacho. Cuando le presentaron el resultado de la declaración se dio cuenta de que el interrogatorio se hizo exclusivamente con sus preguntas: “el Ministerio Público no aprovechó la ocasión para preguntarle otras cosas”.
 
“¡Yo no soy investigador, yo no soy fiscal, yo no sé investigar, ellos sí! Entonces se perdió la oportunidad de sacar más información porque el MP se concretó a preguntar lo que yo quería, no a investigar”, exclama.
 
TIEMPO PERDIDO
 
Javier Morlett afirma que si la Fiscalía Desconcentrada de Coyoacán hubiera hecho su trabajo y al día siguiente de la denuncia hubiera citado a declarar a Mauro, se habría podido comprobar si decía la verdad, se hubieran pedido las cámaras del Sistema de Transporte Colectivo Metro y las de la calle donde Adriana desapareció.
 
“Pero como la Fiscalía no trabajó y no hizo nada, cuando por fin la FAS localiza a Mauro una semana después, las grabaciones habían sido borradas porque solo duran ocho días”.
 
Ante todas estas irregularidades y agotando todas las instancias en su afán desesperado por encontrar a su hija, Morlett acudió a fines de febrero y principios de marzo de este año, con ayuda de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas para América Latina y el Caribe (CATWLAC), con la entonces subprocuradora de la PGR, Maricela Morales.
 
“Le expliqué que la averiguación que estaba llevando a cabo la Procuraduría del DF estaba siendo lenta porque llegaban llamadas de que mi hija estaba en cualquier parte de la República y para investigarlas la Procuraduría tenía que hacer trámites administrativos para poder ir a investigar, entonces se retrasaba mucho ese trabajo”.
 
Posteriormente el rector de la UNAM, José Narro, se entrevistó con ambos procuradores (capitalino y federal) y les pidió que cruzaran información. Ahí decidieron que lo mejor era que el caso fuera atraído por la SIEDO. “Sabíamos que mi hija ya no estaba en el DF, que podía estar en cualquier parte de la República y teníamos que proceder”, abunda el padre de la joven.
 
El caso llegó así a la instancia de la PGR. Hasta ahora no hay nada confirmado, las líneas de investigación se mantienen bajo reserva, y lo único que “se sospecha” es que Adriana puede ser víctima de la delincuencia organizada y que probablemente pueda ubicarse en Venezuela o Colombia.
 
Por eso las organizaciones civiles han insistido en la importancia de cumplir el mandato de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado mexicano por el feminicidio en el campo algodonero, que entre otras cosas, ordena la creación de una base de datos que contenga la información personal disponible de mujeres y niñas desaparecidas a nivel nacional.
 
Otra que contenga información genética y muestras celulares, de los familiares de las personas desaparecidas que consientan –o que así lo ordene un juez- para que el Estado almacene dicha información personal únicamente con objeto de localizar a la persona desaparecida, que tampoco se ha hecho a año y medio de notificada la sentencia.
 
En otro intento por conocer el paradero de su hija, Morlett acudirá a las embajadas de distintos países de América Latina para pedir ayuda en la búsqueda de Adriana. Hoy visitó la embajada de Venezuela.
 
Desde diciembre de 2010, cuando el caso se difundió en los medios, empezaron las amenazas de muerte y llamadas de extorsión a la familia Morlett Espinosa.
 
“Han sido nueve meses de un desgaste impresionante, hemos pasado diferentes tipos de emociones, los primeros días de coraje, tristeza, periodos de depresión, ha habido ocasiones en que llega información positiva, pero cuando esa información no lleva a nada decae nuestra moral, hemos llorado días, hemos tenido insomnio, días sin comer, hemos abandonado todo, yo abandoné mi trabajo, mi esposa abandonó su trabajo”.
 
PROTOCOLOS
 
Los protocolos anunciados por el procurador Mancera contemplan la búsqueda de emergencia para las primeras 48 horas contadas a partir del momento en que se denuncien casos de niñas y mujeres extraviadas o ausentes, en riesgo de ser víctimas violencia sexual.
 
También prevé el diseño de mecanismos ágiles de coordinación e intercambio de información entre las diferentes instancias del gobierno local, federal y de organizaciones de la sociedad civil para ubicar el paradero de la persona desaparecida.
 
De acuerdo con el anuncio de hace un año, la PGJDF diseñaría e incorporaría en su página electrónica un espacio de fácil acceso con información necesaria especializada de todas las mujeres y niñas extraviadas o ausentes, con el fin de contribuir a su localización.
 
Cimacnoticias revisó el sitio web de la Procuraduría y al día de hoy no existe esa información.

Adriana estaría en Venezuela o Colombia:PGR

STAFF:MTXNoticias/CanalMatrix/CIMAC/Por:Gladis Torres Ruiz

DERECHOS HUMANOS 
Adriana estaría en Venezuela o Colombia: PGR
Familiares piden apoyo a embajada de Caracas 
 
México, DF, 15 jun 11 (CIMAC).- Adriana Morlett, estudiante de arquitectura que desapareció en septiembre de 2010 en Avenida Aztecas y Delfín Madrigal, en el DF, podría encontrarse en Venezuela o Colombia; por ello, Javier Morlett Macho, padre de la joven, se reunió hoy con el embajador venezolano en México para solicitar su apoyo.
 
En rueda de prensa en las afueras de la sede diplomática, Morlett Macho explicó que el caso de su hija fue atraído por la Procuraduría General de la República (PGR), y se asignó a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), como entidad responsable para conducir las investigaciones que hasta el momento apuntan a esos dos países.
 
Acompañado por su esposa, Adriana Espinosa Ugalde, su hijo y Gretel Baeza, de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés), Morlett entregó al embajador Tino Alcides Díaz una carta dirigida al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
 
En ella le solicita que gire a las autoridades competentes de su país las instrucciones procedentes para que se investigue el paradero de Adriana.
 
Javier Morlett precisó: “Hay indicios de que la desaparición de mi hija es un delito provocado por la delincuencia organizada. El trabajo de investigación de la SIEDO ha arrojado la posibilidad de que mi hija se encuentre en Venezuela o Colombia o en esa región de Sudamérica”.
 
Abundó que la PGR, dentro de sus atribuciones, solicitará en su momento a las autoridades de esos dos países colaboren en la investigación, sin embargo este procedimiento diplomático dura de tres a cuatro meses, ya que están involucradas varias instancias.
 
Ante ello la familia decidió no esperar los cuatro meses y acudió a la embajada de Venezuela. En breve visitará la embajada colombiana con el mismo fin.
 
Javier Morlett enfatizó que hasta el momento no han tenido ningún contacto ni comunicación con Adriana, pero confió en que ella siga con vida a nueve meses de haber desaparecido.
 
Precisó que hasta el momento la atención recibida por las personas de la embajada de Venezuela ha sido satisfactoria, ya que asignaron personal especializado para hablar con ellos. Morlett expresó su agradecimiento.
 
Ante el cuestionamiento de cómo se encuentra la familia anímicamente, señaló: “Es una montaña rusa de emociones, en ocasiones hay información que nos alienta, anima y nos da esperanza y en otras se diluyen y la depresión nos alcanza”.
 
La estudiante de arquitectura de la UNAM Adriana Eugenia Morlett Espinosa, desapareció el 6 de septiembre de 2010 tras acudir a la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria.
 
La denuncia de su desaparición se presentó ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, en donde se levantó la averiguación previa FCY/COY-1/T2/01778/10-09.
 
Esta causa condujo a la conclusión de que Adriana había sido víctima de un delito generado por la delincuencia organizada, por lo que la investigación fue atraída por la PGR.
 
Hasta la fecha, pese a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) por el feminicidio en Campo Algodonero que establece la creación de una base de datos que contenga la información personal disponible de mujeres y niñas desaparecidas a nivel nacional, no hay tal, como tampoco precisión sobre el número de mujeres desaparecidas en el país.

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