COLUMNA: Zona de Reflexión: Yakiri: entre la injusticia y la esperanza

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/CimacNoticias/por: Lucía Lagunes Huerta/ @Lagunes28 

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA INVITADA
Zona de Reflexión
Yakiri: entre la injusticia y la esperanza

CIMACFoto: César Martínez López
CIMACFoto: César Martínez López

Nunca dudó. No sospechó jamás que la justicia se le volteara ni que el pedido de auxilio que  hiciera a la policía capitalina se revirtiera en su contra. Casi se podría decir que sintió cierto alivio al encontrarlos.

Ha pasado poco más de un mes en el penal de Tepepan, y toda aquella justicia y auxilio que anhelaba se le esfumó. Hoy duda del sistema de justicia que de víctima la convirtió en victimaria. Pero no pierde la esperanza.

Yakiri Rubí Rubio Aupart está reescribiendo su historia y con ella la de muchas mujeres más, pues no quita el dedo del renglón, de lo que se trata es de justicia y no está dispuesta a regatearla.

Con su uniforme azul marino, Yakiri recibió en Tepepan el pasado viernes, a integrantes del Comité Ciudadano que se conformó en enero pasado para buscar justicia, la cual inicia con su liberación.

Con voz firme, Yaki asegura que ya dejó de llorar y que se ha ido fortaleciendo al ver la movilización de su padre y madre, como de tantas mujeres que luchan por su libertad.

Durante 12 horas en las cuales estuvo incomunicada en la Agencia 50 de la Procuraduría capitalina, la palabra que más escuchó es que estuviera tranquila, que todo estaba bien.

A cada insistencia de llamar por teléfono para informar a sus familiares, las autoridades le negaron una y otra vez ese derecho, repitiendo que esperara, que todo estaba bien, que no era necesario. No imaginaba lo que se estaba cocinando en su contra.

Así transcurrieron las 12 horas en las cuales Yaki no dudó que la autoridad la protegería mientras lidiaba con las ansias institucionales por calmarla, pues la veían alterada, incluso llegaron a decirle que si estaba borracha o drogada, narra frente a 14 integrantes del Comité.

La actitud la indignó en su momento, por eso respondió a quien la increpaba que si ellas hubieran pasado por lo mismo estarían igual o peor que ella.

Yaki sonríe, habla de la justicia y del futuro. Por breves segundos su rostro se ensombrece al recordar el ataque, pero se repone y continúa.

Recuerda cómo a lo largo de tres días, 23, 24 y 25 de diciembre, pasó las horas leyendo las 700 cartas que le escribieron personas desconocidas, quienes a través del correo le hicieron llegar palabras de aliento, de indignación y de solidaridad.

Pero también llegaron denuncias de violencia sexual, que encontraron en Yaki la vía para hacerlas públicas y no a través del sistema de justicia.

Hace 25 años se creó en la Ciudad de México la primera agencia especializada en delitos sexuales, impulsada por el movimiento feminista capitalino con el propósito de crear condiciones dignas para las víctimas de violencia sexual.

A lo largo de estos 25 años, la iniciativa se replicó en todo el país, no así el modelo integral que se propuso en el origen de las agencias para acompañar a las víctimas y garantizar un proceso respetuoso de sus Derechos Humanos.

Sin embargo, el desinterés gubernamental hizo fracasar el modelo: las agencias dejaron de tener personal especializado pero conservaron el nombre. Por el desmantelamiento de estas instancias es que se emitió la recomendación 03/2000 de la CDHDF.

Yaki no conoce esta historia, está viviendo la suya, rodeada de feministas que actúan, cantan, rapean y defienden el derecho de ella y el de todas las mujeres a defenderse.

Esta fue una visita especial, fuera del día y la hora marcada para ello; esto fue también el primer encuentro de otros que le seguirán mientras el proceso continúe. Yaki sabe que no está sola y el valor que eso implica.

También ha confirmado que algo no marcha bien en el sistema de justicia, pues muchos de los que están afuera deberían estar adentro –en el penal–, en tanto que muchas de las que están internas deberían estar afuera, asegura en esta conversación de 30 minutos.

Yaki sigue en pie; Yaki corre, se libera y busca justicia por ella y por las otras Yakis que pudieran existir; por eso ahora piensa que no estaría mal estudiar leyes para defender a otras.

Yaki está reescribiendo su historia y en ella la justicia juega un papel fundamental. El final aún no se escribe.

*Periodista y feminista, directora general de CIMAC.

Piden al Estado mexicano ignorar recomendaciones del Vaticano

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/CimacNoticias/por: Redaccion

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

DERECHOS HUMANOS
Piden al Estado mexicano ignorar recomendaciones del Vaticano
Iglesia pretende anular derecho al aborto, acusan defensoras

Organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres solicitaron al Estado mexicano que acepte las recomendaciones emitidas por Naciones Unidas durante el pasado Examen Periódico Universal (EPU), con excepción de las encomiendas del Vaticano de restringir el derecho al aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo.

En un comunicado, las agrupaciones pidieron al Estado que rechace las recomendaciones 48 y 114 emitidas por la Santa Sede porque desconocen el Estado laico estipulado en la Constitución, así como las leyes y los estándares internacionales y regionales a favor de la protección y garantía de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

En 2013 el Estado mexicano presentó un informe al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para someterse al EPU, un mecanismo a través del cual los Estados evaluaron la situación de los Derechos Humanos (DH) en el país. De esta evaluación resultaron 176 recomendaciones que México deberá aceptar o rechazar en marzo próximo.

Por ello, grupos como la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM; la Federación Mexicana de Universitarias; la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez; Alternativas Pacificas; el Centro de Derechos Humanos Victoria Díez; el Centro de Estudios de Género Simone de Beauvoir, y la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las Mujeres, se pronunciaron a favor de aceptar tales recomendaciones.

Señalaron que los únicos puntos que se deben rechazar son los planteamientos del Vaticano que van en contra de la vida y el desarrollo pleno de la población femenina, y por ser dos recomendaciones que no son acordes con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad de los DH, como lo señala el artículo primero de la Constitución mexicana.

La primera recomendación de la Santa Sede fue exhortar a México a “respetar y defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural, sobre la base de las enmiendas de las constituciones estatales, y promover una protección similar a nivel federal y local”, lo que para las activistas significa ir contra el derecho a la maternidad libre y voluntaria, y criminalizar el aborto.

La segunda observación fue “preservar y proteger la institución natural de la familia y el matrimonio como la unión conyugal entre un hombre y una mujer fundada en el libre consentimiento”, lo que significa que el país no debería legislar a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Por otra parte, las agrupaciones civiles sostuvieron que es importante dar seguimiento a los temas de educación, derechos reproductivos, violencia contra las mujeres, feminicidio e igualdad de género, mismas que, de manera general, están armonizadas con el marco internacional a través de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, así como de otras leyes y legislaciones estatales.

Indicaron que hay otras recomendaciones que se deben acatar a cabalidad, como la número 24 que destaca la urgencia de unificar los criterios y definiciones del delito de feminicidio en todos y cada uno de los códigos penales estatales, de lograrse esto se contribuirá a acceder a la justicia de manera integral por parte de las mujeres reforzando la igualdad de género en el país.

Además, según el resumen preparado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en México, las organizaciones plantearon algunas prioridades como retirar a las fuerzas armadas de las tareas de seguridad, investigar los casos de violencia de género y feminicidio, y crear un mecanismo de seguimiento que articule los tres órdenes de gobierno para vigilar el cumplimiento de las recomendaciones.

Será en marzo próximo cuando el Estado mexicano presente ante la ONU un informe final para explicar cuáles son las recomendaciones que adopta y cuáles rechaza.

Se suman artistas a la revuelta contra la ley Gallardón

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/CimacNoticias/por: Laura Olías

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

INTERNACIONAL

Se suman artistas a la revuelta contra la ley Gallardón 
Difunden imágenes y películas por el derecho a decidir

La Asociación de Autoras de Cómic (AAC) creó la plataforma “Wombastic” para compartir carteles, cómics y otras ilustraciones que combatan la reforma de la Ley de Aborto del ministro de Justicia español, Alberto Ruiz Gallardón, quien pretende eliminar el derecho de las mujeres a interrumpir un embarazo hasta la semana 14 de gestación.

La norma echa abajo la Ley de Salud Sexual y Reproductiva de 2010 que permitía la llamada interrupción voluntaria del embarazo (IVE). La reforma limitaría el aborto a sólo dos causales: cuando el embarazo representa un grave riesgo para la salud de la mujer o en caso de violación sexual.

Los trabajos de las Autoras de Cómic pueden ser impresos y usados libremente en la calle en las próximas manifestaciones y movilizaciones en contra de la ley.

En tanto, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales también recogió en imágenes la reciente protesta del “Tren de la Libertad” contra la pretendida reforma del gobierno.

“Las imágenes golpean, tocan fibras”, dice Susanna Martín, integrante de la AAC. Este grupo de ilustradoras ha creado la plataforma “Wombastic” para compartir carteles y otras imágenes que transmitan de un vistazo el rechazo a la reforma.

Se trata de carteles reivindicativos para defender el derecho a decidir de las mujeres, tanto en las redes como a pie de calle.

Martín, ilustradora de cómics, quería poner su trabajo al servicio de una movilización de la que se siente partícipe. “Aunque muchas no podamos salir a la calle por nuestro trabajo, queríamos contribuir con él para frenar la reforma del aborto”, cuenta por teléfono.

Tras una pequeña reunión de la asociación, sus miembros se dieron cuenta de que estas ganas de participar eran compartidas y decidieron crear una plataforma virtual para aportar su granito de arena.

Las nuevas tecnologías son la herramienta que eligieron para llegar a la calle, el fin último de los cartelistas durante años. Aunque ahora la lucha también está en la red, apunta Martín.

“Las viñetas se pueden descargar, pero no sólo para imprimirlas y llevarlas a las manifestaciones, sino para usarlas como avatar en las redes sociales y compartirlas”, dice.

La repercusión en internet de los trabajos que han ido colgando en “Wombastic” está dando sus frutos. “Es la primera vez que comparten centenares de veces uno de mis trabajos”, destaca Martín con emoción.

Los cartelistas han puesto el arte gráfico al servicio de diversas causas, no siempre compartidas por sus autores. Desde las imágenes que pretendían movilizar a la población en las guerras hasta las campañas políticas de uno u otro signo, pasando por la publicidad.

“Por eso creo que no somos artistas, sino que esto es más un oficio”, aclara Martín. Sin embargo, la motivación cambia cuando pueden expresar artísticamente algo que defienden. En este caso, la libertad de las mujeres para decidir sobre su propio cuerpo.

La cuenta de correo de AAC recibe las aportaciones de todo aquel que desee colaborar porque, según explica Martín, no han filtrado los trabajos en función de la calidad.

“El objetivo de ‘Wombastic’, aunque tenga un componente artística, es sobre todo social. Su objetivo es parar la ley de Gallardón”, afirma. De momento, la mayoría de los trabajos son del círculo del diseño y la ilustración, pero están abiertos a que la difusión del proyecto traiga también ilustraciones de principiantes.

Entre las más de 40 imágenes que recoge “Wombastic” –nombre que surgió a partir del término inglés “womb”, que significa útero– se mezclan distintos estilos. “Mi cartel de la boxeadora es más agresivo, pero por ejemplo la imagen de la pareja de Irati F.G. apela a otros sentimientos”, explica Martín.

Algunas recurren a la palabra en un formato más similar al cómic, como una escena de dos amigas que recuperan métodos del pasado para abortar (dibujada por Patricia Corrales), y hay incluso representaciones que han dado lugar a diseños para camisetas, como la “Camiseta Gallardón” diseñada por María Herreros y Frédérique Conte.

“Hay imágenes para todos los gustos y que creo que permiten identificar los distintos sentimientos que provoca esta ley”, opina Martín. La ilustradora cree que las revueltas sociales hacen saltar “una chispa” que se plasma en representaciones artísticas.

PELÍCULA COLECTIVA

En la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (Cima) también pensaron que la mejor forma de colaborar con la oposición a la ley Gallardón era a través de “lo que mejor sabemos hacer: películas”, dice su presidenta Virginia Yagüe Romo.

Las miles de personas que marcharon en Madrid el pasado 1 de febrero siguiendo el recorrido del “Tren de la Libertad” protagonizan el último proyecto de Cima.

La iniciativa la tomaron dos miembros de la asociación, Chus Gutiérrez y Pilar Aguilar, que sintieron que la manifestación que estaban organizando desde la Tertulia Feminista les Comadres de Gijón podía dar lugar a un filme.

“Fue algo totalmente espontáneo. Gutiérrez y Aguilar lo propusieron cinco días antes de la marcha y en cuestión de horas se aglutinaron muchas personas interesadas en hacer una película colectiva”, cuenta Yagüe.

Cima se prestó para coordinar y difundir la noticia gracias a las redes de comunicación “que hemos trabajado durante años de defensa del trabajo de la mujer en el cine”, apunta su presidenta.

El 1 de febrero más de 60 profesionales, distribuidos en 15 equipos de grabación, se repartieron por las ciudades desde las que partía el “Tren de la Libertad”: Asturias, Barcelona, Valladolid, Sevilla y París, entre otras. “Icíar Bollaín grabó en Edimburgo, por ejemplo”, cuenta Yagüe.

Aunque la presidenta de Cima deja en claro que la película está ajena a personalismos. “El objetivo es visibilizar la lucha de todas esas mujeres, y también hombres, que salieron a la calle”.

En este proyecto las autoras aportan su trabajo de forma altruista, como en “Wombastic”, y el montaje de las horas de material filmado dará lugar a una película bajo la licencia “Creative Commons”.

Las artistas ceden en este caso derechos de autor para que pueda ser compartido de forma libre. La intención de las creadoras de “Wombastic” es que el número de contribuciones aumente de cara a las manifestaciones convocadas contra la reforma, como la del próximo 8 marzo.

La presidenta de Cima también destaca su interés porque sea “una iniciativa viva”. “Vamos a ir colgando pequeñas píldoras del material que vayamos montando en video”, dice.

Ante la pregunta de qué sentirá si ve uno de sus dibujos en una de las marchas convocadas, se ríe al otro lado del teléfono: “Personalmente, sería una gratificación enorme que mi trabajo forme parte de una marea”.

COLUMNA: Desde la Luna de Valencia: La derecha y el cuerpo de las mujeres

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/CimacNoticias/por: Teresa Mollá Castells

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

COLUMNA
Desde la Luna de Valencia
La derecha y el cuerpo de las mujeres

CIMACFoto: César Martínez López
CIMACFoto: César Martínez López

Quizás una de las características más comunes de los gobiernos de derechas es la necesidad de controlar los cuerpos de las mujeres como si de un enemigo a batir se tratara.

Y un ejemplo claro de lo que digo es la ofensiva patriarcal y misógina que ha lanzado el ministro de Justicia español, Alberto Ruiz Gallardón, en contra de la libertad de las mujeres para elegir sobre cómo, cuándo y con quién ser madres, o sobre no serlo.

Esa necesidad de controlar los cuerpos de las mujeres es una clara herencia de los postulados también misóginos y patriarcales de la religión cristiana, que a las mujeres no nos considera seres humanos completos y seguimos siendo subsidiarias de los hombres.

Y si en el Estado español se nos pretende obligar a gestar y a ser madres en contra incluso de nuestra propia voluntad, en otros Estados, también gobernados por la derecha se esterilizan a las mujeres sin su consentimiento, obligándolas a una esterilidad no deseada.

El caso más flagrante es el de las mujeres peruanas que en su momento y bajo el mandato de Alberto Fujimori fueron esterilizadas contra su voluntad, tal y como vienen denunciando desde entonces.

En cualquier caso y a través de la imposición, la derecha pretende controlar y, por tanto, apropiarse de nuestros cuerpos, lo cual es, al menos para mí, del todo indecente.

¿Se imaginan ustedes un Estado que castrara a los hombres sin su consentimiento y por ende les condenara a una esterilidad perpetua sin tener en cuenta su voluntad? Pues eso es lo que están haciendo con los cuerpos y las vidas de las mujeres.

Y como setas van apareciendo voces (masculinas por supuesto) que se atreven a preguntarse y sin ningún rubor para qué queremos las mujeres libertad sobre nuestro propio cuerpo. Sí, como lo han leído. Y, además, quien se lo pregunta dirige un medio de comunicación generalista, por supuesto de derechas. Y se quedan tan a gusto.

Desde mi punto de vista, afirmar esto es lo mismo que justificar la utilización de los cuerpos de las mujeres en los conflictos armados, o justificar las violaciones sistemáticas de los Balcanes o de Ruanda, o las mutilaciones genitales que sufren las niñas en algunos países del mundo.

En definitiva usar, utilizar, mutilar y moldear los cuerpos de las mujeres al antojo de lo que piensa un grupo de hombres que ejercen el dominio y ponerlos al servicio de la comunidad masculina en general.

Y todo ello, evidentemente, sin respetar para nada la libertad de las mujeres a las que cosifican de modo que sea mucho más “normal y natural” apropiarse de su cuerpo.

Estamos en el siglo XXI y en Europa que se supone es  presuntamente uno de los espacios geográficos, sociales y políticos con mayor índice de libertad y bienestar del planeta.

Un espacio construido a lo largo de los años y con el esfuerzo de muchas personas que idearon y llevaron a la práctica sistemas políticos que igualaran y respetaran las vidas humanas de todas las personas, para evitar que nadie se apropiara de la vida de otras personas y aniquilara sus voluntades y decisiones.

Ya vimos cuando el conflicto de los Balcanes que esas ideas, que eran una bella utopía, no dejaban de ser eso, utopía. Pero ahora, con la contraofensiva de la derecha europea reforzada con esta farsa que han llamado crisis y que están utilizando unos cuantos para enriquecerse todavía más, vuelven las viejas ideas del sometimiento de quienes ellos, esos mismos hipócritas que se están enriqueciendo con el sufrimiento de millones de personas, consideran que no han de tener derechos sobre sus propios cuerpos y sobre su maternidad.

Y quieren someternos de nuevo a sus dictados de mercado, de miedo, de obediencia debida a los varones de clan, etcétera.

Pero no lo van a conseguir pese a Gallardón y sus secuaces, tanto del (des)gobierno al que pertenece, como de la Conferencia Episcopal con sus señores de faldas largas y negras.

Y mientras en el Estado español y en muchas ciudades tanto de Europa como de otros lugares del mundo claman y protestan por esta involución que esta gentuza hipócrita quiere imponernos, la creatividad para la lucha hace su aparición y nos encontramos con iniciativas como ésta en la que cientos de mujeres decidieron registrar su cuerpo en contra de la reforma de la Ley de Aborto.

Esta acción, que fue idea de la artista y activista madrileña Yolanda Domínguez, se realizó en Madrid, Bilbao, Barcelona, Sevilla, Pamplona y Pontevedra. Y quién sabe si se extiende por otras ciudades dónde puede acabar…

Desde hace unas semanas y por parte de varias organizaciones y particulares se está pidiendo un gran pacto de mujeres en el Parlamento para evitar esta reacción patriarcal, misógina y que atenta contra la vida de las mujeres.

Las diputadas del Partido Popular (PP) se oponen, al menos públicamente. Habría que preguntarles qué piensan ellas mismas, más allá de las imposiciones del propio PP sobre el valor de la vida humana, más allá de, como digo, la opinión del propio partido.

Y sobre todo habría que preguntarles a toda esa gentuza, mujeres y hombres que defienden la reforma: ¿Donde están sus ideas y sus correligionarios llamados “Provida” cuando en lo que llevamos de años son ya 10 las mujeres asesinadas a manos del terrorismo machista, por ejemplo? Aunque claro para ellos y ellas esto no es terrorismo aunque mate más que el terrorismo político. Hipócritas.

También habría que preguntarles: ¿Donde están los “Provida” cuando en un intento desesperado por mejorar sus condiciones de vida más de 15 personas subsaharianas mueren en Ceuta cuando intentaban llegar a sus costas? Hipócritas.

O ¿Dónde están sus pancartas reclamando derechos para el “concebido no nacido” cuando hay niñas y niños con una vida por delante pero que no pueden comer correctamente cada día porque esta farsa llamada crisis les ha dejado en la miseria? Hipócritas.

O ¿Por qué no aparecen cada vez que una persona enferma y/o dependiente pierde la vida por los recortes que ellas y ellos han impulsado o refrendado? Hipócritas.

Y así un sinfín de preguntas que reflejan la hipocresía de esta gentuza que nos (des)gobierna y que sólo pretende imponer criterios reaccionarios al más puro estilo dictatorial, amparándose en unos votos que consiguieron mintiendo y corrompiendo todo lo que tocaban, como se está demostrando poco a poco.

Ellos y ellas, quienes ostentan el poder, creen que pueden apropiarse de cuerpos y voluntades de las mujeres, pero en las últimas semanas y con las movilizaciones que se están dando tanto dentro del Estado español como fuera de él, van a tener que medir sus acciones si no quieren salir por la puerta de atrás de las instituciones de todo orden.

Porque nosotras no vamos a parar de exigir lo que es incuestionablemente nuestro. Nuestro derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo.

tmolla@telefonica.net

*Corresponsal en España. Periodista de Ontiyent.

Escritoras cubanas hablan “sin velo” en antología de cuentos

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/CimacNoticias/por: Sara Más

 

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

INTERNACIONAL
Escritoras cubanas hablan “sin velo” en antología de cuentos
Obra también recopila entrevistas a narradoras contemporáneas 

Especial
Especial

Espacios fundamentales de la historia más reciente de la realidad cubana se recrean desde las voces y narraciones de 10 escritoras de esta isla que son entrevistadas y reunidas en el libro “Palabras sin velo”, de la periodista Helen Hernández Hormilla, presentado en esta capital el pasado 5 de febrero.
 
“Se trata de un libro inusual que reúne varios en uno; es un libro de entrevistas a escritoras cubanas en plena creación y, a la vez, es también una antología de cuentos”, consideró el ensayista Jorge Fornet al presentar en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), el volumen de la Editorial Caminos, del Centro Memorial Martin Luther King.
 
“Palabras sin velo” entrega entrevistas que Hernández Hormilla realizó, entre 2008 y 2010, a las narradoras cubanas contemporáneas Mirta Yánez, Esther Díaz Anillo, María Elena Llana, Marilyn Bobes, Laidi Fernández de Juan, Nancy Alonso, Aida Bahr, Karla Suárez, Anna Lidia Vega Serova y Mylene Fernández Pintado.
 
Las conversaciones se acompañan, en cada caso, por un cuento escrito por cada una de las escritoras.
 
“A la vez que nos entrega sus entrevistas, la autora está leyendo la literatura actual y nos hace la propuesta de un canon interesado y muy legítimo que se está introduciendo en la cuentística cubana”, sostuvo Fornet, quien dirige el Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de las Américas.
 
En lo que Fornet también califica como un ejercicio de la memoria, de rescate del pasado, “la autora y sus entrevistadas hablan desde una posición de mujeres que no reniegan de serlo, pero a la vez lo hacen con un espectro amplio, que compete a toda la sociedad”, comentó el investigador.
 
Unas se declaran feministas, otras no se reconocen como tales, otras se ubican entre un punto y otro, pero lo más valioso es percibir esas diferencias en un panorama que hace realmente atractivo el libro, agregó.
 
En opinión de la periodista Isabel Moya, se trata de un verdadero diálogo coral entre la periodista y sus entrevistadas, entre las autoras y sus obras, y entre las obras entre sí, como vías para llegar a una aproximación diferente a un espacio de la realidad cubana, sin fundamentalismos.
 
La autora reivindica la entrevista periodística en todo su valor porque sus preguntas son inteligentes y pone a pensar a las entrevistadas sobre temas que no se han planteado, precisó Moya.
 
A juicio de la experta en temas de género y comunicación, es una reflexión necesaria porque todavía los temas del feminismo en Cuba han sido poco estudiados y, aunque no hay un gran desarrollo teórico, aquí empiezan a escucharse voces y opiniones sustanciales para proseguir la investigación sobre feminismo y literatura, agregó.
 
La autora del libro, Helen Hernández Hormilla, explicó que la obra abarca un espectro bastante amplio de autoras de distintas promociones, pero que se encuentran también en un momento histórico determinado.
 
“Como las feministas aprendemos a mirarlo todo desde ese corte histórico social, la intención de recopilar los cuentos junto a las entrevistas, es pensar también en esa condición que ha implicado ser mujer en Cuba desde la literatura que escriben las mujeres”, destacó.
 
Tanto en las entrevistas como en los cuentos emergen temas medulares en la historia reciente de las cubanas, como la soledad, la violencia, la doble jornada, el amor, el desamor o la “dificultad para dialogar todas las mujeres que somos y estamos conminadas a ser a la vez”, destacó Hernández Hormilla.
 
La narrativa femenina es un tema recurrente en la labor de esta joven periodista, autora también del libro de ensayos “Mujeres en crisis. Aproximaciones a lo femenino en las narradoras cubanas de los noventa”, editado por Publicaciones Acuario en 2011.
 
Su reciente entrega, “Palabras sin velo”, es también una expresión más de su confianza en el periodismo, al decir de Hernández Hormilla. “Quisiera que fuera un puente para que se pueda llegar a la obra de estas escritoras, que son realmente las protagonistas”, señaló.

Cristal de Roca: Sin lugar reservado

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix HD/CimacNoticias/por: Cecilia Lavalle

CIMAC Noticias
CIMAC Noticias

¿Cuál es el lugar de las mujeres?

CIMACFoto: César Martínez López
CIMACFoto: César Martínez López

Una amiga de mi hija está próxima a contraer matrimonio. Y, como regalo de bodas, uno de sus parientes cercanos le obsequió un libro que se titula algo como: “El lugar de las mujeres modernas”.

Mi hija, que hojeó el libro, me dijo: “Después de dar muchas vueltas y decir que las mujeres modernas estamos en crisis, el autor afirma que nuestro lugar es la familia”.

A reserva de conseguir y leer el libro en cuestión, me parece que podría coincidir con el diagnóstico, pero no con la medicina y, muy seguramente, tampoco con los argumentos.

Las mujeres del siglo XXI estamos metidas en un lío. Particularmente las jóvenes occidentales. Porque viven en un contexto en el que ejercen una serie de derechos, pero se insiste en que su lugar es el siglo XVIII.

Es decir, pueden estudiar, trabajar, ganar dinero, utilizar las nuevas tecnologías, gozar de cierta independencia y autonomía, pero…

Pero se afirma que su “verdadero lugar” es el cuidado del hogar y la familia. Esa es la prioridad y su real función en el mundo. Todo lo demás es lo de menos, es accesorio, es complementario.

En otras palabras, tienen un pie en el siglo XXI y otro en el siglo XVIII. Y ahí tenemos a legiones de mujeres multiplicándose, dividiéndose y restándose para cumplir bien en los dos mundos.

Por eso las mujeres de este siglo suelen sentirse divididas y frustradas. Con ningún mundo quedan bien. Además, están agotadas.

¿La prueba? Los niveles de estrés se han disparado, el consumo de antidepresivos ha aumentado y el de las adicciones también. ¿Qué hacer?

Algunas personas abierta o disimuladamente afirman que lo que debemos hacer es “ocupar nuestro lugar”. Y, ¿cuál es ese lugar? ¡El siglo XVIII!

Nos gritan: Mujeres del mundo, olvídense de todo, que lo suyo es el sagrado hogar. ¿Se siente deprimida? Olvídelo. “Su misión” es servir a otros. ¿Tiene aspiraciones personales? ¡Es usted una egoísta! (la culpa siempre sale a relucir a la hora de recordarnos “nuestro lugar”).

Otras personas sostienen que las mujeres somos una especie de robotinas de última generación que podemos to-do con sólo or-ga-ni-zar-nos.

Y nuestra esmerada organización a menudo se va al caño porque hay una serie de imponderables que no controlamos, como el clima, el bloqueo de una calle o la alergia de una de las crías que impidió que la recibieran en la guardería.

Pero en las dos posturas hay una constante. Ninguna cuestiona lo que se ha decidido como nuestro lugar: el cuidado del hogar y la familia.

¿Y si empezamos por cuestionar ese lugar? ¿Si decidimos que no vale tal cosa como “el lugar de las mujeres”? ¿Si el hogar y la familia fueran por igual lugar de las mujeres y los hombres?

No se trataría de no tener hogar, sino de compartir en partes iguales todas sus tareas. No se trataría de no tener hijas, hijos, sino de compartir en partes iguales todas las tareas de cuidado y formación.
Se trataría de no tener un lugar asignado sólo por nacer con el sexo con el que nacemos.

La idea es que no haya lugares reservados. Para que así, con plena libertad, cada mujer pueda elegir, de entre todos los lugares, los que le cuadren, en distintos momentos de su vida.

La idea es que nadie vuelva a decirnos cuál es nuestro lugar, porque todos son nuestros lugares.

Apreciaría sus comentarios: cecilialavalle@hotmail.com.

*Periodista y feminista en Quintana Roo, México, e integrante de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.