El senador @ricardomonreala alerta de un “Atencazo” contra Maestros de la CNTE para este fin de semana #RepresiónPriista

 

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Para Ricardo Monreal, el coordinador del partido Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, se aproxima un“atencazo” sobre los maestros de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) “que disienten de la reforma educativa”.

Atenco, el municipio al oriente del Estado de México, se transformó en un verbo después de la violencia y la represión policial que ordenó Enrique Peña Nieto, entonces gobernador, sobre los pobladores de dicha comunidad que se opusieron a la construcción de un aeropuerto en sus tierras.

En un artículo publicado en el sitio de internet Diputados en Movimiento, Monreal Ávila plantea la hipótesis de que la represión policiaca será entre la noche de este viernes y la madrugada del próximo domingo.

Así lo describe el diputado a lo largo de los 16 párrafos que conforman la carta hecha pública este día: “No está planeado que corra la sangre al río, pero sí que haya ríos de botas, uniformes, escudos, toletes, gases lacrimógenos y mangueras de agua a presión para desalojar y replegar a los maestros

El “atencazo” que viene
Ricardo Monreal Ávila

En recuerdo de la señora María Magdalena Monreal Puente, madre de la Lic. Magdalena Núñez Monreal.

Viene la represión contra los maestros que disienten de la reforma educativa. De manera especial, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Será entre la noche del viernes próximo y la madrugada del domingo. No está planeado que corra la sangre al río, pero sí que haya ríos de botas, uniformes, cascos, escudos, toletes, gases lacrimógenos y mangueras de agua a presión para desalojar y replegar a los maestros. Recordemos que hoy la represión no es sinónimo de exterminio físico o muerte, sino de contención y abatimiento político.

El plan está a la vista de todos y se ha armado de la siguiente manera: los dirigentes visibles del movimiento serán los primeros aprehendidos, acusados de delitos federales como sedición, rebelión y motín. La denuncia correspondiente ya la promovió un grupo de senadores del PAN ante la PGR, mientras que el dirigente del PRD, Jesús Zambrano, y el coordinador de los senadores perredistas, Miguel Ángel Barbosa, se han deslindado de las movilizaciones de protesta de la CNTE.

Posteriormente vendrá el desalojo de los campamentos en el zócalo y en las calles aledañas, a cargo de las policías federal y de la Ciudad de México. Tres círculos de policías rodearán los campamentos. El primero irá armado únicamente de escudos y toletes, sin armas de fuego. El segundo círculo servirá de contención o muro del primero, y llevará gases lacrimógenos. El tercer círculo de fuerzas de seguridad estará conformado por equipo y tanques antimotines, que operan con agua a presión. Es el equipo que adquirió el gobierno de Felipe Calderón, pero que al parecer le tocará estrenar a Enrique Peña Nieto.

Desde el viernes todos los elementos de ambas corporaciones que intervendrán en el operativo serán acuartelados. Este es el motivo por el que se habría suspendido el clásico de futbol del domingo en ciudad universitaria, porque literalmente no habrá polícias en las calles sino todos estarán en sus cuarteles. Además, claro, de evitar que porras y barras futboleras se enfrenten entre ellas o, eventualmente, grupos de jóvenes se adhieran a los maestros.

El operativo en ciernes provocó ya la cancelación del viaje presidencial a Turquía y dejó en suspenso el día, lugar y hora en que el Presidente Peña Nieto enviaría el mensaje a la Nación con motivo del primer informe de gobierno. Personalmente estará al frente del operativo de desalojo de los maestros. Y en función de los resultados, presentará su mensaje a la población, en cadena nacional.

Todo está orientado a que este operativo de desalojo y repliegue de los maestros disidentes sea el mensaje central del primer informe de gobierno. Que la Nación y el mundo sean testigos de un acto de fuerza, firmeza y autoridad presidencial, justo en el momento en que ha crecido el desencanto y las dudas sobre la capacidad del nuevo gobierno para instrumentar su programa de reformas ambiciosas.

El guión no es nuevo. Se utilizó en el estado de México en el 2006, cuando fuerzas especiales de las Brigadas de Operación Mixta (BOM), se enfrentaron con ejidatarios de San Salvador Atenco que se oponían a la construcción del aeropuerto metropolitano en sus tierras. Un millar de policías atacaron a 100 ejidatarios de esa comunidad, con un saldo de 30 campesinos lesionados de gravedad, 19 desaparecidos y tres policías heridos. El recién inaugurado mandatario estatal, Enrique Peña Nieto, quiso deslindarse de la debilidad de los gobiernos de Vicente Fox y de Arturo Montiel, asumiendo este acto de autoridad que, sin embargo, terminó urbi et orbi como un acto de arbitrariedad conocido como el Atencazo.

Lo nuevo en esta ocasión es la utilización de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos del Distrito Federal como testigo social, padrino de bautizo o chaperón de este despliegue de cuerpos policiales, así como de las autoridades capitalinas como corresponsables de lo que allí suceda.

Ahora bien, al jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, tirios y troyanos buscan “echarlo en medio” en este juego de dominó y vencidas políticas en que se ha convertido la aprobación de la reforma educativa.

Reprime o renuncia, es la falsa disyuntiva que le están planteando al responsable del gobierno capitalino frente a las movilizaciones de la disidencia magisterial, que previsiblemente habrán de incrementarse en estos días, a pesar de todas las mesas de diálogo que se instalen, porque la decisión de las partes en conflicto parece inamovible: los maestros exigen la abrogación de la reforma educativa y el gobierno federal rechaza modificar un punto o una coma a los tres reglamentos que la harían posible, especialmente el de la Ley General del Servicio Profesional Docente, que entre otras arbitrariedades prevé el despido de docentes sin derecho a indemnización.

La pretensión es que el gobierno de la ciudad, por la vía de la represión, se convierta en el gato que saque las castañas del incendio en que amenaza convertirse la reforma educativa, por un error de negociación y cálculo político de sus promotores.

La pretensión puede llegar incluso al chantaje: “¿quieres nuestros votos para convertir al DF en el estado 32 del pacto federal? Pues danos antes una prueba de tu fe federalista: échanos una manita reprimiendo a los maestros. Coopelas o cuello”.

La reforma educativa trae un pecado político de origen: el despotismo ilustrado. La educación de calidad, un bien público necesario e indispensable, se decidió impulsarla con una práctica políticamente agotada y disruptiva, el centralismo autoritario. “La reforma a la letra, con sangre entra”.

De manera inconsulta, vertical, hermética y hasta tramposa (se pidió a los inconformes presentar ponencias y propuestas, de las cuales ninguna fue incorporada) se decidió impulsar una reforma cuyo aspecto central, paradójicamente, no es revolucionar los contenidos educativos y la forma de socializarlos, sino modificar el esquema laboral entre el gobierno y los maestros. Sus autores consideran que el principal problema educativo del país es el mensajero (los maestros) y no el mensaje, es decir, lo que se enseña, cómo se enseña y en qué condiciones se enseña.

Atenco

Por supuesto que el sindicalismo magisterial, oficial y disidente, tiene su cuota de responsabilidad en el desastre educativo del país. Responsabilidad de la que no están exentos los patrones, los sucesivos gobiernos federales de PRI y PAN. Pero no es el único ni el primer eslabón de la cadena de cambios sucesivos que es necesario introducir para detonar una verdadera revolución educativa en México.

Hace 11 años el gobierno de la ciudad de México vivió un amago político similar con las protestas de los ejidatarios de Atenco. Fox pretendió que AMLO le hiciera el trabajo sucio de reprimir a los protestantes. Lo regresó por peteneras. “De acuerdo a la Constitución usted es el jefe de la policía de la capital, usted deles la orden”. Sobrevino el Atencazo. Ayer eran dos mil campesinos de un municipio. Hoy son más de 15 mil maestros de cuatro estados…, más los que se acumulen.

ricardomonreala@yahoo.com.mx

Twitter: @ricardomonreala

Columna Invitada: Tabaquería

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/Redacción/Por: @Perlfarben

Tabaquería

No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Fuera de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.

Ventanas de mi cuarto,
del cuarto de uno de los millones del mundo que nadie sabe quién es
(y si supiesen quién es, ¿qué sabrían?),
das al misterio de una calle constantemente cruzada por gente,
una calle inaccesible a todos los pensamientos,
real, imposiblemente real, cierta, desconocidamente cierta, con el misterio de las cosas debajo de las piedras y los seres,
con la muerte poniendo humedad en las paredes y cabellos blancos en los hombres,
con el destino conduciendo la carroza de todo por la carretera de nada.

Hoy estoy vencido, como si supiera la verdad.
Hoy estoy lúcido como si estuviese a punto de morir
y no tuviera más hermandad con las cosas que una despedida, convirtiéndose esta casa y este lado de la calle
en los vagones de un tren, y una partida silbada dentro de mi cabeza,
y un sacudir de nervios y un crujir de huesos al arrancar.
Hoy estoy perplejo como quien pensó y halló y olvidó.
Hoy estoy dividido entre la lealtad que debo a la tabaquería al otro lado de la calle, como cosa real por fuera y a la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.

Fracasé en todo.
Como me hice ningún propósito, quizá todo fuera nada.
De la enseñanza que me dieron
escapé por la ventana del fondo de la casa.
Fui al campo con grandes propósitos
pero solo encontré hierbas y árboles,
y cuando había gente era igual que la otra.
Dejo la ventana, me siento en una silla. ¿En qué he de pensar?

¿Qué se yo lo que he de ser, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? ¡Pero pienso ser tantas cosas y hay tantos que piensan ser lo mismo que no puede haber tantos!

¿Genio? En este momento cien mil cerebros se consideran en sueños tan genios como yo,
y la historia no registrará, quien sabe, ni a uno,
y no quedará sino estiércol de tantas conquistas futuras.
No, no creo en mí.
¡En todos los manicomnios hay locos perdidos por tantas certezas!
Yo que no tengo ninguna certeza, ¿soy más cierto o menos cierto?
No, ni en mí…
¿En cuántas buhardillas y no-buhardillas del mundo no hay en estos momentos genios para sí mismos, soñando?
¿Cuántas aspiraciones altas y nobles y lúcidas -sí, verdaderamente altas y nobles y lúcidas y quién sabe si realizables- no verán nunca la luz del sol real ni llegarán al oído de nadie?
El mundo es de quien nace para conquistarlo
y no del que sueña que puede conquistarlo, aunque tenga razón.
He soñado más que cuanto Napoleón hizo.
He estrechado contra el pecho hipotético más humanidades que Cristo,
he pensado en secreto filosofías que ningún Kant ha escrito.
Pero soy, y quizá lo sea siempre, el de la buhardilla,
aunque no viva en ella;
seré siempre el que no nació para eso;
seré siempre sólo el que tenía cualidades;
seré siempre el que esperó a que le abriesen la puerta, al pie de una pared sin puerta,
y cantó la canción del infinito en un gallinero,
y oyó la voz de Dios en un pozo cegado.
¿Creer en mí? No, ni en nada.
Derrámenme la naturaleza sobre la cabeza ardiente su sol, su lluvia, el viento que tropieza en mi cabello,
y lo demás que venga si viene o si tiene que venir o que no venga.

Esclavos cardiacos de las estrellas,
conquistamos el mundo entero antes de levantarnos de la cama;
pero nos despertamos y es opaco, nos levantamos y es ajeno,
salimos de la casa y es la tierra entera más el sistema solar y la Vía Láctea y lo Indefinido.
(¡Come chocolates, pequeña, come chocolates!
Mira que no hay más metafísica en el mundo que los chocolates.
Mira que todas las religiones no enseñan más que la confitería.
¡Come, pequeña sucia, come!
¡Ojalá pudiera yo comer chocolates con la misma verdad con que tú comes!
Pero yo pienso, y al quitarles el papel de plata, que es de hoja de estaño, lo tiro todo al suelo, lo mismo que he tirado la vida.)
Pero al menos queda de la amargura de lo que nunca seré la caligrafía rápida de estos versos,
pórtico roto hacia lo Imposible.
Pero al menos me dedico a mi mismo un desprecio sin lágrimas,
noble al menos en el gesto amplio con que arrojo la ropa sucia que soy, sin papel, al curso de las cosas, y me quedo en casa sin camisa.
(Tú que consuelas, que no existes y por eso consuelas, ya seas diosa griega concebida como estatua que estuviera viva,
o patricia romana, imposiblemente noble y nefasta,
o princesa de trovadores, gentilísima y abigarrada,
o marquesa del siglo dieciocho, escotada y distante,
o cocotte célebre del tiempo de nuestros padres,
o no sé qué moderno -no me imagino bien qué-
todo eso, sea lo que fuere, lo que seas ¡si puede inspirar que inspire!

Mi corazón es un cubo vaciado,
Como invocan espíritus, los que los invocan, me invoco a mí mismo y no encuentro nada.
Me acerco a la ventana y veo la calle con una nitidez absoluta.
Veo las tiendas, veo las aceras, veo los coches que pasan,
veo los entes vivos vestidos que se cruzan,
veo los perros que también existen,
y todo ello me pesa como una condena al destierro,
y todo es extranjero, como todo)
Viví, estudié, amé y hasta creí,
y hoy no hay mendigo que no envidie sólo por no ser yo.
Le miro a cada uno los andrajos y las llagas y la mentira, y pienso: quizá nunca hayas vivido ni estudiado ni amado ni creído
(porque es posible hacer la realidad de todo eso si hacer nada de eso);
quizá hayas existido sólo como un lagarto al que le cortan el rabo
y que es rabo más acá que lagarto moviéndose.

Hice de mí lo que no supe,
y lo que podía hacer de mí no lo hice.
El disfraz que me puse estaba equivocado.
Me conocieron en seguida como quien no era y no lo desmentí y me perdí.
Cuando quise quitarme la máscara
estaba pegada a la cara.
Cuando me la quité y me vi en el espejo
ya había envejecido.
Estaba borracho, ya no sabía vestir el disfraz que no me había quitado.
Arrojé la máscara y dormí en el guardarropa
como un perro tolerado por la administración por ser inofensivo.
Y voy a escribir esta historia para demostrar que soy sublime.

Esencia musical de mis versos inútiles,
ojalá pudiera encontrarte como cosa hecha por mí,
y no quedara siempre en la tabaquería de enfrente,
pisoteando la conciencia de estar existiendo
como una alfombra, en la que un borracho tropieza o una estrella que robaron los gitanos y que no valía nada.

Pero el dueño de la tabaquería se ha acercado a la puerta y se ha quedado en ella.
Lo miro con la incomodidad de la cabeza torcida y con la incomodidad del alma que está malentendiendo.
Él morirá y yo moriré.
El dejará el letrero y yo dejaré versos.
En determinado momento morirá el letrero y también los versos.
Después de ese momento morirá la calle en donde estaba el letrero y la lengua en que fueron escritos los versos.
Después morirá el planeta girador en donde pasó todo esto.
En otro satélites de otros sistemas cualquier cosa como gente continuará haciendo cosas como versos viviendo debajo de cosas como letreros.

Siempre una cosa enfrente de otra,
siempre una cosa tan inútil como la otra,
siempre lo imposible tan estúpido como lo real,
siempre el misterio del fondo tan cierto como el sueño del misterio de la superficie,
siempre esto o siempre otra cosa o ni una cosa ni otra.

Pero un hombre entra en la tabaquería para comprar tabaco
y la realidad plausible cae de repente sobre mí.
Me incorporo a medias, enérgico, convencido, humano, y voy a intentar escribir estos versos en los que digo lo contrario.
Enciendo un cigarro mientras pienso en escribirlos y saboreo en el cigarro la liberación de todos los pensamientos.
Sigo al humo como una ruta propia y gozo, en un momento sensitivo y adecuado,
la liberación de todas las especulaciones
y la conciencia de que la metafísica es una consecuencia de estar indispuesto.

Después me echo hacia atrás en la silla
y continúo fumando.
Mientras el destino me lo conceda, seguiré fumando.
(Si me casara con la hija de mi lavandera tal vez fuese feliz.)
Visto esto, me levanto de la silla, me acerco a la ventana.
El hombre ha salido de la tabaquería (¿guardando el cambio en el bolsillo de los pantalones?).
Le conozco, es el Esteves sin metafísica.
(El dueño de la tabaquería ha llegado a la puerta.)
Como por inspiración divina Esteves se ha vuelto y me ha visto.
Me hizo señas de adiós, y yo le grité ¡adiós Esteves!, y el universo se me reconstruyó sin ideal ni esperanza, y el dueño de la tabaquería sonrió.

Fernando Pessoa
1928

Columna Invitada: No soy nada‏

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Ésta es mi versión a lo Golem, de Tabaquería. Entre varias traducciones armé y junté a pegostes mi propia versión y es mi preferida.

Este poema se disfruta mejor escuchando Metamorphosis V de Philip Glass mientras se lee. Y es que sucede que su música es como una escalera que te va llevando a lugares desconocidos mientras la escuchas. De repente, conoces cosas insospechadas de ti mismo, de repente incluso, no te reconoces. Yo conocí una desesperación inexplicada, unas ansias de saber, una tristeza de agonía; su música me lleva a lugares extraños, apocalípticos, de guerra. Es un mórbido placer adictivo. Es un vacío de entrañas, es The Waste Land; son las palabras muertas, las que nunca se dijeron ni escribieron. Es el fin del tiempo, es el éxtasis de la victoria sobre la muerte.
Recuerdo cuando conocí su música. Mis días eran muy solitarios. En las tardes, me recostaba en mi sillón-mecedor, prendía la lámpara de piso de la sala, escogía un libro-la mayoría de las veces leía a Fernando Pessoa, pero también leía a cualquier desesperado y me disponía a leer y a escuchar sus discos durante toda la tarde. Anochecía y sólo quedaba, cual núcleo solar en medio de la oscuridad de la soledad, el foco de la lámpara, y yo, como en medio de un escenario sin espectadores, en un teatro vacío esperando a mi público que nunca llegaba. Las ventanas con las cortinas abiertas me reflejaban flotando en el departamento vacío, como en un escaparate etéreo. A veces no leía nada, y durante cuatro horas escuchaba Einstein on the Beach. Cerraba los ojos y repasaba cada palabra, saboreaba cada nota atropellada por la subsecuente; aplastaba con los dientes cada sonido accidentado. Porque sus notas siempre están huyendo, siempre escapan, son veloces, se mueven. En Philip Glass todo es movimiento, todo es una huida circular de la muerte, todo es un constante viaje al infinito. La serpiente que muerde su cola. Sus tempos tan rápidos, tan inalcanzables, tan imposibles (ahorita me vino a la mente cuando, hace mucho, tuve mi affair fatuo con los prefijos im- y sólo escribía palabras que los tuvieran) Así, inalcanzable, imposible es Philip Glass. Cuando nos da de postre una pieza con un tempo más lento, aparece la brisa cálida que antecede al cansancio, al susurro de los pensamientos, de la resignación.

Habiendo dicho eso, debo confesar que hoy no quiero trabajar, no quiero ver a nadie. Sólo quiero fumar, dormir, mirar las estrellas, el cielo nocturno- que aquí no se ve.
Quisiera levitar en la voracidad de alguna nebulosa a millones de años luz, que me tragara un agujero negro y perderme en su vacío infinito; quisiera colapsar en polvo estelar y volverme parte del misterio de lo indefinido, de lo inexplorado, de lo inconcebible; quisiera danzar eternamente en la materia oscura del universo y congelarme en el frío de la eternidad; quisiera gravitar en torno al tiempo y devorar las horas y los días; que el sol me tendiera su abrazo y me hiciera el amor, quisiera engendrar constelaciones, parir galaxias; soltaría mi cabello para que fuera el manto de estrellas que te besara cada noche, y así, que caiga sobre el mar, que se estrelle en los arrecifes desprendiendo corales a su paso, que las inmensas ballenas deglutan el brillo de la estela de mi pelo y lo expulsen al océano. Quisiera sumergirme en el silencio submarino, pelear con tiburones y martillar con sus cráneos hasta el centro de la tierra y habitar su útero incandescente, y que en el gran óvulo de su núcleo, se gestara un hermano. Un igual, un otro que me acompañe siempre, que asfixie a la soledad. “Hoy estoy vencido, como si supiera la verdad. Hoy estoy lúcido, como si estuviese a punto de morir y no tuviera más hermandad con las cosas que una despedida.”

… pero hoy, como hago muchas cosas en la vida, me obligo a salir. Me obligo a que me guste el sol de 40 watts de este día tan mediocre. Me obligo a no sentir, me obligo a apagar el fuego que me consume las tripas y a sonreír, como siempre lo he hecho ¡controla esos caballos, Perla!

Pero entonces me pregunto ¿Para qué? De todos modos todos no somos más que polvo de estrellas. Y hablando de caballos, hoy me gustaría ser un caballo salvaje corriendo con el pelaje al viento, con la conciencia de que mis grandes piernas me sostienen en cualquier terreno; que soy fuerte y libre y que una patada mía te puede romper la cara y el corazón. Me gustaría ser ese caballo que va valiente a la guerra, que corre hacia el enemigo sin miedo a morir y que sigue siendo bello.

Ya me voy a mi lugar: blanco, agreste, violento, imponente, atlántico y mirando a Calais por siempre. Espero no regresar.

Quisiera, quisiera, quisiera ser tantas cosas, menos yo.

Viaje a Bulgaria descubre a Miriam Moscona sus orígenes y como novelista

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Boletín de prensa


Viaje a Bulgaria descubre a Miriam Moscona sus orígenes y como novelista


* Debate de investigadores de la UAEH concluye que la reforma energética no es la panacea para  impulsar el desarrollo económico del país; en cambio, si lo es acabar con la corrupción en Pemex, además de una reforma fiscal donde la carga impositiva sea mayor para los que más ganan   


Pachuca de Soto, Hgo., a 28 de agosto de 2013

Miriam Moscona fue a Bulgaria para escribir un libro de poesía en ladino o judaíco-español y lo que encontró fue la exploración de una vivencia que le era familiar, el regreso a sus orígenes. “En mi viaje a Bulgaria, desde que bajé del avión me sentí conectada, es algo muy difícil de explicar”, relata la autora de “Tela de sevoya” (Ed. Lumen), quien terminó por construir de esta forma su debut como novelista.

La obra de Moscona, híbrida, donde coexisten poemas, testimonios, anécdotas de infancia, conversaciones con la abuela y sueños, dice el presentador Javier Ortega, “nos deja una maravillosa sensación.

Los poemas que acompañan esta obra brindan un lenguaje que identificamos. Además, presenta el drama de los judíos, la autora nos comparte su niñez, sus recuerdos, sus recetas, nos transmite sus sensaciones durante su viaje a Bulgaria”.“Llegué a Bulgaria con un cuadernito de notas para lo que yo pensaba sería un libro de poesía. Entrevisté a muchas personas mayores, pero ya en México, al vaciar la información me doy cuenta que con la poesía, quizá por falta de talento, no podía plasmar todo lo que quería decir, todo eso que venía con tanta fuerza, y vi que era estúpido bloquear lo que quería nacer como una narrativa, y así nació la novela “Tela de sevoya”, y se escribe así, porque así se escribe cebolla en el judeo-español”, explica la también poeta y periodista cultural.El ladino, lengua de sus antepasados que está por extinguirse, dice Moscona, “tiene giros muy encantadores para mí”.

Así os siguientes significados: infancia=chiques; juventud=manceves y así=ancina. “Uno pensará que la gente que habla así lo hace porque no tuvo una educación, pero esa es la lengua que hablaban a finales del siglo 15”.

La autora describe que el ladino o judaíco-español provino de España y se asentó en Bulgaria cuando en 1492, una enorme comunidad de judíos que vivía en la península Ibérica fueron expulsados por los Reyes Católicos, precisamente cuando Colón vino a América.Para el Embajador de Bulgaria en México, Hristo Gudjev, “Misa está con nosotros y ha sido posible que escriba ese libro porque sus padres no abordaron los trenes que estaban para ser deportados a los campos de exterminio, y eso me enorgullece como búlgaro, me enorgullece que Miriam ha escrito este libro con tanto valor en Bulgaria; ella hace mención del holocausto y se debe recordar también que durante los tiempos más oscuros, hubo voluntad y valor cívico; que se puede luchar y lograr cosas”.

Al respecto la escritora responde que en efecto, su madre estaba montada en ese tren que iba a llevar a los judíos a los campos de exterminio, y en el último momento, gracias al heroísmo del pueblo búlgaro y a su demanda, se permitió que esos judíos bajaran del tren.En un tenor totalmente distinto, cuatro catedráticos investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, sede de la 26 Feria Universitaria del Libro #FUL2013 analizaron esta tarde “El desastre mexicano de 1982-2011, ensayos sobre 30 años de estancamiento económico y social”, donde establecieron entre otras cosas que ni las empresas de la iniciativa privada son lo mejor como tampoco que las del sector público sean lo peor.

Sin embargo, consideraron que contrario al discurso del partido gobernante y los políticos, la reforma energética no es la panacea para impulsar el desarrollo económico del país; en cambio, si lo es acabar con la corrupción para hacer más eficiente a Petróleos Mexicanos, además de una reforma fiscal donde la carga impositiva sea acorde con el nivel de ingresos de los tributantes.Rodolfo García Galván, Daniel Velázquez Orihuela, Santos Mercado Reyes y Eduardo Rodríguez Juárez dieron sus distintos puntos de vista, donde los dos primeros coincidieron en que con la reforma energética como fue planteada por el gobierno de Enrique Peña Nieto implica que México va a tener que compartir la renta por los ingresos petroleros, mientras en su caso, por las normas del TLCAN a las empresas extranjeras no se les puede exigir un componente de capital nacional como tampoco transferencia tecnológica.“El gobierno va a perder la posibilidad de generar cadenas de desarrollo porque 40 por ciento de nuestra economía depende de los ingresos de Pemex.

Por el contrario, lo que se debe hacer es acabar con la corrupción al interior de la empresa y su sindicato, invertir en desarrollo tecnológico, potencializar al Instituto Mexicano del Petróleo y hacer aquí la refinación del crudo”, expresó Daniel Velázquez.Por su parte Rodolfo García agregó que así como en 1938 “se cometió la peor salvajada” al quitar las empresas petroleras a los extranjeros, hoy se está a punto de cometer otra”, para después recomendar que “debemos ser vigilantes con el manejo de nuestros recursos”.Velázquez recomendó que una forma de dinamizar nuestra economía es cobrar impuestos de acuerdo con el nivel de ingresos de los ciudadanos y empresas; financiar a las empresas que invierten en ciencia y tecnología, realizar una selectividad en la inversión extranjera directa como lo realizan muchos países y cobrar un impuesto alto al capital especulativo.

Ambos coincidieron con que no puede ser que Televisa sólo tribute el 10 por ciento de su renta, Carlos Slim nada y el resto de la gente, especialmente la clase media, prácticamente sea ahogada por los impuestos. Por otro lado, en la presentación de “Valles y alturas”, la primera de una saga de su autoría, la autora coahuilense Adriana Grimaldo aborda la confrontación de valores. Sus noveles tienen que ver con una filosofía de vida y cómo la aplicamos en el mundo, de quienes somos y en qué camino andamos.“Uno de los ingredientes de mis libros es la filosofía. Yo estudié filosofía. Entonces, hago novelas en las cuales, a través de los diálogos o de las escenas, develo contenido filosófico. Es decir, no te vas a leer nunca las letritas chiquitas de los filósofos, pero vas a entender la filosofía aplicada a situaciones reales y contemporáneas. En el primer libro, afirma la autora, utiliza la filosofía de Heráclito. Piensa en su frase «nadie se baña dos veces en las aguas del mismo río».

Nadie tiene dos veces exactamente la misma oportunidad. “Tenemos siempre miles, pero la misma exactamente sólo una vez. Lo que hago en el primer libro es recrear un no mundo, y ése sería otro de los ingredientes, si habláramos de una receta. Nunca vas a leer en mis libros «sucedió en Saltillo el día tal». Son atemporales, y el lugar me sirve a mí para utilizar la metáfora y hacer alusión a otro mensaje”.

En el caso particular del primer libro, que se llama Valles y alturas, el escenario en el que comienza la historia es un valle, que alude metafóricamente a la infancia de los personajes, y las alturas al punto en el que terminan los jóvenes de la historia. “Ese es otro ingrediente de mis libros: no menciono las edades, las doy a entender. Utilicé doce personajes en un no-mundo porque quiero enganchar al lector.

Doce, un abanico de personalidades”.La actriz María Rebecca participó dentro del programa “Leo, luego existo” al leer “Todo empezó el domingo”, una narración de la escritora Elena Poniatowska y al final de su presentación fue muy enfática para invitar a los jóvenes a aprovechar la gran ventana a la imaginación, la fantasía, pero también el conocimiento, que es la lectura.

El escritor español Ignacio del Valle aprovechó el marco de la #FUL2013 para presentar en América Latina su obra “Caminando sobre las olas”, a la espera de que México sea para él una plataforma importante como lo ha sido para otros escritores de su país. Y en otra disciplina, Alejandro Muñoz Lomelí, hijo del luchador Blue Demon, compartió con los asistentes, principalmente jóvenes, consejos sobre cómo manejar correctamente la mercadotecnia de una marca, y el ejemplo fue precisamente la marca Blue Demon que hiciera famosa su padre.