Anticonceptivos, arma para salvar 140 mil vidas al año

STAFF:MTXnoticias/Agencia:CIMAC/Por Karin Ringheim/Tercera de tres partes

INTERNACIONAL

Anticonceptivos, arma para salvar 140 mil vidas al año

Previenen muertes por abortos y complicaciones de la maternidad

México, DF, 19 ene 11 (CIMAC).- A nivel mundial, se estima que cubrir la necesidad insatisfecha de métodos anticonceptivos podría prevenir 50 mil muertes por aborto y 90 mil por otras causas relacionadas con la maternidad cada año.

El 55 por ciento de las vidas que se salvarían serían las de mujeres en el África subsahariana.

Poner mayor espacio entre los partos (por lo
menos dos años) es una de las estrategias más
importantes y de mayor éxito para mejorar el
resultado de los partos y la supervivencia del
recién nacido. Los niños que nacen con menos de
dos años de separación del parto anterior tienen
aproximadamente el doble de probabilidades de
morir en el primer año de edad que los que nacen con tres años de separación.
Los que nacen de madres menores de 20 años de
edad también tienen muchas más probabilidades de
morir en los primeros días, meses, o años de
vida. En Senegal, por ejemplo, uno de cada 10
niños de mujeres menores de 20 años muere en el
primer año de vida, a diferencia de uno de cada
17 entre las mujeres que dan a luz en las edades de 20 a 29 años de edad.
El uso de planificación familiar puede evitar
estas muertes al permitir que las jóvenes eviten
los embarazos prematuros, los no deseados y los
que están demasiado cerca del embarazo anterior.
Sólo en Senegal, la planificación familiar podría
prevenir mil 300 millones de embarazos no
planeados, 400 mil abortos y 200 mil muertes de
menores de cinco años de edad en un período de 10 años.
Al cubrir la necesidad insatisfecha de métodos
anticonceptivos también se reduce
considerablemente el costo de la vacunación
universal y otras intervenciones sanitarias
infantiles, y se facilita la capacidad de los
gobiernos para mejorar la salud de la sociedad en general.
CLAVE CONTRA EL VIH
La importancia de la planificación familiar para
reducir la transmisión materno-infantil del VIH
no ha recibido suficiente atención. Cada año se
previenen más de 577 mil 200 embarazos no
planeados entre mujeres con VIH en el África
subsahariana, gracias al uso de la planificación
familiar, que evita más infecciones del VIH entre
lactantes que la terapia antiretroviral.
Si bien es esencial que todas las mujeres que
utilizan dicha terapia tengan acceso a
planificación familiar, más de medio millón
adicional de embarazos no deseados en mujeres
seropositivas podrían prevenirse anualmente si
todas las mujeres en la región que no desean
quedar embarazadas tuvieran acceso a métodos anticonceptivos modernos.
En Sudáfrica podrían prevenirse anualmente más de
400 mil embarazos no planeados entre mujeres
seropositivas, lo que evitaría más de 120 mil
nacimientos de niños seropositivos.
SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL
La inversión en planificación familiar no sólo
salva vidas sino que conlleva grandes ahorros en
los sectores de salud, educación y medio
ambiente. Al haber menos niños que educar, los
gobiernos pueden ampliar los servicios de agua
potable y saneamiento a mayor parte de la
población, lo que a su vez implica reducir las
enfermedades transmitidas por el agua y las muertes por diarrea.
Cuando se ralentiza el crecimiento demográfico
hay menos presión en los limitados recursos de la
tierra y el agua, y menor deterioro ambiental por
deforestación, salinización de la tierra y contaminación atmosférica.
En Kenya, por ejemplo, cubrir la necesidad
insatisfecha de planificación familiar, por un
costo de 71 millones de dólares, podría reducir
en 115 dólares el gasto en educación y en 37
dólares el de vacunación; en 36 dólares el de
agua y saneamiento; en 75 millones el de salud
materna y en 8 millones el combate de la malaria.
Por cada dólar de gasto en planificación
familiar, Kenya se ahorraría 3.79 dólares en estos sectores solamente.
SALUD Y DERECHOS HUMANOS
Existe casi el consenso universal entre los
gobiernos de que toda niña o niño tiene derecho a
ser querido, y que las mujeres y las parejas
tienen derecho a decidir libremente el número de
hijos que desean tener. En la mayor parte de las
sociedades las mujeres pobres son quienes tienen
menor probabilidad de ejercer su derecho a
utilizar métodos anticonceptivos, en parte porque
son las que menos pueden pagar por servicios de planificación familiar.
Hasta que las mujeres pobres tengan la misma
capacidad para ejercer ese derecho que las más
ricas, las zonas urbanas continuarán aumentando
no sólo en tamaño sino también en desigualdad. La
proporción de personas que viven en pobreza
continuará ascendiendo y la disparidad de ingreso
entre los ricos y los pobres será cada vez mayor.
Los gobiernos y los planificadores urbanos deben
asegurarse de que los pobres reciban fondos
públicos que subvencionen y mejoren la calidad de
los servicios de salud reproductiva. Sin ello los
subsidios e incentivos probablemente acabarán en
beneficio de poblaciones menos necesitadas, y la
inversión en salud reproductiva y planificación
familiar es una de las más costo-efectivas que los gobiernos pueden hacer.
En Kenya y Nigeria, por ejemplo, el costo de
proteger a una pareja urbana contra embarazos no
deseados por un año, mediante servicios en las
clínicas, es de tan sólo 4 mil 271 dólares. Esta
pequeña inversión redunda en beneficio de las
personas, las familias y la sociedad en general.
*Asesora de alto nivel en temas normativos en Population Reference Bureau