Columna Invitada: Reyes Magos con perspectiva de género

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/por: Lucía Lagunes Huerta/@lagunes28

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COLUMNA INVITADA
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Reyes Magos con perspectiva de género

CIMACFoto | retomada de zaqi
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Seguramente miles de niñas y niños estarán jugando con los regalos que les han traído los Reyes Magos, juguetes que han seleccionado a través de los miles de anuncios publicitarios que les han bombardeado desde que nacieron y también siguiendo una lógica de los juguetes que les han regalado a lo largo de su vida.

Algo aparentemente inofensivo y natural como regalar un juguete deja de serlo cuando se reflexiona la influencia que esto implica en la formación de los seres humanos.  

Ya lo decía Simone de Beauvoir: “No se nace mujer, se hace”. Como tampoco se nace hombre también se hace y esto no intenta negar que nacemos con un sexo determinado, sino puntualiza cómo a partir del sexo con el que nacemos se designan atributos, habilidades, actitudes, lugar que se ocupa en el orden social y formas de expresar nuestros sentimientos, entre muchos otros factores.

Y mucho de lo que es hoy la humanidad se ha aprendido a través del juego y los juguetes.

Sino, pensemos cómo es que las mujeres aprendimos que las tareas domésticas venían incluidas con nuestro sexo, pues porque desde niñas tuvimos en nuestras manos escobas, juegos de té y muñecas, juguetes que reafirmaban el estereotipo de la feminidad a la vez que nos entrenaban para desarrollarlo.

Hoy las niñas del siglo XXI tienen bebés a los cuales alimentan, cambian pañales, duermen y atienden en la enfermedad, muñecas hipersexualizadas con labios gruesos y sensuales, autos, teléfonos celulares, computadoras y hasta armas, eso sí, de color rosa para no perder su feminidad.

Los niños de este siglo dejaron el trompo y el balero, para envolverse por completo en los videojuegos en los que matar es lo más común, destruir a otro y sobrevivir a cualquier precio es el objetivo.

Cuántos de estos juguetes fueron entregados en millones de casas,  a petición escrita en las cartas infantiles para los Reyes Magos, sin que medie la reflexión de Melchor, Gaspar ni Baltazar en el tipo de juguetes que están entregando.

Y pudiera creerse que la elección de un juguete es cosa menor, sin ningún efecto trascendente en la vida de los seres humanos y de la conformación de las sociedades. Pero no es así, el juego, el espacio lúdico en la infancia son mecanismos fundamentales en su construcción de la concepción del mundo.

Cientos de estudios en todo el mundo han concluido que los juguetes siguen fortaleciendo los estereotipos de toda clase, incluidos los de género. Que aún están lejos de desarrollar la tolerancia y el principio de igualdad entre seres humanos y la resolución de conflictos de forma pacífica.

Los Reyes Magos y las personas adultas tienen que recordar que la actividad lúdica en la niñez es un proceso sicológico que contribuye en la construcción de la identidad de género y la incorporación de roles, valores, actitudes, comportamientos y aspiraciones acordes con lo que la sociedad reconoce como válido para mujeres y hombres.

Por ello regalar un juguete es cosa sería. Qué podemos hacer, si ya están en nuestras casas estos juguetes, si ya nos dimos cuenta de este sexismo: reflexionar con nuestras hijas, hijos y menores de edad de nuestra familia sobre lo que tienen en sus manos.

Reflexionar que la violencia no es un juego ni un espectáculo y que en la vida real ha dañado a millones de personas y países enteros; una visita al Museo Memoria y Tolerancia ayudará.

Hacer de todos aquellos utensilios domésticos objetos de todas las personas y no exclusivos de las mujeres, alentar a que los niños jueguen con ellos, sin satanizarlos ni burlarse de ellos. Estimular los juegos de mesa y de desarrollo de habilidades sin duda dará mayores frutos.

Por mi parte envié mi carta a los Reyes Magos para que incluyan la perspectiva de género en su tarea y no se dejen llevar por la sociedad de consumo, para que privilegien el sano desarrollo de la humanidad y entreguen juguetes que fortalezcan el respeto por la otra persona.

*Periodista y feminista, directora general de CIMAC.

Cinco siglos de historia de las periodistas en México

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/por: Leonardo Bastida Aguilar

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MEDIOS
Cinco siglos de historia de las periodistas en México
Divulga Claudia García aportes de mujeres en la prensa escrita

Ante la “falsa idea” de que las periodistas mexicanas están presentes en toda la estructura de los medios de comunicación nacionales y tienen una gran presencia mediática, Claudia García Benítez emprendió la tarea de analizar y rescatar la labor de las mujeres en la prensa escrita mexicana desde la época virreinal hasta nuestros días.

Producto de esta investigación para obtener el posdoctorado en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, es “Las mujeres en la historia de la prensa. Una mirada a cinco siglos de participación femenina en México”, texto que retoma estudios de Elvira Hernández Carballido, María del Carmen Ruíz Castañeda, Concepción de Villarreal y del pionero en la materia, Faustino Ibarra De Anda, para rescatar los archivos hemerográficos de aquellas mujeres que publicaron en periódicos y revistas.

La también pedagoga buscó identificar las posiciones más prominentes que las mujeres ha ocupado a lo largo de la historia de la prensa escrita en nuestro país.

Al respecto, Rosa María Valles Ruíz, prologista del libro publicado por Documentación y Estudios de las Mujeres A.C. –organización cuya tarea es el rescate, la recuperación y el registro de las mujeres mexicanas en diferentes ámbitos–, señala que las periodistas mexicanas están en una paradoja, pues mientras dan a conocer y opinan sobre hechos sociales, económicos, culturales y políticos que afectan a la vida nacional, su tarea es poco conocida.

RECORRIDO HISTÓRICO

Durante la época colonial, la autora identifica tan sólo a 11 mujeres cuyas tareas eran la impresión de hojas, volantes, folletos y gacetas noticiosas.

Sus casos eran excepcionales debido a que eran viudas de impresores y obtuvieron la autorización por parte del virrey para continuar con el oficio que ejercían sus esposos. Esa situación no era común debido a que sólo en casos de que nadie más pudiera mantener a los hijos de la viuda, se le autorizaba continuar con la labor de su esposo.

Posteriormente, Claudia García analiza la labor periodística de las mujeres en el México del siglo XIX, desde aquéllas que se sumaron a la causa independentista como Leona Vicario, quien reportaba desde la trinchera de las tropas insurgentes, pasando por los periódicos para mujeres hechos por hombres hasta llegar a la época de las redactoras, quienes por lo regular se incorporaron a periódicos de corte literario.

De este grupo surgió el primer periódico hecho y dirigido por mujeres: “Las Hijas del Anáhuac”, precursor en la materia y el cual dio pie a que surgieran publicaciones de corte similar durante las últimas dos décadas del siglo XIX.

El siguiente periodo abordado por García Benítez es el de las mujeres que en la época revolucionaria comienzan a tratar asuntos de política y exigen el derecho al voto, algunas de las cuales fundarían periódicos de corte feminista y otras lograrían por fin tener un salario por su labor.

Sin embargo, es en el siglo XX cuando la autora profundiza su análisis debido a que al paso de las décadas, las periodistas pasan de la columna femenina a la de opinión política y de otras secciones, en las cuales escriben según sus habilidades y experiencias profesionales.

El recorrido de biografías y semblanzas termina con una reflexión en la que la investigadora recalca que la mayoría de las mujeres que cuentan con un espacio en la prensa escrita mexicana tienen estudios universitarios, en comunicación o en otras áreas, por lo que sus aportaciones son de gran valor para el periodismo mexicano, aunque su labor todavía no sea del todo reconocida y su presencia en la dirección de los medios sea casi nula.