10 cosas que los mexicanos esperábamos y nunca llegaron

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/Por: Andrea Martinez/Redacción/TEXTO: @RicardoMonrealA

Opinión. A continuación presentamos un decálogo contra la impunidad y la corrupción que era necesario en medio de la crisis de desconfianza con que inicia el gobierno su 2º tercio. Estos serían los diez mandatos que muchos mexicanos esperábamos y no llegaron:

1.Fuera el fuero: no habría inmunidad para la impunidad. Los fueros político, legislativo, militar y judicial se perderían ipso facto.

2. Transparentar lo opaco: al publicar de forma universal, exhaustiva y verificable el patrimonio personal y familiar de servidores públicos.

3. Acotar las asignaciones directas en materia de obra pública, proveeduría y obras salvo en casos de desastres naturales.

4. Llevar la lucha contra la corrupción a la Constitución para definir y tipificar gama de conflictos de interés y de intereses en conflicto.

5. Observar, validar y verificar que la protección de los derechos humanos en México sea homologada con lo establecido internacionalmente.

6. Establecer una comisión de la verdad sobre los 43 normalistas de Ayotzinapa así como los 25 mil mexicanos y extranjeros desaparecidos.

7. Cancelar compras dispendiosas y agravantes como el avión presidencial Boeing 787, lo que representaría un ahorro de 7 mil mdp.

8. Donación de la #CasaBlancadeEPN en las Lomas: su adquisición ha puesto en duda el tráfico de influencias y conflicto de intereses.

9. Establecer en la Constitución la revocación de mandato: si ya existe la re elección de autoridades debe existir revocación de mandato.

10. Cambiar al gabinete para conservar el gobierno: un cambio de rumbo requiere un cambio de equipo para recuperar la confianza perdida.

Escrito por: Ricardo MonrealA

La violencia como motor de transformación: Fernández Noroña

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/Por: Andrea Martinez/Redacción

A continuación reproducimos textualmente la columna escrita por el ex diputado federal del PT y líder de la Asamblea Nacional por la Independencia de México (ÁNIMO), Gerardo Fernández Noroña, publicada en un portal de noticias.

Hace unos días cierto mitomano de carrera me preguntaba sobre el tema de la violencia a propósito de un expediente que seguramente el CISEN armó e hizo público sobre Sandino Bucio. No quise contestar.

Ayer, nuevamente la violencia se presentó durante una extraordinaria movilización que exige la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos desde hace más de dos meses y la renuncia de Enrique Peña Nieto.

No tengo duda, que detrás de la violencia hay provocadores que están en la nómina del gobierno federal. Tampoco la tengo que hay un grupo de jóvenes que están convencidos de que la violencia contribuye a acelerar el proceso de transformación del país. Y menos dudas tengo de que el gobierno de Miguel Ángel Mancera es un gobierno represor al servicio del desgobierno de Peña Nieto.

La irritación y la reflexión que surge de la violencia desatada ayer nos lleva inmediatamente a buscar aislar esas formas de violencia, que desde mi punto de vista, no contribuyen al movimiento para poner de pie a un país que está de cabeza, que generan represión contra manifestantes no violentos y justifican la represión y generan el miedo a la participación de quienes aún están dominados por sus temores e inseguridades y que, aunque inconformes, no se deciden aún a luchar.

Las medidas obvias para aislar esas formas violentas son que no vaya nadie con el rostro cubierto en las próximas manifestaciones. Pero si te paras a reflexionar, el asunto no es tan simple.

¿Por qué Sandino Bucio y jóvenes como él recurren a la violencia en las manifestaciones? La respuesta parece ser simple y no lo es, me la dio un joven indio en Ixmiquilpan: Me decía: “Qué culpa tengo yo de tener la sangre roja y el corazón a la izquierda?

Los jóvenes que están haciendo uso de la violencia en las manifestaciones en torno a Ayotzinapa son jóvenes terriblemente indignados. Hartos de la impunidad, de la corrupción, de la injusticia, de la desigualdad, de la brutal violencia que desde el gobierno se ejerce sobre el pueblo de México.

Ya escucho, las voces airadas diciendo: “pero ese no es el camino”. ¿Y existe un camino? ¿Hemos dado a esos jóvenes un camino para poder cambiar todo eso que justamente les indigna? La respuesta es no, categóricamente no.

No los estoy justificando, no comparto sus métodos ni su camino pero los entiendo de manera profunda y comparto su indignación.

Se ha montado una campaña de desprestigio contra Sandino Bucio y contra todos los que actúan o piensan como él. Les indigna su figura lanzando petardos. No les indigna tanto las decenas de fosas con restos humanos que a la fecha no se sabe ni de quiénes son ni por qué fueron asesinados y se ignora que detrás de esos cadáveres se esconden terribles crímenes de Estado.

Las mujeres asesinadas, los desaparecidos, los presos políticos, la pobreza, el hambre y la desesperanza, son formas de violencia tan cotidiana, tan brutal, tan inhumana, que pasa desapercibida ante nuestros propios ojos.

Las jornadas de trabajo inhumanas a cambio de salarios miserables, el racismo, el clasismo, los millones pidiendo limosna sin importar que sean niños, jóvenes o ancianos. Los productores ofreciendo sus mercancías como si estuvieran mendigando, como si les hiciera uno un favor al comprarles sus productos.

Los 43 normalistas desaparecidos, los 21 jóvenes asesinados a sangre fría en Tlataya, los niños quemados vivos en la guardería ABC, los jóvenes asesinados en Salvacar, los 31 jóvenes, muy jóvenes estudiantes de secundaria desaparecidos en Cocula, y tantos y tantos más. Esa violencia que mata, que ahoga, que despedaza a los mexicanos y que está arropada de impunidad y de barbarie, esa violencia no horroriza tanto como un joven, a pie firme, dando la cara, aunque medio se emboce, aventando un petardo.

No comparto sus métodos, más aún, creo que están profundamente equivocados en el camino. Pero respeto su indignación, respeto su firmeza, respeto su valentía, respeto su orgullo, respeto que tengan sangre en las venas.

Si la mayoría de los mexicanos tuviéramos una décima parte de su determinación y su coraje para cambiar el país, esos jóvenes tendrían un camino para actuar de manera civilizada, de manera no violenta, de manera diferente. Construyamos ese camino con la desobediencia civil.

“El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz”.

Gerardo Fernández Noroña a 2 de diciembre de 2014.

Opinión de Fernández Noroña: “Superemos esta etapa”

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/Por: Andrea Martinez/Redacción

A continuación reproducimos textualmente la columna escrita por el ex diputado federal del PT y líder de la Asamblea Nacional por la Independencia de México (ÁNIMO), Gerardo Fernández Noroña, publicada en un portal de noticias.

El día de hoy, Enrique Peña Nieto de gira por el estado de Guerrero, durante la inauguración de una obra pública dijo: “Demos un paso hacia adelante”, “superemos esta etapa” refiriéndose a la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa el pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.

La declaración no es desafortunada, es infame. Han pasado dos meses y ocho días de ese crimen de estado sin que el gobierno pueda dar a conocer que pasó esa noche de horror. La incapacidad y la complicidad del desgobierno de Peña asoma por todas partes. ¿Cómo puede convocar a superar ese episodio cuando ni siquiera se han castigado los crímenes de los seis seres humanos que perdieron la vida esa noche en Iguala?

¿ De qué está hecho Enrique Peña Nieto que no considera el dolor de los padres de los familiares, de los amigos, de los 43 normalistas, de quienes a la fecha se desconoce no sólo el paradero sino lo que realmente sucedió esa noche trágica?

Antes que presidente, antes que funcionario, antes que cualquier cosa, Peña Nieto es padre de familia. ¿Si los desaparecidos fueran sus hijos, llamaría a superar esta etapa? ¿Si las autoridades responsables de dar a conocer el paradero de sus seres queridos le llamaran a superar esta etapa, cuál sería su respuesta? ¿ Cómo puede ser tan carente de compasión, de empatía, con quienes sufren la pérdida de sus hijos?

A estas alturas, pasados más de dos meses, los padres de los normalistas desaparecidos ni siquiera tienen la tranquilidad de saber qué ocurrió con sus hijos, y de estar muertos, ni siquiera han podido realizar el sepelio de sus restos para intentar resignarse a tan brutal situación. Sufren esta tragedia y el terror durante todo el día, todos los días desde hace más de dos meses y ¿Enrique Peña Nieto no es capaz de entender siquiera un poco de su tremendo tormento?

Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece, el pueblo de México, no merece bajo ninguna circunstancia a un presidente carente de humanidad, un ser humano lleno de corrupción, de impunidad, de falsedad, de fatuidad, de farsa. Enrique Peña Nieto debe ser obligado a renunciar, debe convocarse a elecciones extraordinarias y a un Congreso Constituyente. Ello no permitirá superar la desaparición de los 43 normalistas, no lo superaremos nunca, será una herida abierta en el corazón de nuestro pueblo, pero tomar ese camino, nos permitirá asegurar que nunca más vuelva a suceder y que los responsables de este monstruoso crimen de estado no queden impunes.

“El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz”.

La deportación de Maxwell: Fernández Noroña

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/Por: Andrea Martinez/Redacción

A continuación reproducimos textualmente la columna escrita por el ex diputado federal del PT y líder de la Asamblea Nacional por la Independencia de México (ÁNIMO), Gerardo Fernández Noroña, publicada en cierto sitio de noticias.

El día de hoy, el chileno Laurence Maxwell, quien fue detenido junto con otras 10 personas más el 20 de noviembre, parte para su país. Me dirán que se regresa, a pesar de que se encontraba estudiando un doctorado en la UNAM, por una decisión personal. No es así, Maxwell fue deportado por el gobierno mexicano.

El desgobierno de Peña Nieto dirá que es falso, que liberaron a Maxwell sin condición alguna y que se va por su propia voluntad. Negará la deportación, de igual manera que negó la negociación para lograr la liberación de los once detenidos el 20 de noviembre en el Zócalo de la Ciudad de México.

No puede ser de otra manera, en ambos casos sería ilógico y ridículo pensar que el gobierno aceptara semejantes situaciones. Bajo ninguna circunstancia lo aceptaría pues sería reconocer que no se vive un estado de derecho en el país.

Quienes hasta ahora han sostenido la tesis de una solución jurídica a un problema político en la liberación de los ex presos políticos del 20 de noviembre se contradicen de manera increíble. Estoy seguro, que en platicas privadas y en posiciones públicas, han sostenido lo que todos sabemos que sucede en México: que no hay un estado de derecho.

La detención de los once ex presos políticos del 20 de noviembre fue una decisión política. Los cargos de delincuencia organizada, terrorismo e intento de homicidio entre otros, fueron una decisión política. La detención en la SEIDO y su envío en la madrugada el 22 de noviembre a penales de alta seguridad en Veracruz en Nayarit también fue una decisión política.

El no permitir que los detenidos nombrarán abogados y el no avisar a abogados y familiares de su traslado a penales de alta seguridad, fue una decisión política.

El retiro de los cargos absurdos y excesivos que inicialmente la PGR inventó a los detenidos el 20 de noviembre, fue una decisión política.

La liberación de los once ex presos políticos el sábado 29 de noviembre, fue una decisión política. La decisión del juez de liberarlos y la decisión de la PGR de no apelar la decisión del juez, fue una decisión política.

No es la primera vez que esto sucede. Los presos políticos de 1968 fueron liberados en 1971, previa negociación política, justo con la condición de salir exiliados a Chile. Usando como pretexto que iban a estudiar al citado país andino.

Muchas voces, organizaciones, abogados y defensores de derechos humanos, actuaron para exigir la libertad de los presos políticos del 20 de noviembre, pero la decisión política de su liberación fue tomada por un acuerdo conmigo. ¿ Por qué se tomó ese acuerdo y porque insisto en demostrar lo obvio? Me parece curioso que en un país donde se viola la ley de manera sistemática y donde las cárceles están llenas de pobres e inocentes, se insista en la versión de que apelando al estado de derecho como se logró la reparación de una bárbara injusticia.

Si Maxwell se regresa hoy a su país es justo porque nunca negocié la situación particular de los detenidos. Desde un inicio me ofrecieron la salida del chileno y de Atzín y no lo acepté, exigí la liberación de los once. No repetiré aquí toda la historia, sólo recordaré que después de platicar con el Secretario de Gobernación el lunes 24 de noviembre, se me informó que cinco o seis detenidos serían liberados al día siguiente. Este acuerdo no se cumplió ni el martes 25 ni el jueves 27, fecha en que para cubrir los plazos legales, se había pensado liberarlos. El gobierno podría haberlos liberado antes, pero no lo hizo justo para cuidar la ficción jurídica de que vivimos en un estado de derecho.

Al ver que las cosas se estaban empantanando, decidí hacer pública toda la negociación y lo hice en una conversación con Ciro Gómez Leyva donde nuevamente, el viernes previo a la liberación de los presos políticos volví exigir la libertad de todos. No tengo dudas de lo oportuno que fue dar a conocer todo los detalles de la negociación, detalles que hasta ahora no han sido desmentidos por el gobierno en lo más mínimo por el simple hecho de que son ciertos.

¿Porqué los liberaron? Por la casa de Sierra Gorda 150. Porque insistí que de no cumplirse la liberación de los 11 detenidos el 20 de noviembre me instalaría a vivir en una tienda de campaña de manera permanente en la banqueta de Sierra Gorda 150 hasta que se diera la liberación de la totalidad de los presos políticos, pues había 5 o 6 detenidos que, por más que les buscaron, no encontraron evidencia alguna de actos ilegales con los cuales responsabilizarlos durante la jornada global de protesta del 20 de noviembre en apoyo a Ayotzinapa. El único “delito” que estos once manifestantes cometieron fue exigir que se presentaran con vida los 43 normalistas desaparecidos y la renuncia de Enrique Peña Nieto.

El punto vulnerable en este momento del desgobierno federal es la casa blanca de Sierra Gorda 150.

No se está escuchando lo que digo: yo no buscaba la liberación de los once presos políticos mediante una negociación. Fue el Gobierno quien ofreció la liberación de los detenidos el 20 de noviembre a cambio de que no se realizara la protesta en el citado inmueble. De la misma manera que una semana antes había logrado que anunciaran que venderían el inmueble a cambio de no hacer la protesta el 16 de noviembre en Sierra Gorda 150.

Se olvida, que inicialmente haría la clausura simbólica de la Casa Blanca el 16 de noviembre y que di ocho días al gobierno para deshacerse de esta casa. Para evitar distractores previos a la jornada del 20 de noviembre moví la protesta al domingo 23 de noviembre, ese día iba a expropiar simbólicamente el inmueble, rebautizándolo con el nombre de Normal 43 de Ayotzinapa.

El viernes 21 de noviembre, reapareció el funcionario del desgobierno de Peña para intentar que se suspendiera la expropiación simbólica de la Casa Blanca de Sierra Gorda 150. No acepté su petición. El sábado 22 de noviembre volvió a insistir sobre la suspensión de la protesta y fue ahí donde surgió la posibilidad de liberar a los detenidos el 20 de noviembre a cambio de no realizarse la expropiación simbólica.

Lo que insisto en señalar es que al Gobierno le pesa más una manifestación en las Lomas -en su casa, que las muchas manifestaciones que se puedan hacer en el Zócalo de la Ciudad de México. Soy más preciso para no ser mal interpretado: Manifestarse en la casa de Sierra Gorda 150 es un acto de protesta a la que Peña Nieto es sensible, es literalmente, su talón de Aquiles.

Espero que esta reflexión contribuya para ubicar las cosas en su justa dimensión y nos permita actuar de forma eficiente y contundente pues los prejuicios sobre los políticos y las ideas preconcebidas para descalificar todo lo que se mueve en torno a la política puede impedir que haya quienes no vean lo que estoy señalando.

Soy político y moriré haciendo política. Aspiro y espero que hasta el último momento de mi existencia, mi actuar en política acredite que la política es estar al servicio de los demás.

Así que volviendo al inicio de esta reflexión les digo que hoy Maxwell regresa a su país por una decisión política del desgobierno de Peña Nieto, una decisión que podríamos haber combatido de manera eficaz si reconociéramos lo obvio: que en México no se vive un estado de derecho y que los primeros en violentar la ley, en no respetarla, en burlarse de manera absoluta, discrecional y arbitraria de ella, son los gobernantes en turno. La paradoja es que justo la Casa Blanca de Sierra Gorda 150 es una demostración monumental de la impunidad que impera en el país y que demuestra que el primero en violar la ley es quien ocupa la presidencia la República.

“El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz”.

Gerardo Fernández Noroña. 3 de diciembre de 2014.

“No detendrán las manifestaciones” Noroña en Palacio Nacional

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/Por: Lucia Lopez/Redacción

Gerardo Fernández Noroña aseguró esta tarde frente a Palacio Nacional, que Peña Nieto no logrará detener las manifestaciones en todo el país. “El pueblo ya se levantó, hay un quiebre, la gente ya se decidió a manifestarse y no la van a detener con medidas absurdas, autoritarias, impopulares, contrarias al pueblo”, señaló.

El dirigente de la Asamblea Nacional por la Independencia de México (ÁNIMO) informó que el jueves 4 de diciembre en punto de las 12:00 horas, clausurará simbólicamente el Antiguo Ayuntamiento de la Ciudad de México, pues consideró que Miguel Ángel Mancera “está haciendo el trabajo sucio de represor del gobierno de Peña”.

“No elegimos a Mancera para eso, lo elegimos para que sirviera al gobierno de la Ciudad, para que sirviera a la gente, para que estuviera respondiendo a los intereses del pueblo”, expuso el líder de izquierda.

Fernández Noroña informó que el próximo domingo una comitiva de cinco integrantes de ÁNIMO estará presente en la Asamblea Nacional por Ayotzinapa, para llevar una propuesta “fuerte” a los padres de los normalistas.

Por su parte, viajará a la ciudad de Miami, en Florida, para expropiar simbólicamente un departamento propiedad de Peña Nieto con valor de 3 millones 200 mil dólares y nombrarlo Normal 43 de Ayotzinapa. “Vamos a ir a Miami, primero vamos a pasar la charola, porque no tenemos ni un clavo, para que nos coopere la gente”, señaló Fernández Noroña.

El ex diputado federal por el Partido del Trabajo (PT) informó que el presidente Peña Nieto viajó a Miami 31 veces de 2010 a 2012 en un jet privado de la empresa Higa, quien también es la propietaria de la recién descubierta “casa blanca” y es también la empresa a la que Peña más contratos le otorgó durante su gobierno en el Estado de México.

Finalmente, Fernández Noroña reiteró el llamado a obligar a Peña Nieto a renunciar, a través de la desobediencia civil pacífica.

EL PRI, el PAN y el PVEM aprobaron regular marchas en lugar de resolver la violencia del narco-estado!!! #YaMeCanse

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/Por: Lucia Lopez/Redacción

Había un dictamen que fue aprobado en comisiones desde abril, y que, casi sorpresivamente, los diputados del PRI, del PAN y del Partido Verde Ecologista, subieron a la tribuna ayer, sin haberlo publicado antes en la Gaceta Parlamentaria, como está establecido en sus reglamentos. Los perredistas, petistas y legisladores del Movimiento Ciudadano afirmaron que esta reforma es “tan inesperada como amenazadora”. “Aparece bajo el pretexto de garantizar la libre movilidad de los ciudadanos, (pero) en realidad será un instrumento legal para reprimir marchas, protestas, manifestaciones y para inhibir la libre manifestación cuando se esté protestando en contra del Gobierno o contra cualquier autoridad”, dijo Ricardo Cantú, del PT.

Pero aún peor, los señores diputados se están apresurando a acallar la indignación social que rompe vidrios y quema puertas (por infiltrados o por violentos que terminan provocando que se criminalice la protesta) cuando lo que deberían hacer es resolver el problema de violencia e inseguridad que está matando a decenas de ciudadanos a diario. No pueden o no quieren hacer su trabajo y son cómplices, entonces que se vayan!!!

Hay “intención de aprobar leyes que limiten las marchas”: Darío Ramírez

Buscaglia opina también aunque me gustaría que así como menciona a Rusia, (tiene razón) no lo haga sobre EEUU que no se queda atrás en tener una delincuencia de Estado, muy bien disimulada. Luego dice que La Unión Europea, en especial, Alemania, Italia y España tienen que hacerse presentes en México!!! ¿creen que de verdad les interesa a los gobiernos de esos países venir a ayudarnos? si es por intereses de ellos y de EEUU mucho de lo que ocurre en México, en todo caso ayudarán o no a Peña Nieto, según les convenga y, para terminar, son supuestas democracias que también están tratando mal a sus ciudadanos Señor Buscaglia.