Cumple un año ley contra violencia de género en Nicaragua

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Isabel Soto Mayedo

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Cumple un año ley contra violencia de género en Nicaragua
Pese a resistencias culturales, norma 779 se abre paso
 
Managua, 8 jul 13 (Cimacnoticias/PL).- La Ley Integral contra la Violencia hacia la Mujer (Ley 779) y la reforma a la Ley 641 Código Penal, con las cuales se tipificó el delito de feminicidio en Nicaragua, cumplieron su primer año con pasos para consolidar los objetivos del dispositivo legal.
 
El 22 de junio de 2012 este país centroamericano se convirtió en el séptimo del continente –después de México, Costa Rica, Guatemala, Chile, El Salvador y Perú– en definir y condenar todos los tipos de violencia contra las mujeres: física, psicológica, sexual y laboral.
 
Con la aprobación de la Ley 779 el gobierno sandinista confirmó su disposición de dar un impulso mayor al proceso de protección de los derechos a más de la mitad de la población.
 
Poco después de la aprobación de ese cuerpo jurídico se crearon una Comisión Nacional Interinstitucional y un observatorio estatal para dar seguimiento a la problemática.
 
Pese a que todavía quedan detalles por afinar respecto a lo establecido en la norma, a partir de su entrada en vigencia aumentaron las denuncias de los abusos contra las nicaragüenses, sobre todo en los hogares.
 
Del 21 de junio de 2012 al 28 de mayo de 2013, 7 mil 500 hombres fueron acusados por maltratos –según la Corte Suprema de Justicia (CSJ)–, lo que supone el aumento de la confianza de las mujeres para denunciar a sus agresores al saberse respaldadas legalmente.
 
También desde la entrada en vigencia de la Ley 779 pudo conocerse con más claridad la cantidad de asesinatos cometidos contra las nicaragüenses, casi siempre por sus parejas masculinas, apegados al concepto machista de que estas deben subordinárseles en todos los aspectos.
 
Esa visión prevalece en la sociedad nicaragüense pese a los esfuerzos de las autoridades por lograr la plena incorporación de las mujeres a las actividades productivas, a puestos de poder y a la sociedad en general.
 
Tales conceptos están en el sustrato de los 89 casos de feminicidio reportados este año, un promedio de uno cada cuatro días, por Católicas por el Derecho a Decidir y otras organizaciones civiles.
 
En el IV Encuentro Nacional por la Salud y la Vida de las Mujeres, celebrado el 29 de mayo en Managua, delegadas de esas agrupaciones informaron que cada año mil 500 niñas menores de 14 años dan a luz y muchas de ellas quedaron embarazadas por una violación.
 
Según el Movimiento de Mujeres 28 de Septiembre, sólo en el primer trimestre de 2013 las comprendidas en ese rango de edad abusadas sumaron 83 y de ellas, nueve quedaron embarazadas.
 
BATALLA LEGAL
 
Algunos religiosos, abogados y ciertos ciudadanos hacen oídos sordos antes esas cifras y abogan por flexibilizar la Ley 779. Parte de ese grupo minoritario sugiere suprimir o transformar su artículo 46, que prohíbe la mediación entre agresores y víctimas, mientras otra fracción sugiere barrer con la norma.
 
Registros de la CSJ dan cuenta de unos 30 recursos por inconstitucionalidad presentados contra la legislación.
 
Los que así actúan parecen olvidar que la ley está bien fresca como para hablar de reforma y habría que preguntarle a ese 52 por ciento de mujeres en Nicaragua, si realmente quieren mediación, señaló la jefa de las Comisarías de la Mujer, Erlinda Castillo.
 
En el centro de este debate, concuerdan especialistas, hay una posición ideológica asociada a una cultura patriarcal que acepta las desigualdades como naturales y desde esta concepción, sólo existen las necesidades del grupo de hombres con poder, para quienes las mujeres no existen.
 
Esta forma de ver el mundo se expresa en leyes supuestamente neutrales que tutelan derechos mediante soluciones aparentes, donde el hombre es el referente de lo humano, explicó la titular de la CSJ, Alba Luz Ramos, a Prensa Latina.
 
Para la magistrada, la Ley 779 superó esa visión limitada e introdujo cambios en el modo de entender la palabra y el contenido de la igualdad, concebida ahora como final y no como punto de partida.
 
Esta persigue cumplir con los preceptos de igualdad formal e igualdad real entre las y los ciudadanos, en correspondencia con los artículos 27 y 28 de la Constitución Política de Nicaragua, y fomenta la inclusión de los excluidos, su participación en la toma de decisiones del Estado, remarcó.
 
“Una ley que trate a desiguales como iguales fomenta la discriminación”, señaló y recordó que más del 25 por ciento de los nicaragüenses padeció violencia de algún tipo en su vida.
 
La incidencia mayor de ese mal sobre niñas y mujeres justifica esa legislación y desmiente a quienes la presentan como promotora de la desigualdad: 92 por ciento de los casos por violencia procesados en los tribunales son contra la integridad física y/o emocional de ellas, informó.
 
RETOS
 
Con la Ley 779 “el Estado de Nicaragua dijo no más violencia hacia las mujeres, acorde con el mandato constitucional que tiene de eliminar las barreras para garantizar el respeto a los Derechos Humanos de ellas”, declaró a Prensa Latina la procuradora especial de la Mujer, Débora Grandinson.
 
“Ya no se está tolerando el irrespeto a los Derechos Humanos de las mujeres y se está trabajando por restituirles todos los que le corresponden”, añadió y reconoció que una cuestión por acabar de pulir es la prevención.
 
Los recursos estatales están llegando para que la ley funcione, pero “somos nosotros los que tenemos que trabajar porque ese cuerpo jurídico funcione, adoptando todas las medidas posibles”, reflexionó.
 
En cuanto a lo que Alba Luz Ramos calificó de reacción tardía a la Ley 779 consideró que “lo que hay es resistencia porque los agresores se ven amenazados ante la decisión estatal de enfrentarlos, con lo cual muchas mujeres pierden el miedo de formalizar las denuncias en su contra”.
 
La violencia salió del ámbito privado y lo que se pretende es que las mujeres no sigan callando, enfatizó y dio por hecho que las nicaragüenses no permitirán avanzar a quienes procuran derogar o cambiar la normativa.
 
Elia Margarita Palacio, enlace nacional de la Red de Mujeres contra la Violencia, insistió en que resulta medular defender esta ley para garantizar a las mujeres el derecho a una vida sin violencia, porque mientras algunos buscan desactivarla o reformarla, más mujeres siguen muriendo.
 
“La Ley 779 sólo pretende el respeto mutuo, equidad de género y proteger la vida de las mujeres”, ratificó y desde su experiencia por tres años como sicóloga en la Comisaría de la Mujer en el departamento de Masaya sentenció que “cuando una de ellas denuncia es porque tiene un historial de violencia sufrida”.
 
Esta ley es importante porque en la medida en que sea mejor aplicada propulsará el desarrollo de la nación, porque “si hay violencia no podemos hablar de igualdad”, opinó la diputada Irma Dávila.
 
Por su parte, Juana Jiménez, del Movimiento Autónomo de Mujeres, recordó que todavía son elevadas las muertes por razones de género y debe definirse respecto a la insistencia de algunos sectores en modificar la 779.
 
Cuestión pendiente por resolver, en la que coinciden esas agentes del gobierno y de la sociedad civil, es en la necesidad de destinar mayor cantidad de recursos para su efectiva aplicación.
 
Todas reconocieron el valor del anuncio del presidente Daniel Ortega, quien aseguró que antes de finalizar 2013 los 153 municipios del país tendrán Comisarías de la Mujer para la atención integral a las víctimas de violencia y alentó a fortalecer el respaldo institucional a las nicaragüenses.
 
No obstante, sigue latente el reto mayor: desarrollar nuevos valores y desarraigar el modelo de violencia contra las mujeres resultado de más de cinco siglos de patriarcado, sugirió el diputado y jurista Carlos Emilio López.
 
“En la medida en que los hombres desaprendamos esa cultura de violencia se va a disminuir el fenómeno del maltrato hacia las mujeres”, reflexionó respecto a ese flagelo, identificado por la Organización Mundial de la Salud como “problema de salud global de proporciones epidémicas”.
 
Más de un tercio de las mujeres en el mundo son víctimas de violencia física o sexual, y la gran mayoría son atacadas o sometidas a abusos por sus maridos o novios, reveló un informe de junio de 2013.
 
*Corresponsal de Prensa Latina en Nicaragua.

Cada 15 horas matan a una mujer en Honduras

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Jessica Sánchez

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Cada 15 horas matan a una mujer en Honduras
Aun con tipificación del feminicidio siguen los asesinatos
 
Tegucigalpa, 8 jul 13 (Cimacnoticias/SEMlac).- Pese al reconocimiento este año en el Código Penal hondureño de la figura de feminicidio, las muertes violentas de mujeres en este país centroamericano siguen creciendo, confirman estadísticas, estudios y organizaciones de mujeres.
 
Considerado uno de los países más violentos del mundo, en Honduras la tasa nacional de homicidios es de 85.5 por cada 100 mil habitantes, lo que representa 598 homicidios mensuales y 20 víctimas diarias, de acuerdo con el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
 
En 2012 ocurrieron 606 muertes violentas de mujeres, según la misma fuente, lo que representa una tasa de 14.2 por cada 100 mil habitantes e indica que 51 mujeres mueren asesinadas mensualmente en promedio; es decir, una cada 15 horas con 30 segundos.
 
Entre 2005 y 2012, la muerte violenta de mujeres pasó de 175 a 606, un aumento de 246.3 por ciento en los últimos ocho años.
 
Sin embargo, de los casos presentados de 2011 a 2012, apenas 2 por ciento llegó a los juzgados y obtuvo sentencia, es decir el 98 por ciento sigue sin resolverse, de acuerdo con datos recopilados por organizaciones de La Tribuna de Mujeres en el estudio “Cómo se tejen los hilos de la impunidad”, realizado en 2012.
 
En abril pasado, el movimiento de mujeres y feminista, en conjunto con el Estado, logró la aprobación de una reforma al Código Penal que reconoce la figura legal del feminicidio, con penas de entre 30 y 40 años de cárcel contra los criminales.
 
Aunque el Estado hondureño reconoció así la especificidad y particular gravedad de este delito, ello no se ha traducido hasta la fecha en un mayor acceso a la justicia para la resolución de los casos de feminicidio y violencia contra las mujeres.
 
Así lo denunció el Primer Tribunal Alterno contra el feminicidio que sesionó el pasado 19 de junio en Tegucigalpa, convocado por la Tribuna contra los Feminicidios en Honduras, integrada por ocho organizaciones de mujeres.
 
El tribunal alterno es una acción simbólica, basada en principios éticos que buscan representar el deber ser de la justicia e incidir en los tomadores de decisiones para que mejoren sus prácticas permitiendo, protegiendo y garantizando el derecho de las hondureñas a una vida libre de violencia.
 
El tribunal convocó a personas expertas en Derechos Humanos (DH) y especialistas en derechos de las mujeres, para analizar la respuesta estatal frente al feminicidio.
 
El tribunal lo conformaron la directora del Centro Feminista de Información y Acción (Cefemina) en Costa Rica, Ana Carcedo; Cecilia Barraza, directora de la organización Humanas en Colombia; Claudia Sánchez, especialista en DH; el escritor y crítico literario Julio Escoto, y el ex comisionado de los DH en el país, Leo Valladares.
 
En el proceso se escucharon las peticiones de las demandantes, así como las obligaciones internacionales del Estado hondureño en materia de investigación y sanción de delitos de violencia contra las mujeres y de la debida diligencia, entre otros aspectos clave.
 
El tribunal falló contra el Estado de Honduras, al develar una práctica de negligencia y desinterés en la prevención, atención y resolución de los casos de feminicidio, así como la falta de la debida diligencia; hechos que comprometieron la sanción adecuada a los responsables del delito y colocaron en riesgo a las víctimas indirectas y los testigos.
 
De forma específica se concluyó que el Estado falló en garantizar a las víctimas el derecho a la vida, a una existencia libre de violencia, a su deber de no discriminación, acceso a la justicia, esclarecimiento de la verdad, y medidas de reparación y no repetición.
 
Entre las recomendaciones, el tribunal planteó la investigación y sanción de los funcionarios responsables de la atención de los casos, así como la creación de políticas estatales en materia de acceso a la justicia, para brindar una respuesta oportuna y eficaz en materia de violencia contra las mujeres.
 
También la adopción de medidas concretas encaminadas a superar la impunidad en que se encuentran los casos de feminicidio y violencia contra las mujeres, y el fortalecimiento de mecanismos de protección para mujeres víctimas de violencia e involucradas en proceso judiciales, entre otras.
 
Uno de los grandes retos para el Estado y la sociedad hondureña es “priorizar la violencia contra la mujer y específicamente los feminicidios, como un problema grave que requiere la participación de la sociedad en su conjunto”, indicó Carcedo.
 
En esa misma dirección se enfocaron los señalamientos hechos al Estado hondureño ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en ocasión del 147 periodo de sesiones, en abril pasado, al abordarse la situación general de los DH en Honduras.
 
En esa ocasión, representantes del Estado sostuvieron que la violencia contra las mujeres estaba inserta en la violencia general, aseveraron que murieron violentamente más hombres que mujeres, y desconocieron de manera abierta y pública las especificidades que caracterizan a la violencia contra las mujeres en el país.
 
Sobre el tema, la CIDH reafirma que “…existe un vínculo entre la discriminación, la violencia contra la mujer y la debida diligencia, por lo tanto, es un deber de los Estados enfrentar y responder a la violencia contra la mujer, lo que implica tomar medidas para prevenir la discriminación que perpetúa este grave problema”.

2°Resumen de noticias Matrix 2013

STAFF:Matrix Noticias/CanalMatrix/CimacNoticias/Por: Gabriela Mendoza Vázquez

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Poeta tlaxcalteca gana Premio Nacional de Poesía Joven. Recuerdan con exposición a pintora Fanny Rabel. Mujeres tienen más riesgo de ser víctimas de armas de fuego.
 
Poeta tlaxcalteca gana Premio Nacional de Poesía Joven
México.- La poeta tlaxcalteca Karen Villeda, de 28 años de edad, ganó el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2013 por su trabajo “Dodo”, informó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
 
Villeda es licenciada en Relaciones Internacionales por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), y tiene una maestría en Derechos Humanos y Democracia por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
 
Ha colaborado en diversas publicaciones como Metrópolis, Periódico de Poesía, Replicante y Punto de Partida; pertenece al colectivo No Nos Hacemos Responsables, y es consultora de arte en la galería Nochetztli, además cuenta con el proyecto LABO: laboratorio de ciberpoesía.
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Recuerdan con exposición a pintora Fanny Rabel
México.- La Universidad Iberoamericana (UI) presentará del 4 de agosto al 11 de octubre en el Museo Soumaya de la Ciudad de México la exposición “Para participar en lo justo: recuperando la obra de Fanny Rabel”, pintora y muralista mexicana fallecida en 2008.
 
La exposición, que estará a cargo de las curadoras y académicas del departamento de Arte de la UI, Dina Comisarenco, Ana Torres y Karen Cordero, contará con alrededor de 90 obras de la artista, así como documentos personales, bocetos, catálogos y materiales audiovisuales.
 
Habrá también un área para actividades recreativas y culturales llamada “Al pie del caballete”, un ciclo de teatro, conciertos, coloquios y un concurso de ensayo.
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Mujeres tienen más riesgo de ser víctimas de armas de fuego
Washington.- De acuerdo con la Encuesta sobre Armas Pequeñas
del Geneva Graduate Institue de Suiza, las mujeres sufren más riesgo de ser víctimas de agresiones, intimidaciones o muerte por armas de fuego en sus hogares.
 
El estudio indica que la inequidad de género y la cultura del uso de la violencia contra las mujeres son algunos factores que las ponen en peligro.
 
Según datos oficiales, cada año mueren en varios países de Europa 66 mil mujeres por armas de fuego, hechos en su mayoría provocados en el hogar por sus parejas actuales o anteriores. (Con información del portal de la ONU).