Plan B: Es mi caja, idiota

STAFF:Matrix Noticias/CimacNoticias/CanalMatrix/por: Lydia Cacho/@lydiacachosi 

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COLUMNA 
Lydia Cacho Plan B
Es mi caja, idiota
 
Unas estudiantes se acercaron a Emilio Azcárraga, le reclamaron que produce basura en sus televisoras. Un testigo presencial me cuenta que Azcárraga con absoluta parsimonia miró a las jóvenes y dijo: “Si no les gusta lo que hay en la televisión, no la vean. 
Respetamos su opinión”. 
 
El argumento de este controvertido empresario es impecable, porque se asienta en la noción del libre albedrío. Un producto está a la venta y quien lo consume está tomando una decisión libre, autónoma e informada como consumidor ¿cierto? 
 
Curiosamente el empresario coincide, en principio y no por principios, con miles de activistas que señalan que si no te gusta lo que muestra la televisión simplemente no la enciendas. 
 
O para aliviar el dramatismo, cambia de canal ante la convicción de que el duopolio televisivo se dedica a producir videopolítica, como diría Giovanni Sartori, con fines extra informativos. 
 
¿Qué es lo que nos hace enojar frente a los contenidos de la televisión? ¿Acaso la deformación, mal-información y la opinión estratégicamente inducida en horario triple A? ¿O el sexismo que promueve la oprobiosa cosificación de mujeres y niñas como hembras-objetos ante hombres-machos, una y otra vez hasta que esa aplanadora normaliza lo que Sartori llama la dictadura de la imagen sobre la realidad? 
 
¿Acaso nos indigna que una mujer soez y gritona (ahora es Bozzo y mañana será otra) utilice a las personas más afectadas por la discriminación, la pobreza o la violencia para exhibirlas en un circo que caricaturiza el sufrimiento real?
 
Tal vez nos crispa que en lugar de entrevistar a las personas involucradas en el disenso social organizado, se les muestre como revoltosos. O enoja acaso la producción “ad nauseam” de culebrones que reivindican y favorecen los estereotipos que dividen a todas las mujeres entre buenas sumisas y malditas cabronas. Las sumisas siempre ganan; así que a ser sumisas.
 
Pero ¿vale la pena tomarse esto tan en serio? ¿Para qué engañarnos si todas las personas buscamos entretenernos? Hay quienes viven con mayor intensidad la realidad, quienes por su trabajo o por voluntad politizada están en mayor contacto con historias de corrupción, de activismo y de problemática social. 
 
Hay quienes viven una existencia dura o incluso miserable; entonces el televisor es el único acompañante que les permite entrar en la fantasía en la que son otros quienes sufren, o en las novelas en las que los malos lo son de tiempo completo y los buenos también y lo malos se mueren, se quedan solos o van a la cárcel. 
 
Las mujeres buenas siempre encuentran al amor de su vida, el jardín siempre florece. Y en un mundo de tanta violencia quién no quiere ver el jardín florecer, aunque sea por unas horas.
 
¿Es la televisión un asunto de clases? Es decir, acaso los programas afectan más a quienes menos reflexionan sobre sus contenidos o, por el contrario, son integradores de quienes podrían rebelarse de mayor y mejor manera, pero se consideran inmunes al efecto pedagógico de la ficción televisiva. Creo que afecta de manera diferenciada, pero igual afecta a toda persona que la mire. 
 
De ser cierto lo que asegura Giovani Sartori, que la televisión ha acabado con el pensamiento abstracto, es decir con las ideas claras y diferentes, quien esté libre de influencias que tire el primer control remoto. 
 
¿Acaso quienes lograron desarrollar un pensamiento sociocrítico son capaces de mirar la televisión, divertirse, reflexionar y luego analizar los efectos emocionales y culturales de la programación que inicialmente buscaron para divertirse? 
 
Urge una aproximación más documentada sobre los contenidos televisivos. ¿Son responsables los empresarios de producir contenidos que fomenten la violencia y la discriminación? 
 
Acaso deberíamos de discutir si se debe despedir a la conductora del circo de la miseria humana que viaja en helicópteros pagados con nuestros impuestos, cuando hay tantos problemas en México.
 
Yo digo que sí, porque todo debate que nos ayude a regresar a un análisis profundo para salir del mero “cámbiale de canal” es tremendamente útil. Y no me desvío con un entreténgase leyendo un libro, porque al final toda persona tiene derecho a elegir el medio para su diversión, y su medio de información también. 
 
Cuando las noticias se fabrican a modo del gobernante que paga para que le peguen a quien disiente; cuando el contenido tiene como meta destruir la dignidad de la población, mentir para subsistir, distraer para ganar, y lo hace a través de la domadora del circo, la cadena de favores y sus autores deben ser evidenciados.
 
*Plan B es una columna publicada lunes y jueves en CIMAC,Canal Matrix HD, El Universal y varios diarios de México. Su nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrirá.

Migración golpea a indígenas salvadoreñas

STAFF:Matrix Noticias/CimacNoticias/CanalMatrix/por: Marta Sigarán, corresponsal 

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LA OTRA RUTA MIGRATORIA 
Migración golpea a indígenas salvadoreñas
Causa discriminación y pérdida de cultura y lenguas originarias 
 
San Salvador, 30 sep 13 (Cimacnoticias).- Años de esfuerzo y trabajo en el campo se vuelven inservibles en mi búsqueda de empleo en la ciudad, nadie valora mi fuerza y mi capacidad de conocer la tierra, comenta Luz, una mujer indígena que vivió hasta la edad de 30 en el campo, pero tras la caída de la agricultura en El Salvador decidió emigrar a la ciudad en busca de empleo para mantener a sus tres hijos.
 
Luz pertenece a una de las pocas comunidades indígenas que aún preservan sus costumbres en el país en el municipio de Izalco. Comenta que ella ha visto cómo desaparecen los rasgos culturales que las caracterizan, que sus hijos ya no quieren usar vestuarios que los identifiquen como indígenas,  porque sufren discriminación y que le duele ver cómo se pierde todo día con día incluyendo su lengua.
 
La migración ha sido un fenómeno que ha atacado a las comunidades indígenas salvadoreñas, iniciando en la posguerra pero continuando hasta la actualidad debido, según Luz, a la crisis que sufre el agro salvadoreño y a los altos costos de la vida en el país.
 
Su hijo mayor decidió irse a Estados Unidos, ya tiene ocho años sin verlo, no conoce a su primer nieto y sostiene que ella sabe que morirá sin verlos.
 
Se ha evidenciado que los pueblos indígenas salvadoreños son pobres entre los pobres del país. Según el documento “Perfil de los pueblos indígenas de El Salvador”, 38.3 por ciento de las y los indígenas se calificó en extrema pobreza; 61.1 por ciento, en la línea de pobreza, y sólo 0.6 por ciento calificó con cobertura de sus condiciones básicas de vida.
 
Lo que más le duele a Luz es cómo el papel de liderazgo y fuerza de las indígenas y campesinas salvadoreñas se ha invisibilizado. “Yo sé cortar caña, sembrar maíz, frijoles, no he necesitado de nadie para alimentar a mis hijos; soy una mujer fuerte”, sin embargo al llegar a la capital muchos trabajos me rechazaban por ser mujer, sólo me ofrecían trabajos en casas, no quiero decir que esos sean fáciles pero son muy mal pagados.
 
“A la mujer en la ciudad se le ve cómo débil, necesitada, cuando recién llegué la gente me trataba mal, me decían “la indita”, según ellos de cariño me regalaban comida y me veían con cara de lástima, inscribí a mis hijos en la escuela y la menor no quería ir, se burlaban de su forma de hablar, fue muy difícil la integración de ellos en la ciudad, pero era necesario”, dice Luz
 
Según el director nacional de Pueblos Indígenas y Diversidad Cultural de la Secretaría de Cultura, Gustavo Pineda, existen estudios genéticos que confirman que del total de la población salvadoreña, el 95 por ciento posee ascendencia indígena, y que sólo 5 por ciento tiene raíces europeas o africanas. No obstante, esta identidad indígena ha sido históricamente invisibilizada o negada.
 
Las difíciles condiciones de vida de los pueblos indígenas se vieron acentuadas por los acontecimientos sociopolíticos de 1932, cuando murieron unos 25 mil campesinos a manos de las fuerzas militares, encabezadas en ese entonces por el presidente Maximiliano Hernández Martínez. Por miedo, los sobrevivientes decidieron invisibilizar sus rasgos culturales.
 
Las sucesivas migraciones de población indígena a otros países, la guerra civil que le siguió en 1980, la influencia de religiones importadas y tradicionalistas, violaciones a los derechos, el desamparo y la explotación, así como el despojo de las tierras que no les permite mantener su nivel de vida y especialmente su identidad cultural, han contribuido al proceso de invisibilidad de la identidad nacional como pueblos originarios.
 
Las mujeres indígenas no nos podemos dejar vencer, concluye Luz, aunque no se nos valore y se nos discrimine, nuestra identidad está en nuestra sangre y nuestra fuerza y nuestros valores no se nos pueden quitar aunque vivamos en el campo, en la ciudad o en Estados Unidos; debemos sentirnos orgullosos de nuestras raíces, advierte.

Oaxaca: 90 por ciento de embarazos de alto riesgo en indígenas

STAFF:Matrix Noticias /CimacNoticias/CanalMatrix/por: Citlalli López, corresponsal 

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CAMPAÑA PERIODISTAS POR EL RESPETO DE LOS DSyR DE LA JUVENTUD
REPORTAJE 
Oaxaca: 90 por ciento de embarazos de alto riesgo en indígenas
Con hospitales alejados de comunidades, mujeres paren en casas
 
Santa Catarina Ocotlán, Oaxaca, 30 sep 13 (Cimacnoticias).- Una veladora alumbraba el interior de la casa de madera cimentada en una loma. Antonia se tendió en el piso de tierra, colocó unos trapos como haciendo un nido.
 
“Mi Nancy nació de patitas. Así cayó en los trapitos”. Madre e hija libraron la muerte. Aquella noche, recuerda, estaba en casa con dos de sus hijos. En la calle sólo se oía el silbar del viento entre la espesa neblina que todos los días cae sobre esta comunidad indígena ubicada en la Mixteca Alta de Oaxaca.
 
Antonia Gaytán López tiene 45 años y cinco hijos. Envuelta en la pobreza, en las cinco ocasiones tuvo que parir a ras del suelo.
 
Y es que en esta zona de Oaxaca, la marginación coloca a las indígenas chocholtecas a merced del destino. Sabiéndose en riesgo, las mujeres no tienen más opción que parir sin la asistencia médica porque el hospital más cercano está a hora y media sobre camino de terracería.
 
En el último embarazo de Antonia, por la edad (40 años) y posición del producto, corrió el riesgo de morir. El nacimiento sería por cesárea.
 
Un mes antes de la fecha probable del parto, el médico de la clínica expidió su pase al hospital de Nochixtlán. Sin dinero para trasladarse, se jugó la vida en un volado que con mucha fortuna, ganó.
 
“Con mis cuatro hijos anteriores nunca fui a revisión, así nada más los tuve. Con esta última sí fui porque me dijeron que era embarazo de alto riesgo. Aún así, no me quedó de otra más que naciera en la casa, el parto se adelantó y yo no tenía dinero para ir al hospital”, relata.
 
La mujer vive del tejido de sombreros, productos que utiliza para el trueque de cebolla, sal, chile o tortilla en la tienda del pueblo. Todos los días se sienta a “rajar palma” mientras realiza el pastoreo de su yunta. Al día realiza unos dos sombreros y a veces logra vender uno en cuatro pesos.
 
Con esa actividad, Antonia lograba juntar en un mes 70 pesos para poder ir a sus citas en el hospital de Nochixtlán, el más cercano a Santa Catarina.
 
Los días de cita, la mujer tenía que salir en el único transporte de la población: una camioneta de redilas. El traslado en el día le costaba 30 pesos. Pero entre las montañas, en un camino maltrecho y en medio de la noche, un viaje especial tiene un valor de hasta 2 mil pesos.
 
POBREZA Y MARGINACIÓN 
 
Santa Catarina Ocotlán, del municipio de San Juan Bautista Coixtlahuaca, es un pueblo en la Mixteca Alta con habla chocholteca. A la comunidad se accede por un intrincado camino que hoy, con las lluvias, es prácticamente intransitable. Llegar a la comunidad obliga a realizar una caminata de una hora al punto más próximo en automóvil ligero.
 
Aquí habitan menos de 200 personas, 45.41 por ciento hombres y 54.59 por ciento mujeres. Sólo cuenta con 53 casas, la mayoría de una pieza y levantadas de madera y lámina. Los habitantes carecen de servicios básicos. A excepción del centro de salud y la agencia municipal, las casas no cuentan con agua entubada y energía eléctrica.
 
El 56.67 por ciento de la población no percibe ingresos, mientras que el 3.3 por ciento vive con menos de un salario mínimo, el resto percibe entre dos y cinco salarios mínimos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
 
Victoria López y su esposo, Apolinar Francisco, forman parte del grueso de la población sin ingresos. Ella y él son campesinos, sobreviven con los alimentos que les da la tierra y con lo poco que ganan con el tejido de palma.
 
Es martes. Victoria deambula en la clínica de la comunidad. Su esposo está en consulta por deshidratación.
 
Envuelto en un rebozo, la mujer carga en su espalda a su último hijo, un niño de un año de edad que debió haber nacido en el hospital de Nochixtlán, pero, al igual que Nancy, hija de Antonia, nació en casa con el riesgo de morir.
 
El matrimonio vive en una ranchería de Santa Catarina Ocotlán, ubicada a hora y media del centro de salud y a dos horas y media del hospital. A su casa sólo se llega en burro o a pie abriéndose paso entre el pedregoso cerro en donde acechan los coyotes.
 
“A mí me dieron pase para Nochixtlán porque mi primer embarazo fue cesárea; en el segundo también fuimos a Oaxaca al hospital porque decían que era igual con riesgo, y de éste me mandaron porque el tiempo entre un embarazo y otro fue de ocho años”, recuerda.
 
Para pagar el traslado al hospital de sus dos primeros hijos, Apolinar tuvo que irse a trabajar a la Ciudad de México durante tres años. Sin dinero para viajar, Victoria se arriesgó a parir en casa con la ayuda de una de sus tías.
 
Después del parto, las mujeres cortan el cordón umbilical con sotol, una especie de planta cuyas hojas van formando rosetas extendidas en forma de cuchillas largas. 
 
Para sacar la placenta toman tés de hoja de aguacate y penca de maguey papalomé para “desinfectar”. Luego se fajan para expulsar la placenta por completo. Posterior al parto algunas mujeres acuden a consulta y otras simplemente regresan a su clínica con un nuevo embarazo.
 
RIESGOS POR MATERNIDAD 
 
Para evitar la muerte materna, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) establecieron criterios de clasificación de riesgo para determinar cuándo es necesario remitir un parto a hospital y cuándo puede ser atendido en la clínica de salud. Éstos se dividen en factores socioeconómicos, biológicos y ginecoobstétricos.
 
Liliana Martínez Zárate, encargada del Centro de Salud en Santa Catarina, detalló que algunos de estos factores son: edad menor a 15 años y mayor de 35; talla menor de 1.45 metros; peso previo del embarazo de 45 kilos; nuliparidad (que no haya tenido ningún hijo), o más de cinco hijos; periodo intergenésico menor de dos años; muerte fetal previa; así como la pobreza; embarazo no deseado; madre con analfabetismo o primaria incompleta; aborto; bajo peso al nacer, y desnutrición.
 
Más del 90 por ciento de las mujeres en edad reproductiva de esta comunidad tienen todas estas características que vuelven sus embarazos de alto riesgo, según el criterio de la institución de salud, precisó Martínez Zárate.
 
La médica añade que lo anterior no implica que las mujeres puedan ser asistidas en la clínica en caso de un imprevisto.
 
De acuerdo con los registros del centro de salud, en los últimos dos años ocurrieron cinco nacimientos en Santa Catarina Ocotlán, pero ninguno fue asistido en la clínica o en el hospital. 
 
SIN MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS 
 
En Santa Catarina Ocotlán las mujeres tienen hasta 10 hijos y un mínimo de cinco. Ellas comienzan su ciclo reproductivo entre los 13 y 19 años de edad, con una diferencia de uno y dos años entre cada embarazo.
 
Muy pocas, sólo 24 de 120 mujeres en edad reproductiva, tienen algún método de planificación familiar, pero desde mayo pasado ninguna clínica de la jurisdicción sanitaria de la Mixteca tiene métodos anticonceptivos. 
 
De 12 contemplados en inventario para ofertar a las y los usuarios, la clínica de Santa Catarina sólo cuenta con uno: el condón masculino.
 
Martínez Zárate explica que muchas mujeres no llevan un control de planificación familiar o método anticonceptivo por prohibición del esposo o de la suegra.

Engañoso Presupuesto para las mujeres

STAFF:Matrix Noticias/CimacNoticias/CanalMatrix/por: Anayeli García Martínez

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REPORTAJE
Engañoso Presupuesto para las mujeres
Suben montos, pero van a programas que no fomentan equidad
 
Enrique Peña Nieto elimina becas para estudiantes embarazadas, y destina fondos para la operación de Laguna Verde con el argumento de que contribuyen a la “igualdad”. 
 
Lejos de fortalecer con más recursos a programas para atender a las mujeres, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2014 de Enrique Peña Nieto pretende desaparecer acciones a favor de la igualdad de género y –en el colmo– destinar fondos a medidas que nada tienen que ver con la equidad entre los sexos, tales como la generación de energía eléctrica.    
 
El Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género (CEAMEG) de la Cámara de Diputados realizó un análisis del PPEF 2014, y detectó que la propuesta elimina 29 programas, reasigna siete y crea 35 más para la “igualdad entre mujeres y hombres”.

Los recursos con ese fin están etiquetados en el Anexo 12 “Erogaciones para la igualdad entre mujeres y hombres”, que tiene como objetivo promover la igualdad de género, y mejorar la eficacia del gasto público. Así, los montos etiquetados van encaminados a programas, proyectos y acciones orientadas a beneficiar directamente a las mexicanas.

El CEAMEG informó que el presupuesto del Anexo 12 tiene un incremento real de 10.5 por ciento, al pasar de 18 mil 760 millones 618 mil 532 pesos aprobados para 2013, a 21 mil 522 millones 526 mil 642 pesos proyectados para el próximo año.
 
ESPEJISMO 
 
Lo anterior pudiera parecer un avance significativo para la población femenina, pero en los hechos desaparecen de tajo programas que han contribuido a disminuir las brechas de desigualdad social entre los sexos.
 
En la SEP, por ejemplo, se eliminan seis programas. De aprobarse la propuesta de Peña Nieto, no tendrían continuidad las becas de apoyo a la educación básica de madres jóvenes y jóvenes embarazadas, y el de educación básica para niños y niñas de familias jornaleras migrantes.

En la Secretaría de Hacienda se pretende desaparecer cinco programas, entre ellos el de Promoción y coordinación de las acciones para la equidad de género; Organización productiva para mujeres indígenas, y Acciones para la igualdad de género con población indígena.
 
En el caso de la nueva Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (antes Secretaría de la Reforma Agraria), se extinguen el Programa de la Mujer en el Sector Agrario y el fondo para el apoyo a proyectos productivos en núcleos agrarios. En su lugar se crea el programa de apoyo para la mujer emprendedora.
 
OPACIDAD
 
En su estudio del PPEF 2014, el CEAMEG encontró que la Secretaría de Energía agrega cuatro programas que si bien tendrán recursos que no son del Anexo 12, aparecen registrados como parte del gasto para “la igualdad entre mujeres y hombres”.  
 
Es en estos rubros donde de manera aparentemente engañosa la propuesta del Ejecutivo federal plantea acciones “a favor de las mujeres”, pero en realidad van dirigidas a la población en general.   
 
Tal es el caso de los programas Operación comercial de la red de fibra óptica y apoyo tecnológico a los procesos productivos en control de calidad; Operación y mantenimiento de las centrales generadoras de energía eléctrica; Operación, mantenimiento y recarga de la nucleoeléctrica Laguna Verde para la generación de energía eléctrica, y el de Suministro de energéticos a las centrales de electricidad.
  
En el caso de la Secretaría de Turismo sí se pretende destinar recursos del Anexo 12, pero a programas de próxima creación que nada tienen que ver con las necesidades femeninas, por ejemplo: el de Asistencia integral e información turística; Promoción de México como destino turístico; Regulación y certificación de estándares de calidad turística, e Impulso a la competitividad del sector turismo.
 
Igualmente, la Secretaría de Marina con su programa Administración y fomento de la educación naval –agregado al Anexo 12– tendrá un aumento de más de 510 por ciento, ya que para este año tuvo 3 millones de pesos y se le proyectan 17 millones 10 mil 876 pesos para 2014. Sin embargo, no está claro si estos recursos beneficiarán a las mujeres 

En otra muestra de falta de transparencia en la asignación y ejercicio de los recursos a favor de las mexicanas, el CEAMEG reportó que el PPEF 2014 elimina la referencia que establecía que una vez aprobado el presupuesto anual, el Instituto Nacional de las Mujeres enviaría a cada dependencia un documento con los detalles de los montos por programa y unidad responsable, a fin de que cada secretaría tuviera claro en qué gastar los recursos.
 
La Cámara baja aún puede hacer ajustes al PPEF y tiene como plazo el próximo 15 de noviembre para aprobar el decreto de presupuesto, y con ello el gasto para la igualdad entre los sexos.