NOM de Salud promueve detección tardía de CaMa

STAFF:MTXnoticias/Agencia:CIMAC/Por Guadalupe Cruz Jaimes
REPORTAJE
NOM de Salud promueve detección tardía de CaMa
Primera causa de muerte entre mujeres de más de 25 años

El Proyecto de Norma Oficial Mexicana (NOM-041)
para la prevención, diagnóstico, tratamiento,
control y vigilancia del cáncer de mama (CaMa)
aumenta a 50 años la edad para detectarlo a
través de la mastografía, estudio que reduce 46
por ciento la mortalidad por este cáncer.

El CaMa representa la primera causa de muerte por
tumores malignos entre las mujeres mayores de 25
años; por esta enfermedad fallecieron
“prematuramente” en el país, 5 mil 113, tan solo en 2010.

De acuerdo con especialistas como Felicia Knaul,
secretaria ejecutiva de la asociación Tómatelo a
Pecho, aumentar la edad de detección de CaMa por
mastografía reduce las posibilidades de que las
mujeres de 40 a 49 años accedan a un diagnóstico temprano.

La detección tardía de la enfermedad tiene un
costo presupuestal mayor para el sector, pero el
precio todavía es más alto para las pacientes de
CaMa, pues mientras más se postergue la
detección, menor es su esperanza de vida.

Por ejemplo, hasta 2006, en el Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS), el costo promedio de la
atención anual por paciente con CaMa fue de 110
mil 459 pesos, aunque varía según la fase de
detección de la enfermedad. En la etapa I el
costo fue de 74 mil 522 pesos, en la II, 102 mil
42; en la III aumentó a 154 mil 18 y en la etapa
IV tuvo un costo de 199 mil 274 pesos.

En laboratorios y clínicas privadas el costo del
estudio es de alrededor de 400 pesos, precio
mínimo, si se compara con el gasto para atender
la enfermedad en grado avanzado.

La Secretaría de Salud (Ss) reporta que
actualmente 6 de cada 10 mujeres que solicitan
atención llegan en etapas avanzadas.

Felicia Knaul, ex colaboradora de la Organización
Mundial de la Salud, indicó que cuando el CaMa es
detectado en la fase III o IV sólo 27 de cada 100
mujeres sobreviven con tratamiento a cinco años de haber sido diagnosticadas.

En contraste, quienes son detectadas en fase I
tienen 98 por ciento de probabilidades de sobrevivir después del mismo lapso.

La detección tardía de la enfermedad provoca la
muerte de más de la mitad de las mexicanas con
este padecimiento, alerta la experta, por lo que
dejar fuera de la NOM-041 a las mujeres de 40 a
49 años de edad, sin duda, sería perjudicial para su salud.

Actualmente el Comité Consultivo Nacional sobre
Metrología y Normalización, que depende de la Ss,
analiza la edad de acceso a la primera mastografía.

Mauricio Hernández Ávila, subsecretario de
Prevención y Promoción de la Salud, explicó que
la intención del sector es focalizar la detección
en las mayores de 50 años, pero asegura que la
discusión no está cerrada y que la NOM-041 estará lista en abril próximo.

En 2008, la tasa de mortalidad por CaMa en
mujeres de 40 a 49 años fue de 14.9 por ciento;
este indicador en las mexicanas de 50 a 59 años fue de 29.1 por ciento.

Desde 2007, especialistas del Instituto Nacional
de Salud Pública han advertido que en el país
existe un rezago de una década en detección y
atención de la enfermedad, debido a que hasta
2006 las acciones gubernamentales estaban
enfocadas en el cáncer cérvico-uterino.

La incidencia por edad demuestra que las menores
de 50 años están en riesgo, pues según
información del Centro Nacional de Equidad de
Género y Salud Reproductiva (CNEGySR), hasta 2006
la incidencia de CaMa en las mujeres de 40 a 49 años era de 57.2 por ciento.

Ante esta problemática de salud pública, por la
que muere una mujer cada dos horas, la respuesta
del sector Salud ha sido insuficiente, muestra de
ello es la baja cobertura de detección con mastografías.

En 2006 sólo el 22 por ciento de las mujeres de
40 a 69 años se practicó una mamografía, y en los
últimos cinco años la proporción aumentó a tan sólo 30 por ciento.

De acuerdo con Mario Gómez Zepeda, encargado del
programa de CaMa del CNEGySR, la detección con
mastografías debe ser de 70 por ciento para
impactar en la reducción de la mortalidad.

En 2010 se practicaron un millón 100 mil
mastografías, pero de acuerdo con el funcionario
se requieren al menos 4.2 millones de estudios para hacer frente al problema.

Sin embargo, este objetivo sigue siendo a largo
plazo, ya que en el sistema de salud sólo hay 583
mastógrafos y menos de mil radiólogos para
atender a las alrededor de 15 millones de
mexicanas mayores de 40 años de edad, según cifras del INEGI del 2010.

Para “aumentar” la detección, Mauricio Hernández
Ávila, informó que la Ss pretende capacitar “en 3
ó 6 meses” a por lo menos 200 jóvenes de
preparatoria para que detecten “patrones
anormales” en las mamografías, que luego serán
interpretadas por el personal médico.

Contrario a ello, Óscar Cerezo, investigador en
Ciencias Médicas del Instituto Nacional de
Cancerología, enfatizó que quienes se
especializan en la interpretación de mamografías
son médicos, cuya preparación requiere hasta
siete años, por lo que consideró, que una
capacitación de “tan poco tiempo” derivará en diagnósticos erróneos de CaMa.